“La danza para mí es liberación, sentir, apasionarse y compartir»
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/03/belen.jpg)
Señaló María Belén Domaica, profesora de educación inicial, danzas y coreógrafa
María Belén Domaica comenzó a bailar desde muy chica, teniendo sólo cinco años, primero con danzas vascas en el Centro Vazco Euzko Etxea, luego las danzas italianas llegaron a su vida de la mano de Rosana Santangelo, comenzó modern jazz y danzas españolas, de las cuales es profesora superior de ambas disciplinas. Sin lugar a duda, afirmó que “la danza para mí es liberación, es sentir, apasionarse. Es divertirse y compartir, pero también es responsabilidad y respeto, siendo la base de toda disciplina”.
Siendo muy pequeña armaba coreografías con los cassettes de Chayanne de su mamá y se las enseñaba a sus primas para luego mostrarlas en «shows» armados para la familia.
Asimismo, en el comedor de la casa de sus nonos, bailaba desde canciones infantiles, canciones del momento («un pasito pa’ lante Maria»), y canciones italianas que le cantaban ellos y bailaban todos.
“Recuerdo una canción en particular que me cantaban «Io tengo ‘no cappelluzzo, E’ bello e saporito, E me lo voglio mettere quanno me fazzo zito.
Aspettero’ quel giorno, me metto il mio cappello, che mio nonnuzzo bello. A me mi regalo’. Me acuerdo de agarrarme el borde de mi vestido y bailar con mi nona mientras mi nono nos cantaba y aplaudía al compás”, relató con una sonrisa.
Cuando finalizó el colegio, sus papás la apoyaron en su decisión de perfeccionarse en danza y viajó a Mar del Plata por un año, tres veces por semana a tomar clases de danza clásica y danza jazz en el estudio de Beatriz Schraiber. Al año siguiente también en Mar del Plata realizó la carrera de coreógrafa en el CEAF.
Ha hecho muchísimos cursos de danza y siempre que puede se sigue perfeccionando.
Belén destacó que “nadie tiene el saber máximo y todos tenemos que aprender de todos. Haber tomado clases con tantos profesores y grandes bailarines con estilos diferentes te abre la cabeza a seguir creando un estilo propio. Doy gracias a mis papás por haber hecho tantos esfuerzos para que yo pudiera hacer lo que realmente me apasiona”.
Belén, tiene 27 años y hace 23 que baila, y remarcó que no conoce la vida sin ensayos, clases interminables, vestuarios, presentaciones, etc. En este sentido, comentó que la frase «no puedo, tengo ensayo» la debe haber dicho millones de veces, aunque siempre trata de acomodar su vida alrededor de la danza.
“Es mi cable a tierra, mi pasión y todos los que me conocen saben que es así”, dijo.
Nuova Taranta
Belén en el año 2009, junto a Eva Medero se hicieron cargo del grupo de baile de danzas italianas que en ese momento se llamaba «All uso Nostro». Se reinventaron, le dieron un giro y comenzaron un largo recorrido que este año cumple una década.
«La Nuova Taranta” es el grupo de baile que representa a todos los italianos de nuestra ciudad. Siempre desde un clima familiar, divertido y ameno se avocan a transmitir las raíces italianas.
Se han presentado en Buenos Aires celebra Italia varias veces bailando para miles de personas en la emblemática Plaza de Mayo.
Han participado de eventos importantes en la ciudad de Mar del Plata y también en las ferias de Colectividades de nuestra ciudad, como así también de la ciudad de Lobería y Tandil.
El cuerpo de baile es una gran familia y este año en el marco de su 10º aniversario, tienen pensado realizar varios eventos para festejarlo.
Quienes quieran sumarse al cuerpo de baile se pueden comunicarse via Facebook o vía Instagram.
Belén destacó que cada danza tiene su magia, su cultura, su historia.
“Creo que la magia está en eso, en la historia que hay detrás de cada estilo de danza y combinado con la historia de cada uno es un verdadero placer de apreciar”, detalló.
Siendo maestra jardinera trabaja la danza desde el juego, desde la exploración y el disfrute. En este sentido, sus alumnas la sorprenden sin distinción de edad, pero las más pequeñas de 2 o 3 años, la hacen replantear todo el tiempo las clases. “Ellas superan todo el tiempo mis expectativas y parece que siempre voy un paso más atrás. Destaco de todas mis alumnas su curiosidad, su compromiso, la creatividad y sobretodo el disfrute y la pasión con la que bailan. Ahí es cuando me siento completa, estoy haciendo bien mi trabajo”, finalizó.
Familia unida
Hace tres años se casó con Emiliano y él es un pilar en todos sus proyectos vinculados a la danza, al igual que sus papás, su hermano y sus nonos.
“Para todos mis proyectos ellos están atrás mío trabajando para que mis locas ideas se hagan realidad. De hecho, ahora estoy encarando un proyecto muy importante para mi, el cual no tiene un nombre todavía, y tanto mi familia como la familia de Emiliano están trabajando conmigo”, señaló.
Su próxima meta a cumplir es tener un lugar donde los bailarines encuentren todo lo que necesitan para prepararse, no sólo desde las clases de danza sino también desde lo corporal con pilates, preparación física y elongación.
E inclusive desde lo mental desde el yoga, la meditación, el reiki. Una preparación integral para bailarines. ///