La falta de participación afecta a las cooperadoras escolares
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/08/cooperadoras-escolares.jpg)
Colaboran con las instituciones educativas aunque enfrentan la falta de compromiso de la comunidad.
Marta Montoya, presidenta de la Federación de Cooperadoras Escolares del Distrito de Necochea, hace 13 años que desempeña esa tarea. Además, es tesorera de la Escuela 4 hace 50 años. En diálogo con Ecos Diarios, mencionó que parte de su labor es trabajar directamente con los establecimientos educativos; los recorre, observa cómo están, y cursa y resuelve qué hacer ante situaciones puntuales. Tiene contacto con la Dirección de Cooperación Escolar de La Plata, a través del Consejo Escolar, donde están sus dos oficinas, en el Complejo Jesuita Cardiel. “Generalmente estoy en el primer piso, porque no tengo calefacción en las oficinas de abajo”, indicó como parte de la realidad en la que se encuentran algunas instituciones educativas.
Asimismo, cuentan con el asesoramiento del presidente del Concejo Escolar. En estos momentos es Juan de la Calle, quien se ha sumado al grupo de trabajo.
Formación
“Estamos siempre a disposición de todos los establecimientos más que nada tratando de formarles las cooperadoras, que son muy necesarias”, manifestó Montoya. A su vez, sostuvo que cuesta mucho lograr participación, por la falta de compromiso. Consideró que resulta trascendental “trabajar en el aula en lo que es cooperar, estar juntos y empezar a sumar”, la trayectoria de la cadena que viene inculcando a lo largo del tiempo.
Vale mencionar que en el último tiempo se han formado nuevas cooperadoras, como parte de la gestión encabezada por Montoya, quien además les acerca material a las escuelas con más necesidades. Se trata de material didáctico, administrativo, tizas, cuadernos, lápices y todos los insumos que se precisan en todo establecimiento educativo.
Prohibiciones
“Es necesario tener en cuenta que los establecimientos educativos no son ni de los cooperadores ni de los que estamos de paso, son de la Dirección General de Escuelas y Cultura”, manifestó Montoya. Esto conlleva que no se pueden hacer bingos ni loterías familiares, no se puede usar tabaco ni vender alcohol, y no puede haber partidismo político ni religioso. De todas formas, en algunos lugares están ocurriendo este tipo de cosas, lo que Montoya se encarga de alertar y frenar, “porque están vedando lo que es el marco legal”. Así, destacó que los establecimientos son para los chicos, y actividades como jornadas deportivas, artísticas, ferias, coros, cursos, y otras tantas cosas que se le pueden ofrecer a los alumnos, pero no juegos de azar, que si se quieren realizar, deberían hacerse en otro lugar.
Por otro lado, el kerosén o gasoil para limpiar los pisos está prohibido, aunque es algo que todavía no se ha erradicado. Ambos productos provocan un efecto nocivo a quien tenga problemas respiratorios: intoxicaciones, alergias, irritaciones y otras reacciones. A su vez, se usa solvente para sacar las escrituras en los pupitres, lo que es contaminante.
En cuanto a los kioscos, deben ser saludables, es decir, no deben vender comida chatarra (chupetines, chicles). Afortunadamente, esta directiva se cumple en casi todos los establecimientos.
Participación
No todas las cooperadoras son fuertes en cuanto a la participación, que depende de la forma en que se involucre la comunidad educativa. Algunas, cuentan con muy poca gente y de las reuniones forman parte no más de tres personas.
Vale destacar que Montoya viene colaborando con cooperadoras desde el año 70, y su experiencia incluye tanto escuelas urbanas como rurales en todo el distrito. En estos momentos, destacó que a pesar de haber carencias, el Concejo Escolar responde diariamente a los pedidos y urgencias, y enalteció los recursos humanos que lo integran, ya que visitan las escuelas y dan soluciones. Asimismo, los edificios que no están en condiciones, se están arreglando, dentro de lo que se puede con el dinero que se dispone.
Problemática
En estos momentos, se encuentran realizando un reclamo a La Plata por un problema que tienen con el Banco Provincia, con el que operan las cooperadoras. La emisión de cheques, como entidades coescolares, cuenta con una exención por ley de los impuestos, lo que no se estaría cumpliendo, indicó Montoya. Les quedan retenidos el impuesto al débito y al crédito, lo que les hace disminuir su fondo por los descuentos, lo que les genera un problema, ya que los recursos son limitados y las necesidades abundan.