¿La historia volverá a repetirse?
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«La vida está
hecha de
repeticiones»
Johan August Strindberg,
escritor y dramaturgo sueco
La «historia vuelve a repetirse» parafrasea un viejo tango (año 1937) de Enrique Cadícamo. Como continuadora del pasado, con hechos del presente, donde encontramos historias que vuelven y situaciones que se asemejan.
La política, en el año de elección a intendente parece ser un calco, asemejarse a un revival de situaciones vividas hace cuatro años en ocasión de la disputa por la intendencia entre Facundo López, el ganador y Pablo Aued en ese momento el candidato surgido de Cambiemos a través de las Paso.
En aquel entonces, año 2015, asomaba la polarización que hoy parece estar vigente otra vez, con cambios de nombres pero no de diferencias partidarias, en una fotocopia de nuestra historia reciente pero hoy a color, porque uno de esos postulantes ya es intendente. A meses todavía de las elecciones parece que la historia puede volver a repetirse.
La política no es una foto paralizada, más bien es una película máxime luego de cuatro años, activa, con dinámica propia. Esto no es bueno ni malo, simplemente es la realidad, preferible caer en ella con sinceridad que volar sobre una mentira.
En 2015 por escasos votos López se quedaba con la intendencia ante un corte de boletas sin precedentes con un electorado acostumbrado al corte, pero no en tal magnitud.
Casi han pasado cuatro años de aquel día estando a escasos meses de la elección primaria y la gran final en octubre por la intendencia y, en la poblada grilla de anotados para esa carrera emergen dos firmes contendientes, el actual intendente López y el presidente del Consorcio del Puerto de Quequén Rojas, referente en Cambiemos desde el partido Fe,
La situación de hoy puede variar en la dinámica política donde los cambios son constantes, hasta para dejar desairados a propios y extraños y mal acomodados a la mayoría de los encuestadores, ergo si trabajan para fulano o mengano.
El presente marca un indicativo claro, el Intendente, si finalmente decide su deseos de reelección, lo que es un secreto a voces y quién surja de la interna de Cambiemos, en este último caso aportando, mucho para Rojas el acuerdo sellado con el diputado provincial Martín Domínguez Yelpo, conductor del Pro en Necochea quien, además, viene trabajando firme por su continuidad por un nuevo período en la legislatura provincial.
Cada uno con su mensaje
El Intendente manifestó, cuando hacen comparaciones de Necochea con otras ciudades, San Cayetano, Tandil, Tres Arroyos, por ejemplo, que todo lo da «la continuidad de un proyecto», a buen entendedor pocas palabras, está hablando de su propio proyecto afirmando ante el vecino que requiere más de cuatro años, de un mandato para estabilizar un distrito e ingresar en la etapa del crecimiento.
Por otro lado Rojas responde con una medida de acción «cuando nos comprometemos con obras las realizamos», alusión a la actividad en su función al frente de Puerto Quequén, afirmando claramente a quién quiera oír que es su último año en el Consorcio, y tiene fecha de final, diciembre de este año, con una picara definición «termino un ciclo para comenzar otro si los planes se cumplen».
Es una campaña entre ambos donde se rozan pero no se pegan, cuidan las formas diciendo mucho sin ingresar al plano personal, jugando un partido de truco mano a mano entre el Intendente con Cambiemos, que comenzó hace cuatro años y espera gritar la “falta envido” en octubre del 2019 como otra gran final. Si llega a 33 de mano para la continuidad y culminar un proyecto que necesita de ocho años, según se desprende de sus palabras el que, curiosamente, no se conoce todavía.
¿Por qué la historia parece repetirse en pocos meses? No es por escasez de dirigentes, hay demasiados y eso no es serio. Todos parecen tener la varita mágica para el crecimiento y desarrollo de la comunidad en su conjunto, con discursos de barricada perimidos y oídos hasta el cansancio desde hace décadas.
Aún así siguen latiendo muy fuerte dos sectores, el de Facundo López con su impronta y Cambiemos donde se afianza por conocimiento de la población y trabajo, la figura de Arturo Rojas, que le dio mayor presencia. Marcando cada uno a su manera la agenda, porque ambos tienen herramientas muy fuertes a mostrar diariamente, cada cual desde el ángulo de sus respectivas responsabilidades.
López-Rojas potencian el distrito
Son dos dirigentes de edades cronológicas cercanas, nacidos a la vida política en el calor de la democracia, ambos ex concejales, suelen tener más acciones que palabras, y firmezas en sus convicciones. Están al frente de diferentes e importantes compromisos, expuestos cada día ante la gente con aciertos y errores como todo ser humano lo puede cometer. Los dos potencian, cada uno con su estilo y han comenzado el año pensando en sus proyectos políticos pero sabiendo que las obras son amores por sobre discursos floridos o anuncios rimbombantes.
Desde el puerto generándose avances que la sociedad ya percibe, y desde el Estado municipal, aún en dificultades serías como para poder planificar con serenidad y estabilidad, se notan avances de obras, realizadas con el apoyo invalorable de la gobernación de la provincia de Buenos Aires, en un distrito que no ostenta el color amarillo para nada.
Diferencias política las hay, algo lógico en la democracia, que suele fortalecerla, pero en estos políticos existe el convencimiento que hay temas grandes que se pueden solucionar unidos. Una sociedad exitosa debe contener dirigentes elevados, asumiendo el lugar que ocupan eficazmente.
Es imprescindible, no sólo en lo alto de la pirámide donde se encuentran políticamente, hablando de los mencionados, sino en todos aquellos que incursionan como candidatos, que desde el sector que lo sean, se preparen con equipos y proyectos para responder sobre los temas que más preocupan a nuestra ciudadanía.
Necochea debe recuperar signos positivos en varios aspectos, disminuyendo los índices de improvisación o del folclore «populista» que suelen declamar los encantadores de serpientes, para bajar al plano de la realidad, para que comiencen a discutirse temas con prudencia y seriedad porque hay muchas cosas que están pendientes de años porque nadie supo, quiso o pudo resolver.
No hay tiempos para maquillajes, remiendos o «lo atamos con alambre» como acostumbramos los argentinos con ese talento individual. La repetida frase «tenemos todo en Necochea», tiene visos de verdad, sin embargo no alcanza tener todo sino alcanzamos las metas, y no sólo es responsabilidad de la clase dirigente, tenemos los habitantes nuestra cuota parte bien marcada, no se puede esquivar.
En el camino de la polarización Rojas con López, tendrán que decirnos claramente el futuro. Para el Intendente el por qué de la necesidad de cuatro años más como punto final de su obra que requiere dos mandatos. En tanto Rojas, qué cambios pretende imponer, qué modelo diferente ofrece, el electorado no puede solamente moverse por la impresión que ambos dejen. Gobernar el distrito es mucho más, por eso es imprescindible que si la historia vuelve a repetirse, como hace cuatro años, la sociedad sea a partir de hoy y en cada momento más exigente con uno y otro de los pretendientes a conducir los destinos del distrito desde el primer piso de la calle 56 Nº 2950.