La experiencia de vivir momentos importantes a través de una pantalla
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/11/natalia-2.jpg)
Desde recibirse y convertirse en una nueva profesional, hasta casarse y trasmitir la ceremonia por Zoom
Dos historias que reflejan distintas experiencias vividas a través de la virtualidad. Algunos durante este tiempo de pandemia se han recibido y se convirtieron en nuevos profesionales y otros se animaron a casarse y trasmitir la ceremonia por Zoom.
Sabrina Czaban, estudió el profesorado de Historia en el Instituto Superior de Formación Docente Nº 163, se recibió recientemente a través de una plataforma digital y cumplió una meta que tenía pendiente desde hace unos años.
Ella cursó la carrera de 2004 a 2007 y dejó la tesis para culminar, pero pasó el tiempo y en 2010 quedó embarazada de su primer hijo y al año y medio, transitó su segundo embarazo y no era el mejor momento para concentrarse y dedicarle tiempo a la carrera.
“Cuando mis nenes empezaron el colegio pude tener más tiempo para mí y me puse al día, recursé la materia un año y estos dos últimos me enfoqué en eso y preparé el tema ‘El veraneo de la elite en el Hotel Quequén entre 1880 y 1930’”, señaló.
Sabrina se considera “amiga” de la tecnología y la virtualidad y no tuvo problema al momento de rendir a través de una computadora. “Para mí fue una muy linda experiencia que pude vivir en mi casa y acompañada de mi familia. Inclusive fue especial porque pasó mucho tiempo y era algo que tenía pendiente”, afirmó.
La pandemia de Covid le jugó una buena pasada a Sabrina en su caso, ya que pudo estar más tiempo en su casa y dedicarle más horas a la tesis y cumplió su objetivo.
“Tras haber aprobado no extrañé que me tiren huevo en la cabeza porque no quería y no me gusta y ya le había dicho a mi familia que no lo hagan, así que puede celebrar como quería”, finalizó.
Por Zoom
Por su parte, Natalia Finocchio se casó con su pareja Nahuel Francoz a principio de mes en Mar del Plata, donde está radicada y la ceremonia se llevó a cabo con todos los protocolos, donde hubo muy pocas personas presentes en la capilla.
Ella es oriunda de nuestra ciudad, estudió medicina en la Facultad de La Plata y actualmente se desempeña laboralmente en una clínica privada.
Ella no quiso que su familia y amigos se pierdan este momento especial en su vida, por lo que no dudó en trasmitir su casamiento por Zoom. Al respecto detalló que “el casamiento lo teníamos planeado para marzo pero con la pandemia se suspendió y nosotros teníamos un fuerte deseo de casarnos por Iglesia y frente a la incertidumbre de cuándo iban a abrir las rutas, teniendo a nuestras familias lejos, dejamos de dar vuelta y nos adecuamos a la situación”.
En un momento, alguien cercano a la pareja les propuso que filmen el casamiento y otro consideró trasmitirlo por Zoom. “La verdad que no me pareció una mala idea porque era una boda descontracturada, no tradicional, con pocos invitados, con barbijos, e inclusive
el padre se adecuó a la trasmisión virtual y también le hablaba a quienes estaban del otro lado de la pantalla”, mencionó.
A pesar de la distancia, la pareja se sintió acompañada y Natalia aseguró que la experiencia “fue sorprendentemente linda, nos sentimos muy bien”, asimismo reconoció que fue muy difícil comprar el vestido de novia. “Cuando salí a ver vestidos, todavía había muchos comercios cerrados por la pandemia o no compraban mercadería porque no sabían cuándo iban a volver a abrir los salones de fiesta, así que no me fue fácil conseguir un vestido de novia en plena pandemia”, indicó.
La tecnología y la virtualidad en este marco especial de pandemia ha permitido que las distancias se acorten y que se puedan compartir momentos especiales que seguramente serán recordados en un futuro. ///