La fusión hizo la fuerza
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El Club Social y Deportivo Estación Quequén celebra su cincuentenario
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En un mundo donde los egoísmos nublan la mayoría de las decisiones y ser primero es lo único que importa, poder ver más allá de todo eso trasciende los tiempos. Y en estos días se están cumpliendo 50 años del nacimiento del Club Social y Deportivo Estación Quequén, forjado de la fusión entre el club Juventud Unida y el club Progresista, ambas instituciones arraigadas en el barrio de la estación de trenes de Quequén, un 18 de octubre de 1969. Entre la fuerza de los pioneros y la pasión de los que vinieron después, forma parte desde entonces de la historia grande del fútbol de nuestra ciudad.
Juventud Unida, cuya camiseta era similar a la de Peñarol de Montevideo (amarilla y negra a bastones verticales) era presidida por el José Ismael Ortiz, mientras que el club Progresista era presidido por el Omar Letourneau y su camiseta era de características similares a la de River Plate (blanca con una banda roja cruzando de izquierda a derecha y de arriba abajo).
En la reunión fundacional se eligieron el nombre y los colores mediante el voto, prevaleciendo entre los nombres propuestos el de Club Social y Deportivo Estación Quequén, mientras que para los colores de la camiseta se impuso la propuesta de llevar los colores del club Banfield (verde y blanco a bastones verticales).
Escudo renovado
Y en el festejo por el cincuentenario y a la vez en homenaje, la actual dirigencia del club, presidida por Juan Escanciano, propuso y se atrevió cambiar el escudo en este 2019. El propio referente de la joven comisión directiva, que hace dos años y medio está al frente del club, explicó que “buscamos homenajear a esos 13 dirigentes que en su momento fueron capaces de sentarse y fusionar los dos clubes. Sumamos una líneas alrededor del círculo del escudo, 15 en total, agregando a (Oreste) “Quito” Ortiz y Carlos Díaz, porque de no haber estado ellos, no se hubiera escrito esta historia”. Los 13 fundadores fueron Andrés Ferrer, Alfredo Giussi, Haidor Lapolla, Omar “Cacho” Letourneau, Baldomero Ortiz, Ernesto “Coco” Ortiz, Francisco “Paco” Ortiz, Ismael Ortiz, José “Pepe” Ortiz, Ramón del Carmen “Bebe” Ortiz, Rafael Rueda, Enrique Sola y Raúl Soldini.
El escudo además refleja con nueve estrellas blancas los campeonatos locales obtenidos en los años 1970, 1974, 1975, 1976, 1977, 1978, 1981, 1986 y 1990. Y una estrella verde fuera el círculo, en la parte superior, representa el ascenso al Nacional B en 1988.
Los demás presidentes a lo largo de la historia del club fueron los señores Ernesto Daniel Ortiz, Enrique Sola, Andrés Ferrer, Alberto Cañadas, Daniel Tripiana (cuyo nombre lleva el sector de prensa del estadio), José Ismael Ortiz, Ramón del Carmen Ortiz, José Luis Lizaso, José Luis Ortiz, Luis Ángel Roberts, Alberto Menna, Adrián Germino, Jorge Feipeler, Marcelo Ordoqui, Osvaldo Florentín y Fabián Marroubi.
Jugador, referente, dirigente
Escanciano representa la nueva dirigencia del club, reconocido por su paso dentro de la cancha como jugador y referente. “Nací en La Plata y mis primeros recuerdos son de mi viejo que me hablaba de Quequén, de Estación, jugando en el Nacional B. Desde chico eso me marcó y cuando nos vivimos a vivir acá, empecé en las infantiles y de ahí toda la vida. Me fui en 2006 a Mataderos y en 2015 a Villa, pero siempre estuve en el club. Se pasa mucho tiempo y es como dicen, es una segunda casa”.
Tomar la responsabilidad del máximo cargo del club fue otro paso: “No pensaba involucrarme tanto. Me enteré de la asamblea ese año y quería participar, estar en contacto con esa parte del club, quería ir aprendiendo, iba a colaborar de alguna manera. Pero Fabián (Marroubi) y Marta, su señora, me impulsaron a ser presidente. No tenía la noción de lo que es, la responsabilidad, pero acompañado de mi familia, pudimos empezar, con errores y virtudes. Hemos crecido bastante, se ha acercado mucha gente”.
Según pasan los años
Como la mayoría de nuestras instituciones, el laborioso presente tiene mucho de añoranza a una época de gloria. Estación Quequén dominó el fútbol local en los años 70 y en los 80 gestó la campaña más importante de la historia de nuestro fútbol llegando al Nacional B, la segunda categoría profesional de AFA. El campeonato obtenido en 1986 le permitió participar en el torneo Regional del año 1987/88, obteniéndolo y convirtiéndose en el único club de la Liga Necochea de Fútbol que ha conseguido ascender al Nacional B, torneo que disputó en la temporada 88/89. También disputó el torneo Argentino A en 1995, al cual accedió por medio de una invitación.
A lo largo de su historia ha contado entre sus filas a destacados jugadores, que marcaron la historia del fútbol necochense, tales son los casos de Carlos Díaz, Omar Ortiz, Jorge Ordoqui, Rubén Pereyra, Roberto Tristán, Urbano Acosta, Alejandro Barberón, Sergio Mainardi, Luis Eduardo Sánchez, Claudio Fabián Mainardi, Miguel Ángel López, Ricardo Guerrero y más acá en la historia José Fermín, Diego Ortiz, Martín Giménez y Héctor Oliva entre otros.
Un capítulo aparte se merece Oreste Ortiz quien se desempeñó como director técnico durante numerosos años y con el cual se consiguieron los primeros ocho campeonatos locales y el mencionado ascenso al Nacional B.
En cuanto a infraestructura, el “Verde” cuenta con un estadio de fútbol enclavado en el barrio que lo vio nacer, denominado “Carlos Cuomo” en memoria de un gran arquero que supo destacarse en sus equipos. El reducto cuenta con capacidad para 7000 personas, tribunas de hormigón armado, torres de iluminación y alambrado olímpico. Este estadio fue inaugurado en septiembre de 1971 y remodelado en dos oportunidades, en 1990 y 1995. Años atrás, también se acondicionó como cancha auxiliar el terreno lindero al estadio.
Por más
El club nació del fútbol y, salvo breves experiencias en otras disciplinas, hoy es su único eje deportivo, agregando además la actividad femenina. El presidente Escanciano valoró sobre el presente que “este año comenzó a sumarse más gente y con la ayuda que tuvimos de parte del Municipio, para poder pagar la Policía, se puede pensar en proyectos a largo plazo, tener bases más sólidas en el club”. Y al respecto agregó: “La idea es hace un salón de usos múltiples en la cancha -un viejo anhelo- para lo cual se está trabajando con los planos y la idea es presentar el proyecto en la fiesta de aniversario. Es un proyecto importante con salón y tener nuevamente la sede. Además contar con una cancha sintética, terminar de acondicionar la iluminación de la cancha y hacer el vestuario visitante, cambiarlo de lugar”, explicó. La cena de festejo por el cincuentenario será el próximo sábado 19 de octubre, en el salón del Sindicato Luz y Fuerza.
Cincuenta años que pueden ser pocos para algunos, para otros es toda una vida latiendo por los colores. Una pasión que nació en un barrio y recorrió el país con la pelota. ///