La esposa dijo lo mataron a golpes, el fiscal asegura que no surge de la autopsia
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Shely Jacquier lo manifestó en la cama del hospital, donde se encuentra internada, a relaciones y allegados. La policía la indagó esa misma triste noche, pero esas declaraciones no serían parte formal de las actuaciones
El fiscal que lleva la causa, que aún no le tomó declaración a Shely Jacquier, en virtud a su estado de salud, consecuencia de los momentos vividos el miércoles pasado, en horas de la tarde/noche, producto del violento e irracional ataque al matrimonio Depierro. Asegura Sirimarco que de la autopsia no surge que el cuerpo haya sido golpeado.
A poco más de 48 horas de haberse producido el impactante asesinato del empresario Guillermo Depierro, en medio de un asalto cometido por tres delincuentes en su vivienda, existen manifiestas contradicciones entre lo que ha mencionado con insistencia la única testigo del hecho, Shely Jacquier, esposa de la víctima fatal, y los datos que maneja la Justicia.
Vale recordar que en la noche del miércoles, luego del ataque Shely debió ser trasladada al hospital municipal, por una descompensación. Pese al estado y la conmoción que tenía por haber presenciado el fallecimiento de su marido por un paro cardíaco a causa de los golpes, la damnificada dio cuenta a los policías que la indagaron en un primer momento y en el mismo nosocomio que su marido había sido golpeado por los delincuentes.
Con el correr de las horas y tal cual lo transcribiera Ecos Diarios, la señora de Depierro manifestó a sus hijos y amigos íntimos la misma versión, citando que Guillermo había sido sometido al duro castigo por más de una hora. “Al gordo lo mataron a golpes”, fueron sus palabras
Ya en la tarde del último jueves, cuando se velaban los restos de Depierro, su esposa, que permanecía en el hospital desde la noche del crimen sufrió un infarto y en tanto, ayer por la mañana fue sometida a un cateterismo en el servicio de hemodinamia del Ferreyra, procedimiento que resultó positivo, aunque Shely Jacquier continuaba anoche internada.
Sin certezas
Por la circunstancia del cuadro de salud por la que pasa la esposa de Depierro, el fiscal interviniente en la causa, Horacio Sirimarco, aún no le ha podido tomar declaración, pero sin embargo, y llamativamente, al igual que jefes policiales han contrariado los dichos de Shely Jacquier, aduciendo que no habría sido golpeado su marido y que en la autopsia no aparecieron golpes.
“Aún no consta en la causa, porque no le hemos podido tomar declaración a la señora, y lo haremos cuando recién esté en condiciones de poder narrar lo sucedido”, adujo ante una consulta de Ecos Diarios el fiscal actuante, quien no precisó cuándo se le tomaría el testimonio.
En la jornada de ayer el citado funcionario judicial le tomó declaración a los hijos de Depierro, Guillermo y Agustín, quienes poco pudieron aportar al no ser testigos del ataque, limitándose a contar lo que su madre les había manifestado en su lógico estado de shock.
Un curioso llamado
También se supo que en las últimas horas Guillermo Depierro hijo recibió un llamado del mismísimo ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, quien también habría llamado a los jefes policiales, para persuadirlos de llevar la investigación sin demasiados aspavientos, en virtud que el hecho ya ha trascendido en todo el país y no resulta positivo si no se aclare en breve.
Está claro que en la oportunidad la máxima autoridad en materia de seguridad en el distrito bonaerense, también comprometió a Depierro hijo un trabajo serio, en pos de aclarar el hecho y apresar a los responsables.
Visto el escenario que se ha presentado, bien se puede decir que el funcionario que atiende la causa, Horacio Sirimarco, tiene un caso entre sus manos que con el correr de las horas va superando al fuero local. Gran parte, por la indignación que tiene la comunidad por el terrible desenlace y porque existen algunas anomalías en los procedimientos que se han venido haciendo hasta el momento, sobre todo al minimizar la golpiza que en realidad, no cambia la carátula. Es lamentable, e indignante pensar entonces, que el paro cardíaco que lo llevó a la muerte a Depierro, fuera por susto.
Otra cuestión que llamó la atención a quienes estuvieron en el velorio fue que a mediodía del jueves el cajón fue cerrado, estando el cadáver hasta ese momento con todo el cuerpo y rostro casi cubierto, ocultando golpes sufridos en la cabeza.
Si bien una de las anormalidades tiene que ver con lo que ha expresado Shely Jacquier a sus íntimos y que la Justicia aún no admite en la misma línea, también existieron algunas desprolijidades apenas la esposa de Depierro pudo arrastrarse afuera de su casa, al estar atada y dar cuenta a los vecinos para que llamaran a la Policía.
De allí en más, tal cual comprobó Ecos Diarios al llegar la noche del miércoles al domicilio de la tragedia, decenas de personas, entre uniformados, el vecino que ingresó a cortarle los precintos con los cuales los delincuentes habían atado de pies y manos a la pareja, allegados a la los Depierro y finalmente miembros de la Policía Científica que hicieron el tradicional procedimiento de búsqueda de huellas, cuando ya estaba contaminada la escena, que seguramente se han multiplicado ante el desfile de varias personas.
Mientras tanto los ciudadanos, que protagonizaron una nutrida marcha para mostrar su indignación ante lo sucedido y requerir mayor seguridad, muestran el ambivalente sentimiento de esperanza y descreimiento en que se pueda aclarar el terrible suceso.