La gran cloaca
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Y si algo le faltaba a nuestra ciudad era que sus dos paisaje naturales más destacados, el río y el mar, se contaminaran con desechos cloacales en un trágico simbolismo de cómo termina una situación cuando no fue atendida, cuando ganó la desidia y la indiferencia.
Todos los seres humanos dependen del medio ambiente en el que viven, que éste sea limpio, saludable, sin riesgos y sostenible es fundamental para el desarrollo de una vida digna.
En nuestra ciudad esta situación se estaría vulnerando y hasta el momento las respuestas de las autoridades encargadas de solucionar el tema no serían satisfactorias porque en realidad no habría una solución a corto plazo, mientras las aguas se siguen llenado de material fecal.
En el caso de río Quequén el agua que está contaminada, con material fecal, se ubica en el sector cercano al Puente Dardo Rocha frente a las instalaciones de la Agrupación Vito Dumas y por donde pasa el caño maestro de efluentes cloacales, que está rotó hace diez meses.
En el lugar muchas personas hacen actividades, desde bañarse hasta la práctica de deportes acuáticos o correr competencias de natación. Vecinos del lugar, ambientalistas como la agrupación Surfrides fueron los que, cuando aparecieron los primeros indicios de la rotura, informaron al Municipio sobre el asunto. Al poco tiempo se constató que el caño subfluvial que atraviesa el río Quequén, y que transporta los deshechos cloacales de Necochea a Quequén, a Punta Carballido para ser más exactos, tenía una rotura. Para entonces, ya algunos nadadores habían sufrido vómito al salir del agua.
El lunes pasado Ecos Diarios publicó una nota donde daba a conocer los resultados de un análisis realizado para determinar la calidad del agua. Tras una recorrida, periodistas tomaron una muestra de agua que luego fue enviada a un laboratorio de nuestra ciudad para realizarle el análisis bacteriológico y allí se determinó que contenía bacterias en niveles muy altos y nitratos, que la hacía no apta para el consumo y también, según se indicaba, que estar en contacto con ella podría provocar descomposturas, intoxicaciones y salpullidos y picazón en el cuerpo.
Al momento de la recorrida periodística no había cartelería suficiente que indicara la contaminación que poseía el agua con información para los bañistas y para quienes realizaban deportes acuáticos en el lugar. A casi un año, la administración municipal no ha podio solucionar un tema sensible, de salud pública, que ha tenido poca repercusión en la comunidad un poco adormecida, tal vez, por el verano.
El año pasado hubo un trabajo de buzos de Prefectura Naval Argentina que limpiaron la cañería y arreglaron la rotura pero las pérdidas continuaron.
Desde la comuna, en mayo, el secretario de Obras y Servicios Públicos, Ricardo Asiaín, señalaba que las reparaciones llevarían un tiempo pero no precisó cuánto, desde fines de noviembre que no se está trabajando mientras tanto el agua se ve cada vez más sucia y contaminada y el olor nauseabundo impregna el aire del lugar.
Entre fines de noviembre y principios de diciembre fueron interrumpidos los trabajos de reparación del caño.
El mar
También el mar muestra en algunos sectores el agua turbia. Durante una reunión en el Concejo Deliberante realizada la semana pasada, un grupo de vecinos manifestó su preocupación por los siguientes lugares: Punta Carballido; laguna Negra, en el Parque Miguel Lillo; desagüe junto al Puente Ezcurra y la Rambla, donde además hay un olor desagradable.
La respuesta oficial ante la inquietud de los vecinos fue que hay líquidos que se vuelcan en el río y en las playas a través de los desagües pluviales. El director de Obras Sanitarias, Leonardo Gaitán, explicó que “estamos encontrando que un porcentaje muy alto de la ciudad tiene las conexiones de cloacas conectadas a los pluviales y al revés, los pluviales conectados a las cloacas”.
Por su parte, los concejales se comprometieron a presentar instrumentos legislativos para solicitar que la Municipalidad ponga cartelería en las zonas más comprometidas, al parecer es todo lo que por el momento se puede hacer frente a una ciudad colapsada que ha crecido demográficamente pero no en su infraestructura.
También el funcionario de Obras Sanitarias señaló que la Municipalidad está evaluando la posibilidad de “transitar el recorrido del caño pluvial para sellar las conexiones cloacales que estén ingresando en el mismo y también en una reglamentación para poner fin a esta problemática”. Más allá de la responsabilidad ciudadana, hay un adeudo del Estado que durante años se ocupó más del maquillaje mientras la ciudad se iba enfermando gravemente.
Mientras tanto un grupo de vecinos reunidos en Compromiso Ambiental colocó unos carteles en algunos lugares de la playa advirtiendo sobre peligro y tomó una muestra del agua de la zona denominada El caño, en Neptuno, y la llevó a analizar. En ese agua algunos adultos bañan a niños y lavan juguetes playeros. “Ante la ausencia de las autoridades y una comunidad indiferente algunos nos movemos, los que hace tiempo estamos en este tema vemos que con el correr del tiempo Necochea está en condiciones ser declarada en emergencia ambiental”, señalaron.
Sin duda, un tema más que debería ser parte de la agenda política de este año, es muy grave la actual situación y preocupante la ausencia de soluciones para evitar convertir a las aguas que nos rodean, tanto dulces como saladas, en una gran cloaca. ///
por María D. González
Redacción
(Publicado domingo 11 de febrero)