La experiencia de ser milongueros
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Martín Vázquez y Romina Silva Barni comenzaron a bailar tango hace siete años y se presentarán por tercera vez en el Mundial de Tango

Martín Vázquez y Romina Silva Barni comenzaron a bailar tango hace unos siete años, su intención era aprender acerca de esta danza para poder concurrir a las milongas. Sin embargo, las ganas de seguir profundizando conocimientos los llevaron a tomar clases en otras ciudades y conocer otros ámbitos donde se baila y se respira tango.
Con el afán de vivir nuevas experiencias hace un par de años comenzaron a participar del Mundial de Tango que organiza la Ciudad de Buenos Aires, en la categoría tango de salón.
Los bailarines tienen previsto asistir nuevamente al evento que se realizará del 10 al 23 de agosto por lo que ya han comenzado con sus ensayos.
El Campeonato Mundial de Baile de Tango es una competencia internacional entre bailarines de tango que se realiza anualmente desde 2003, durante el mes de agosto, en Buenos Aires y se compite en dos categorías: tango escenario y tango de pista.
En este campeonato los bailarines representan ciudades o países y pueden inscribirse sin ninguna exigencia de profesionalismo.
Para nuestros representantes es un enorme orgullo poder llevar el nombre de la ciudad a este evento que tiene trascendencia mundial, donde tienen contacto con centenares de bailarines de todo el mundo.
Respecto a sus comienzos comentaron que “aprender a bailar tango era una materia pendiente y la idea no era hacer exhibición ni competir”.
Comienzos
Las primeras clases las tomaron con el profesor Santiago Betanzos y las ganas de seguir aprendiendo “y de encontrarnos a nosotros nos llevaron a viajar y tomar clases”.
En Mar del Plata tuvieron la posibilidad de conocer a Julio Valdez que les enseñó mucho y también fueron a Buenos Aires para conocer la milonga y sus códigos.
Romina y Martín empezaron de cero porque nunca habían bailado tango y entienden que “hay muchas propuestas para la gente, pero nosotros buscábamos herramientas para bailar dentro de una milonga y la gran experiencia fue descubrirnos como milongueros”.
En ese camino, visitaron San Cayetano, Benito Juárez y Tandil donde tomaban clases y participaban de las milongas.
La posibilidad de conocer diferentes profesores les permitió entender que cada uno tiene su estilo y en particular el hombre tiene que ser muy persistente para no dejar de bailar.
En otro orden de cosas, comentaron que “este aprendizaje fue un autoconocimiento para la pareja porque supimos qué era lo que nos hacía sentir bien”, dijo Romina.
Vázquez se reconoce como un enamorado y respetuoso del tango y luego de siete años de su primera aproximación para conocer el espíritu milonguero, “quisimos seguir aprendiendo y buscamos un yeite (maestro) además de mirar videos para definir que nos gustaba”.
Respeto
Vázquez, de 38 y Romina de 31, bailan tango de salón o tango de pista, durante el mes de junio participaron de la Ruta del Tango donde desplegaron su arte y al respecto el bailarín dijo que “en Necochea hay mucha gente que hace tango, me parece bien que surja gente nueva, pero es importante respetar a los mayores porque el tango es nuestro y enorme para seguir aprendiendo”.
Entienden que nuestra ciudad tiene cultura tanguera porque acá ha habido grandes bailarines y profesores y apuestan a que siga creciendo, “va a explotar cuando alguien internacionalmente tenga un título y nuestro sueño sería llegar a la final y estar entre las mejores 30 parejas”, afirmaron.
Se mostraron orgullosos de llevar a Necochea a una competencia de esa magnitud de la que toman parte 300 parejas de todo el mundo, entre los que hay muchos profesionales.
El crecimiento, proyección e importancia del Tango en el mundo ha logrado tal magnitud que en diciembre de 2009 fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por decisión del Comité Intergubernamental de la Unesco y respecto a la moda que se ha impuesto comentaron que “el error es comercializarlo sino se siente porque el tango es sentimiento puro”.
Precisamente, esa es una de las características de esta pareja y la gente se lo hacía saber “nos decían que era muy lindo lo que transmitíamos y lo vimos como un desafío personal”, puntualizó Romina.
Han participado de dos ediciones del mundial de tango y se sienten satisfechos con los resultados dado que todo lo hacen a pulmón “encontramos que estábamos mejor de los que pensábamos, había 500 parejas y quedamos entre las mejores 200. Es un logro competir entre profesionales y fuimos a vivir ese momento”.