“La formación te da la capacidad de adaptarte a distintos materiales”
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Adriana Zampallone. Es profesora de arte, egresó de la Escuela Provincial de Artes Nº 1 y se especializó en varias disciplinas
MARIA CECILIA GOTTA Redacción
Adriana Zampallone siempre tuvo facilidad por las artes y sus diferentes disciplinas y siendo muy pequeña le gustaba pintar, dibujar y expresarse a través de los lenguajes artísticos. Cuando estudió la carrera de artes visuales se dio cuenta que ese era su camino a seguir.
Estudió la especialidad en pintura, en escultura y grabado en la Escuela Provincial de Artes Nº1 “Orillas del Quequén” y vitró en Tandil en la Escuela de las artes del fuego.
“La formación te da la capacidad de adaptarte a distintos materiales y en otros tamaños”, aseguró.
En este sentido, contó que el ante año trabajó en la restauración del rosetón en vitró ubicado en la Parroquia Santa María del Carmen, el cual tenía varias piezas rotas.
Por otro lado, indicó que hizo el monumento a los abuelos, el cual está en la Plazoleta de los Abuelos en Comodoro Rivadavia y la escultura lleva el nombre “El abuelo Enrique y su nieta”.
“Fue a través de un familiar que es paisajista y vive en Comodoro, y le habían pedido este trabajo, fueron contratados para el diseño y parquización de las plazoletas de varios espacios públicos y a cada una le van poniendo nombre”, contó.
Al respecto recordó que recibió un llamado en plena pandemia, “me contó de qué se trataba y las dimensiones de la escultura, por lo que propuse hacer un boceto y pensar algo factible de hacer por el lugar, las condiciones climáticas porque hay mucho viento y el material que me resultara accesible para ese momento donde estaba todo cerrado y no podía pedir que me traigan nada”.
Por ese entonces Adriana estaba trabajando desde su casa, y puntualizó que le había pedido algo figurativo. “Cuando a uno le piden algo que va a un espacio público, pretenden una imagen que sea reconocible, nada demasiado abstracto. Si hubiese sido
una producción artística propia, por ahí hubiera sido otra la resolución, pero me pidieron algo muy específico”.
Lo que si le dejaron en claro que la temática tenía que ser un abuelo, “hice unos bocetos a lápiz y una fundamentación del por qué lo hacía así y el formato de las figuras”.
Adriana reflejó un abuelo con una nieta para incluir ambos sexos y decidió hacer a la nena con un barrilete porque es una actividad que perdura, viene de los abuelos, va al cielo y tiene proyección al futuro.
Además indicó que “el abuelo mira a su nieta como a lo que fue su infancia en una relación con el pasado y la niña mira el futuro”.
Las figuras están agarradas en un bloque pero el trabajo partió de una estructura de hierro, un material perdurable que lo usó para formar las figuras.
Además utilizó cemento directo y pasta piedra, que es a base de cemento y arcilla en polvo que se puede modelar para darle una mejor definición.
El esposo de Adriana armó la estructura de hierro y ella lo fue haciendo de a poco, en sus ratos libres cuando no estaba dando clases. “El año pasado fue una locura con las clases virtuales asique fue mi desconecte de la virtualidad, y de a poco fue armando la escultura en el garaje de casa. Fue muy gratificante”, afirmó.
Docencia
Para Adriana este trabajo fue todo un desafío porque fue la primera vez que hizo una escultura de semejante tamaño, donde el abuelo mide 1,70 de alto.
En tanto para este año ya tiene otra propuesta y solamente adelantó que le pidieron un boceto para un proyecto más exigente.
“Seguramente voy a tener que hacer una investigación previa porque es una escultura figurativa, de tres metros y en la escultura anterior se dificultó mucho el transporte y con una pieza de tres metros no quiero correr esos riesgos, necesito que el material sea noble, perdure en el tiempo, entre otros detalles”, detalló.///
RETRATO
Horas y esfuerzo
Adriana Zampallone se considera una persona que tiene facilidad para la realización pero al mismo tiempo aseguró “soy una laburante, en todo lo que hago le pongo horas y esfuerzo”. Esto queda demostrado no solamente en su actividad actual, sino cuando era una niña y se desempeñó en la disciplina de gimnasia artística, donde obtuvo numerosos logros y premios.
“Fue una etapa muy gratificante tras once años consecutivos y cuando dejé gimnasia empecé a estudiar educación física pero no me gustaba la carrera porque el único deporte que me gustaba era la gimnasia”, recordó.
Luego descubrió que la carrera de arte era lo suyo porque le gustaban todas las materias. Adriana estudió en el Colegio Nuestra Señora de la Merced y en Divino Maestro de Quequén, actualmente se desempeña como docente y vicedirectora de una escuela primaria, además da clases en el nivel secundario y terciario.
Está casada hace 19 años y tiene una hija de 14 años que le encanta el arte y tiene mucha facilidad en esta disciplina.
“Artísticamente es genial y dibuja, pinta, siempre tuvo facilidad y tiene su estilo”, manifestó orgullosa.///