La importancia de la UPC se contrapone al “Usina-gate”
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La comunidad ha sido golpeada por la indignante noticia sobre la desaparición de cheques por un monto millonario de la cartera de la Usina Popular Cooperativa. Esta manifiesta irregularidad que se le atribuye, en primer término, a quien se desempeñaba como tesorero de la entidad, el contador Francisco Medina, dejaría entrever a su vez por la mecánica empleada, la coparticipación o connivencia de terceros en la burda maniobra.
Ahora bien, luego de un arqueo de caja del cual el número de valores ha ido variando, el tema fue puesto en manos de la Justicia, la que en definitiva será la que habrá de dictaminar él o los responsables del “affaire”.
El hecho en sí reviste mayor gravedad, y haciendo abstracción de las cifras conocidas, por haberse cometido en una cooperativa que distribuye el servicio de energía eléctrica bajo el poder concedente de la Municipalidad. Tibias declaraciones, de algunos concejales y la indiferencia absoluta del Poder Ejecutivo ha merecido esta anómala situación, como si aquí no hubiese pasado nada, sin tener en cuenta que la perjudicada es la entidad pública que recauda la mayor cantidad de dinero de los vecinos, aún más que el propio municipio. Desde la comuna la supuesta inquietud por lo acontecido, quedó de hecho superada ante la denuncia en la Justicia, porque durante la semana nada se supo de reuniones de funcionarios municipales con miembros del consejo de administración, en tanto desde el cuerpo deliberativo se trataría de persuadir al concejal Medina, la conveniencia que hiciera uso de una licencia.
Un poco de historia
Han quedado muy atrás los días en que Sebastián de María y sus seguidores impulsaron, bajo el sistema cooperativo, la creación de una usina eléctrica para Necochea que compitiera en precio y calidad de servicio con la prestataria de aquel entonces la Compañía de Electricidad del Sud Argentino, de capitales ingleses.
No fue fácil para aquellos cooperativistas llevar adelante la iniciativa. Aún con el aval de más de 1.000 futuros usuarios que comprometieron su adhesión en la primera reunión constitutiva y a la suscripción de acciones que, luego de ser aprobada por ordenanza, efectuó la Municipalidad de Necochea. Ante la tenaz oposición efectuada por la CESA que pretendía continuar con el monopolio se tuvo que recurrir a la Justicia, la que falló favorablemente para el flamante emprendimiento.
El 1º de marzo de 1939 iniciaba sus actividades la Usina Popular Cooperativa y al año ya contaba con 2.386 socios que utilizaban el fluido eléctrico en domicilios y comercios. El alumbrado público seguía en manos de la CESA que tenía un convenio con la Municipalidad hasta 1945.
Como dato ilustrativo cabe señalar que durante años la Usina Popular distribuyo dividendos anuales a sus asociados. En antiguas familias de Necochea, en el arcón del los recuerdos atesoran, amarillentos papeles de aquellas liquidaciones.
En 79 años de existencia el caudal de socios se fue incrementando directamente en forma proporcional al crecimiento de la ciudad. Aumento que se consolidó a partir de la forma compulsiva de asociación que actualmente conlleva al recibir la energía eléctrica por parte del usuario. A partir de la puesta en marcha de la Central Termoeléctrica de Necochea, la Usina Popular dejó de producir energía limitándose su función, en ese sentido, al mantenimiento de la red de distribución domiciliaria y la cobranza del servicio.
Luego de haber perdido su objetivo primario, a través de distintas conducciones se amplió el edificio de la avenida 59 y 42, se implementaron los servicios de enfermería, ambulancias, sepelio y construyó la sala velatoria. Por otra parte no ha podido concretar la férrea idea de la instalación del servicio de televisión pero si, el de Internet.
Consolidando el desarrollo
Entre las organizaciones, entidades y empresas que deben corresponder, en bienes o servicios esenciales, a la permanente expansión de la ciudad, figura en los primeros planos la Usina Popular, la que por su carácter de prestataria del servicio eléctrico está obligada a atender constantes requerimientos del desarrollo urbano. Ante el firme proceso de transformación edilicia que tiene por escenario a Necochea.
La referencia viene al caso para destacar una demanda que impone un importante esfuerzo a la UPC, que, cuente o no de inmediato con los recursos o elementos indispensables, deberá llevar indefectiblemente, en el momento oportuno, el suministro de corriente eléctrica solicitado por el nuevo edificio o por la continuidad de casas particulares que se van construyendo en Necochea y Quequén.
Entre las más serias dificultades que impiden el ágil desenvolvimiento de las reparaciones, se encuentra el aislamiento de numerosos núcleos de consumidores debido a la gran extensión de las redes, que en diversos lugares cubren cientos de metros sin conexiones de ninguna especie. Ellos es consecuencia de un variado crecimiento de la población en los últimos años, radicada en diferentes lugares que hasta hace muy poco parecía tierra de nadie.
En otro orden de cosas, se ha señalado como factor determinante del costo de la energía en Necochea, la ausencia casi total de uso industrial de corriente en gran escala. Esta afirmación está reflejada en cifras que muestran valores más bajos del kilovatio en ciudades que poseen numerosos establecimientos fabriles de importancia.
Lo expuesto revela bien a las claras que la Usina Popular está llamada a concentrar el máximo esfuerzo económico-financiero en su misión específica, para ir correspondiendo al mejoramiento del sistema de distribución de electricidad, una de cuyas necesidades es la progresiva instalación de redes subterráneas.
En su historial se sustenta la importancia que reviste para Necochea la Usina Popular Cooperativa y si aceptamos al cooperativismo como la doctrina que propugna la cooperación en el campo económico y social lejos estaríamos hoy del dogma que le dio, a la Usina Popular, el sentido de ser si no se resuelve la responsabilidad en la manipulación ilícita de los ya famosos cheques “caiga quien caiga”, tal cual lo señalara el presidente Antonio Vilchez.
Por Jorge Capurro Campos
Redacción