“La descodificación conductual es un camino de evolución”
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María Virginia Quinteros. Profesora de yoga y terapeuta, creó una técnica de autoconocimiento
Como resultado de una fusión de conocimientos y experiencia adquirida como profesora de yoga, reikista y artista plástica, María Virginia Quinteros logró desarrollar una técnica de autoconocimiento que brinda las herramientas necesarias para recuperar nuestra esencia verdadera y reconectar cuerpo, emoción y espíritu.
Esta técnica se denomina descodificación conductual y llegó a darle forma luego de varios años de práctica como terapeuta de Descodificación biológica original y a través de la observación en sus clases de yoga.
Cabe mencionar que Quinteros también se formó como terapeuta SAAMA, coordina talleres vivenciales y próximamente comenzará con un ciclo de Meditación Biológica, que estará estructurado en nueve encuentros.
Virginia se recibió como docente en educación inicial en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 31 y una vez recibida se radicó en La Plata donde realizó el profesorado de Bellas Artes en la Universidad de La Plata.
“En ese entonces estaba en auge la metodología lúdico creativa del pedagogo uruguayo Raimundo Dimello y tuve la oportunidad de conocerlo e integrar su equipo con el que viajamos por el país y Uruguay brindando seminarios”.
Conflicto
Posteriormente se radicó en España donde permaneció 11 años y trabajó en ludotecas, “al volver el desarraigo fue muy grande que me generó un conflicto pero a partir de ahí empecé a interiorizarme en la decodificación y el yoga”, relató.
Se recibió de terapeuta de Biodecodificación Biológica en la escuela de Angeles Wolder Helling y luego hizo terapia SAAMA 1.0 en Chile, que junto a su labor docente le permitieron darle forma a su técnica.
Vale destacar que la descodificación permite que el individuo se observe como ser integral hasta lograr un despertar que le permita avanzar de manera conciente y gradual.
“Se trata de un camino vivencial, en una ruta de evolución. Desde el descubrimiento de los conflictos que han marcado nuestra vida hasta la investigación de las relaciones del individuo con su entorno, ambiente físico, su legado transgeneracional, su biología y contexto social”, expresó Quinteros.
Tras observar síntomas y posturas de sus alumnos de yoga comenzó a integrar sus conocimientos a la clase y los resultados fueron positivos, “noté que mejoraban hábitos y actitudes, entre otras cosas”.
Tiempo después le dio una estructura para poder difundirla y armó una metodología con un plan de estudios en nueve módulos que “plantea un recorrido para volver al origen que permite revisar y explorar cada aspecto y capa embrionaria”.
En este caso, el próximo ciclo de meditación biológica lo abordará desde el yoga y es abierto a todos aquellos que quieran contar con una herramienta de autoconocimiento para sentirse mejor.
La decodificación conductuales aplicable en múltiples áreas de manera individual o colectiva, a través de clases de yoga, expresión corporal, teatro, talleres de arte, perfeccionamiento docente o profesionales que tengan contacto con la gente.
Paradigma de la enfermedad
Virginia tiene 46 años y nació en Necochea, tiene un hijo de 17 años y está en pareja. Es docente especializada en nivel inicial. Profesora de Bellas Artes y luego se formó en terapia SAAMA, actualmente dicta clases de yoga, organiza sus seminarios y está haciendo un posgrado en cáncer e hizo otro de trastornos de comportamiento. También tiene una columna en el programa Estamos en Contacto, en La Radio.
Consultada respecto a la Biodecodificación original comentó que “es un tipo de terapia breve que trabaja buscando el origen emocional de un síntoma o una enfermedad y está basada en la nueva medicina germánica, inspirada por el Dr. Hamer que estableció cinco leyes biológicas que cambia el paradigma de la enfermedad, que la ve como un programa biológico de supervivivencia”.
Vale destacar que todos los seres humanos tienen distintas formas de vivir y ante un conflicto pueden desarrollar distintas patologías, “todo se sustenta en leyes biológicas y en el desarrollo bio genético”.
El recorrido que plantea es el de volver al origen, “la clase de yoga, de algún modo, es una excusa es para poder hacer el trabajo de autoconocimiento y detectar los síntomas y que el asistente se lleve herramientas para hacer una práctica o una respiración que ayude a neutralizar esos síntomas o que no lleguen a más”.
