La experiencia de escalar la cumbre más alta de Europa
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/07/andresgomez20.jpg)
El deportista, Andrés Gómez, llegó a la cima ubicada a 4.810 metros de altura
“Uno aprende a valorar mucho lo que dejó abajo” dijo Andrés Gómez acerca de la experiencia de haber estado en la cima del Mont Blanc y a 4.810 metros de altura.
Esta montaña de los Alpes franceses es la más alta de Europa y el tercer espacio natural más visitado del mundo, donde el pasado sábado 1 de julio, alrededor de las 13, el escalador local junto a su compañero Miguel Schnaider, cumplieron su sueño.
Vale destacar que el deportista se encuentra pasando unos días de vacaciones en su ciudad natal y acaba de regresar de esta travesía que contemplaba la escalada del Mont Blanc, el Eiger, el Mönch y Junfrau, en Suiza
Por cuestiones laborales, Gómez reside desde hace seis años en Ushuaia. Allí comenzó a incursionar en el montañismo, “siempre fui muy deportista, competía en natación y Optimist pero sentía curiosidad por la montaña”.
A poco de radicarse en aquella ciudad se inscribió en el Club Andino y comenzó a tomar cursos. Al mes hizo su primera expedición y continuó con su aprendizaje tomando clases de montañismo, técnica de glaciar así como escalada en hielo y roca.
Su motivación fue tan grande que se transformó en alumno ayudante y posteriormente hizo el curso de Escalada Monitor 1, y como hobby actualmente trabaja en el Club Andino, “es algo que se despertó y me gusta mucho”, afirmó el entrevistado.
Estadía
Consultado acerca de su viaje relató que “con mi compañero estuvimos dos semanas en el pueblo de Chamonix que está ubicado a mil metros de altura donde hicimos adaptación a la altura, corrimos y entrenamos”.
Durante ese período escalaron el Mont Blanc du Tacul (o falso Monte Blanco) que les sirvió de entrenamiento “porque tiene un trayecto de glaciar e hicimos cuatro horas de escalada de grado 3 y 4”, explicó el deportista.
Al noveno día consiguieron lugar en el refugio Goüter lo que les demando un viaje de casi seis horas, “subimos en un tren de cremallera hasta Nido de Aguila y ahí arrancamos la travesía, nos esperaba un ascenso de 2.600 metros de trekking liviano pero los últimos metros fueron duros con un desnivel de entre 40 y 45 grados en terreno mixto, hielo y roca”.
Una vez que arribaron al refugio ubicado a 3.800 metros de altura se prepararon para iniciar el ascenso al Mont Blanc en la madrugada del día siguiente.
Y en ese sentido dijo que “todo lo que define si llegas a la cumbre es el clima porque en la montaña no sos nada”.
Precisamente, una fuerte tormenta les impidió salir temprano “pero chequeamos el pronóstico y había una ventana de buen tiempo entre las 7 de la mañana y las dos de la tarde”, puntualizó.
Volvieron a dormir y para el horario previsto estaba despejando por lo que esperaron que salieran dos grupos con sus guías y luego comenzaron su ascenso entre unos 40 centímetros de nieve.
El día se presentó soleado y a la una de la tarde Andrés y Miguel hicieron cima en el Mont Blanc luego de menos de cuatro horas, “fuimos a buen ritmo, casi sin parar, tomamos fotos, un video y empezamos a bajar”, recordó Gómez.
Descenso
La bajada les resultó más complicada porque se encontraban en un terreno nevado con grietas y pronunciadas pendientes, y no veían casi nada a causa de la tormenta “con mi compañero vamos encordados, por suerte no tuvimos mucho problema aunque tuvimos que saltar alguna grieta que casi no se veía el fondo, eso fue muy fuerte”, enfatizó.
El 1 de julio será un día inolvidable en la vida de estos dos intrépidos deportistas que luego se trasladaron a Suiza con la intención de escalar el conjunto conformado por el Eiger, Mönch y Junfrau.
“Eiger es el ogro, una montaña que no llega a 4 mil metros pero requiere muchos recursos de escalada”.
El desafío de llegar a estos tres picos les quedó pendiente porque no pudieron acceder al refugio aunque aprovecharon para conocer el terreno, “caminamos la pared Norte y subimos una de las aristas. La idea es volver porque nos quedamos con ganas”, finalizó diciendo Gómez.///
Escalador deportivo
El montañista tiene 35 años y es oriundo de nuestra ciudad. Sus padres y hermanos viven en Necochea y actualmente se encuentra pasando unos días de vacaciones junto a su familia.
Andrés hizo el nivel primario en el Jardín Nº 1 y la etapa primaria en la Escuela Nº 2. Se recibió de técnico en computación en la Escuela Técnica Nº 3 y a los 18 años se fue a estudiar ingeniería electrónica en la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Por su profesión ha vivido en diferentes localidades y ha viajado a Estados Unidos, Brasil y China.
Andrés es papá de una beba de ocho meses y tiene previsto continuar haciendo escalada deportiva en picos de nuestro país, aunque aclaró que “sé que lo que hago es riesgoso pero se practica de forma segura”.
Cabe destacar que el Mont Blanc es un ícono en Europa y el necochense tuvo la posibilidad de estar en la cima, “uno se siente muy pequeño a esa altura”, dijo.
Los escaladores llegaron en buena forma a cumplir con el desafío planteado y sobre el particular Gómez dijo que “me sentí más cansado en la bajada, tuve una caída en la nieve y cuando estaba llegando al tren me hice un corte en la pierna cuando iba por un sendero”, contó sonriente.///