La falta de materiales empieza a frenar las obras de construcción
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Las plantas de producción vienen trabajando con menos personal. En algunos casos no hay precio ni fecha de entrega. Oficios vuelven a estar complicados
En esta Argentina tan cambiante, una característica que suele afianzarse en momentos de crisis y máxime con los efectos de una pandemia de por medio, las realidades económicas y laborales suelen cambiar de un día para otro.
Algo de esto le está ocurriendo al rubro de la construcción, que tras varios meses detenida por la cuarentena que dispusiera el Gobierno nacional, entre julio y agosto pasado había empezado a repuntar, pero a partir de septiembre y cada vez más acentuado empezó a mostrar la escasez de materiales, que en la actualidad es casi total.
¿Las causas? Según explicaron constructores y comerciantes del rubro que fueran consultados por Ecos Diarios, por un lado existe una caída notable en la producción, vinculada a que plantas han tenido que cerrar o trabajar con menos personal debido a los contagios de coronavirus y los protocolos sanitarios que deben cumplir; y por otro la inestabilidad del valor del dólar, que hace que los fabricantes retaceen la venta y no “haya precio” a la hora de ir a comprar mercadería, como tampoco se confirmen las fechas de entrega aún se haya pagado. En este último aspecto se afirmó que lo que ocurre en la construcción también se reproduce en el sector de los automotores.
Un panorama oscuro
Mientras la fabricación ha bajado estrepitosamente, alentados por un buen momento para construir en valor dólar, por el hecho de que hoy el metro cuadrado cuesta entre 700 y 800 billetes de la moneda estadounidense, cuando lo habitual es entre 1.000 y 1.200, grandes desarrolladores ejecutan obras de magnitud en la ciudad de Buenos Aires y alrededores, que absorben inmediatamente lo poco que las fábricas producen y así el interior del país está desabastecido.
La notable escasez de artículos ha puesto un freno inesperado a obras que estaban en marcha en Necochea. “De repente tenemos encargados 20 palets de ladrillos y nos entregan cuatro, compramos 30 bolsas de cemento y por semana nos entregan tres o cuatro. Es imposible construir así y en muchos casos debemos pagarle el jornal diario a los albañiles, pero no sabemos hasta cuándo…”, lamentó un ingeniero civil.
En la actualidad las escasas obras de departamentos o dúplex que se levantan tienen que ver con el acopio de materiales que han podido hacer los desarrolladores meses atrás. El resto decide aplazar los planes hasta que se restablezca el mercado de materiales.
La lista de faltantes en las casas de materiales está integrada por chapas, fibrocemento, no hay algunas medidas de hierros y clavos, cemento (en este caso por un problema gremial en las principales fábricas), alambre y ladrillos huecos, entre otros elementos.
Por otro lado se dio cuenta que la escasez también se registra en ciudades de la región, sobre todo en Mar del Plata, que suele ser una plaza abastecedora cuando no hay stock en nuestra ciudad.
Los más optimistas ya están pensando que hasta marzo del año entrante, sobre todo si se empieza a vacunar contra el coronavirus, no se reabastecerá el mercado necochenses de materiales y por ende se reactivará la actividad. Y ello conlleva que los oficiales y trabajadores de los vastos rubros ligados a la construcción empiecen a quedar sin trabajo nuevamente, a no ser que encuentren alguna “changa”, por caso hacer algún piso, pintado o arreglo menor.
Permisos
La parálisis que empieza a experimentar el sector se traduce en los permisos gestionados en los últimos tiempos en la Dirección de Obras Privadas del municipio. Mientras que octubre fue un mes particular, ya que hubo 121 trámites, lo que estuvo vinculado a que a partir de ese mes subía el valor de los derechos de construcción tras la suba de los montos de cada colegio profesional; en noviembre la cifra bajó a 43 y en lo que va de este meses se han tramitado 14 expedientes.
Si bien se sostuvo que los números aún son “normales”, se supo que no se han presentado proyectos de nuevos edificios, que es lo que mayormente brinda mano de obra, así como tampoco se observa la construcción de barrios.///