La imposibilidad de velar a un ser querido
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Por la pandemia están prohibidos los velatorios. Si se puede concurrir al cementerio
Además de habernos cambiado la rutina y el estilo de vida, la nueva pandemia también ha obligado a variar otras costumbres y tradiciones, tomando conciencia que es necesario cumplirlas. Sin embargo, momentos especiales de la vida como puede ser la pérdida de un ser querido ahora está condicionado, estando prohibidos los velatorios.
Por supuesto que estas nuevas disposiciones angustian y dan impotencia a algunas personas, pero en general, son aceptadas, entendiendo que se trata de cuidar a los demás y a uno mismo.
En este sentido, las casas fúnebres no efectúan velatorios bajo ningún punto de vista, retirando los cuerpos de la morgue, el domicilio, el hospital, geriátricos o el lugar que sea, trasladándose a la sala velatoria donde preparan el cuerpo en el ataúd y una vez que se cierra no se vuelve a abrir, trasladándolo directamente al cementerio o al crematorio.
Por este motivo, la familia debe despedirse en el lugar donde falleció la persona, ya que no se permite en la sala velatoria, aunque si pueden concurrir al cementerio municipal, pero la misma gente está tomado conciencia y no asisten.
Explicaciones
Previamente se le explica a la familia y lo comprenden en este marco que estamos viviendo. Los responsables de las salas manifiestan que no se trata de mala predisposición, sino que son las nuevas reglamentaciones que intentan que la gente cumpla con la cuarentena, no se junte, mantenga la distancia, se cuide y proteja a los demás.
Detrás de esta actividad al igual que otras tantas, también tienen un protocolo a cumplir. Cuando empezaron a tomarse las primeras medidas, se podía velar cuatro horas, luego se bajó a dos y ahora llegó la prohibición, siendo un protocolo internacional.
En el caso de que una persona fallezca de coronavirus o haya sospechas al respecto, previa advertencia de los médicos, va directo a cremación, colocándose el cuerpo en una bolsa y como está en el ataúd, va directamente al crematorio.
Las casas velatorias toman recuados, protocolos, utilizando barbijos, guantes, alcohol, higienizando camillas, volante, manijas, y demás superficies con lavandina. Inclusive a algunos ya les están empezando a recomendar que usen mamelucos en sus lugares de trabajo.
Al igual que otros lugares de trabajo, en las salas se ha reducido el personal, trabajando uno por turno y si los familiares deben hacer trámites de la persona fallecida, se los llama para eso específicamente, completa el trámite y se retira.///