La escuela es de todos
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En el distrito de Necochea, funcionan 111 establecimientos educativos de distintos niveles, de los cuales 97 tienen cooperadora escolar. Si bien se considera que es un número alto, que estén formadas las entidades desde lo administrativo no significa que todas estén activas.
De todas maneras, se estima que un poco más de la mitad funcionan y son en gran parte el sostén de las escuelas. La cooperadora se ocupa de cubrir las cuestiones inmediatas de los establecimientos en cuanto a la infraestructura, pero también están presentes ante la necesidad de un alumno o ante los requerimientos de los comedores escolares.
En algunos casos, las cooperadoras son las que se ocupan de los detalles mínimos, pero también son las responsables de impulsar las grandes obras, siempre con el asesoramiento del director que es quien debe incentivar la participación y guiar el trabajo de la entidad.
Quienes tienen algunos años, recuerdan cooperadoras más fuertes, pujantes y sobre todo con mayor participación de los padres. Hoy, en día, las que funcionan activamente lo hacen gracias a grupos pequeños de personas que cargan con toda la responsabilidad, pero aún así se obtienen buenos resultados.
Para conformar una cooperadora hacen falta por lo menos ocho padres para integrar la comisión directiva y, en algunos casos, cuesta juntarlos. En otros casos, se reúnen en el inicio, pero luego no se mantienen en el tiempo.
La salida de la mujer al mundo laboral, las distintas actividades de la vida diaria y también el aumento de los entretenimientos, ha hecho que quede poco tiempo para trabajar en las distintas entidades vecinales, barriales y también las escolares. Por lo tanto, son pocos los que se suman al trabajo en las escuelas.
En algún punto, se ha perdido ese sentimiento generalizado de que la escuela es de todos y se hace entre todos, entre padres, alumnos, docentes y autoridades. Si bien todavía sigue vivo en algunos, que son los que mantienen las cooperadoras en pie, aún con dificultades.
La cantidad de trámites y documentación que se exige para mantener en funcionamiento las entidades, también a veces son trabas que complican su continuidad. Y, en este sentido, el rol del director y de la Federación de Cooperadoras es fundamental para hacer más sencillas las cuestiones administrativas que se deben cumplir a nivel provincial. Justamente este mes que está terminando, se están realizando las asambleas anuales de las cooperadoras escolares, donde deben obligatoriamente tratar el balance del ejercicio anterior y renovar la mitad de los miembros.
Es de esperar que cada vez se sumen más padres a participar de las cooperadoras para fortalecer las entidades, pero sobre para involucrarse con la escuela que educa a sus hijos y ser parte activa de esa educación de calidad que después tanto reclamamos.///