La época dorada del boxeo
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Desde los comienzos hasta su apogeo, con figuras y numerosos exponentes locales

Un nombre de la actualidad lo resume todo. Sangre, sudor y lágrimas, para llegar al momento máximo. Jorgelina Guanini es la primera y única campeona del mundo de boxeo que ha dado Necochea, en un premio al esfuerzo personal y al de su reducido grupo de trabajo. No a una estructura deportiva que la aliente.
Quizás el máximo logró del boxeo necochense haya coincidido con una época en la cual se siente el vacío por su espectáculo, con contadas veladas en el calendario. Lo económico hace mella y la mayoría de nuestros exponentes amateurs y profesionales deben viajar por el país (o el mundo) para buscar dar el golpe que los haga trascender en este difícil rol de ser atleta y showman. Es algo que no es nuevo y desde hace 30 o 40 años se viene sintiendo este declive.
Allá lejos queda ahora una época dorada del boxeo en nuestra ciudad, con menos televisación y cinturones por ganar, pero con espectáculos cada mes. Veladas colmadas y expectativa popular.
De los barcos
Como el fútbol y otros deportes, se puede decir que el boxeo también bajó de los barcos. En 1910 llegó a Necochea Alfredo Culpin, arribado al país en 1907, oficial de un barco mercante inglés que en gira por el interior dio las primeras instrucciones a los entusiastas aficionados locales que se reunían a escondidas y con trapos en las manos y pedazos de cuero se daban golpes probando su valor.
El primer gran apoyo al box lo dio el Club Gimnasia y Esgrima, no el que conocemos actualmente, impartiendo las primeras clases en 1921, a cargo de Daniel Bozzo, Isaías Gombault y Juan Antonio Bilbao. El 12 de febrero de este año se realizó el primer round en público. El club, que desaparecería poco tiempo después, tenía ya su nueva sede en la calle Belgrano, donde hoy se ubica el Bar Rex.
El número de los aficionados fue aumentando y así las veladas, en Gimnasia, y también en el Teatro Paris, algunas de ellas a modo de exhibición con valores de la zona.
Título necochense
El domingo 15 de julio de 1923, en el Salón del Teatro de la Sociedad Juventud Obrera, se disputa por primera vez el título de campeón de Necochea peso liviano. Argentino A. Ignacio derrotó a Silverio Saccomano de La Dulce por abandono en el primer asalto.
El “Boxing Club Necochea” y años después el “Critica Boxing Club” agrupó a los entusiastas y generó numerosas veladas en el apogeo. En diciembre de 1929, en una de las primeras grandes convocatorias, nos visita Justo Antonio Suárez “El Torito de Las Pampas”, el primer gran ídolo popular que tuvo el boxeo argentino, quien dio una exhibición en un festival en el Circo Fassio.
En los años 40 se destacó la figura del “Vasco” José Urrestarazu, con un largo invicto de casi 50 peleas, llegando al Luna Park y midiéndose con los mejores de su época, trascendiendo de La Dulce como campeón provincial y a todo el país. Coincide con otros destacados como Rodolfo Lapolla, otro campeón, José Bártoli, Carlos Gombault y Kid Tutara, generándose rivalidades que atraerían a multitudes, en Necochea, Quequén y Lobería. Es imposible enumerar todos los púgiles o establecer méritos para un orden muy subjetivo entre tantos nombres que atrajeron a cientos de fanáticos.
Kid Tutara
Párrafo aparte merece José Saro Georgetti, más conocido como Kid Tutara, ex campeón argentino de boxeo del peso pesado, representante olímpico en Melbourne en 1956 y protagonista de tres recordados combates con Oscar “Ringo” Bonavena. El “Gigante de Quequén» fue profesional entre 1957 y 1968 y consiguió el título argentino de la máxima categoría el 27 de junio de 1959, en el Luna Park, tras noquear en dos rounds a Rinaldo Ansaloni.
El Club Huracán, Boca Juniors, Defensores de Quequén y en especial el Estadio Necochea se convierten en lugares habituales de festivales. En 1953 se presentó el estadounidense Archie Moore, campeón mundial de los mediopesados, en una exhibición que contó además con Ubaldo Sacco. Y en 1954 el recordado José María Gatica, en otro match exhibición, también se presentó en el Estadio Necochea, ubicado en la calle Dorrego al 155, lo que hoy sería calle 52 y 63.
Se marcaría un antes y un después con la inauguración del Piso de Deportes un 13 de mayo de 1966, que tuvo un invitado de lujo para “cortar la cinta”, al campeón mundial de boxeo Horacio Accavallo, que en su pelea anterior, el 1 de marzo de ese año, había vencido al japonés Katsuyoshi Takayama en Tokio, Japón, conquistando el título de peso mosca AMB (Asociación Mundial) y CMB (Consejo Mundial). Organizó Mario Anchorena, uno de los grandes promotores locales.
El ocaso llegó en la década del 70 cuando los espectáculos fueron decreciendo, junto con la cantidad de exponentes locales que se aventuraban en este deporte. Por el contrario el público siguió siempre atento al boxeo, como en cada oportunidad que desde entonces, más esporádicamente, se genera una velada de nivel.