La impunidad sobrevuela en el crimen de Alejandra Fiorito
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No hay detenidos por el caso y se aguardan resultados de comparaciones de huellas dactilares con rastros obtenidos
“Pasan los días, los meses y no puedo creer lo que te hicieron amiga. Todos los días le pido a Dios que se haga justicia y que pague el que te quitó la vida”.
Las palabras pertenecen a una persona que, a lo largo de los años, mantuvo un vínculo bastante directo con Alejandra Fiorito (45), la mujer acribillada a balazos en el interior de su automóvil en un sector del barrio Capuchinos.
Un crimen feroz por la saña demostrada por él o los asesinos, quienes siguen caminando por la ciudad como si nada hubiese ocurrido. O, tal vez, estén en otro lugar moviéndose con absoluta impunidad.
Lo cierto y concreto que a casi dos meses de la muerte de Fiorito, aún no hay detenidos y cada vez se afirma con fuerza la teoría de un ataque relacionado con la mafia. La mujer tenía que morir y la mataron a quemarropa.
Cinco balazos por la espalda, dos a la altura del hombro derecho y, los restantes tres, dirigidos desde el otro lado de la butaca del conductor del automóvil que era propiedad de la víctima.
Por si faltaba algo como remate a tanto ensañamiento, una cuchillada en el abdomen de la víctima cerró el brutal homicidio cometido entre las 22 y las 22.30 del pasado 29 de julio, en la zona de avenida 58 entre calles 87 y 89.
Sin novedades
Una fuente consultada de la investigación reconoció que por el momento “no hay novedades” sobre él o los posibles autores de semejante asesinato.
El hecho fue descubierto por un vecino del barrio Capuchinos que, al día siguiente, entre las 9 y las 9.30, descubrió el cuerpo sin vida de Fiorito dentro de un automóvil marca Volkswagen modelo Surán.
El personal policial que llevaba a cabo tareas de prevención del delito no se percató del estacionamiento del vehículo casi sobre la mitad de la avenida 58, y en esa posición habría estado durante toda la noche.
Inclusive, otra residente del sector, quien vive en un inmueble situado enfrente a donde se produjo el macabro hallazgo, expresó que la tarde del 29 de julio, observó el rodado parado en ese lugar alrededor de las 19.
Según la operación de autopsia y las horas que llevaba muerta la mujer, se estima que el feroz crimen se perpetró entre las 22 y las 22.30, pero tampoco nadie del vecindario escuchó los estruendos del arma de fuego utilizada.
Se trató de un revólver calibre 38 utilizado para matar sin atenuantes a la indefensa mujer dentro del auto, según los investigadores policiales y judiciales.
Junto al cadáver de Alejandra Fiorito, se hallaron 29 envoltorios de nylon que contenían cocaína de máxima pureza, que tiene un costo de entre $ 60.00 y $ 70.000 en el mercado de la droga.
El entorno
La pesquisa para dilucidar semejante ataque a balazos y muerte, se situó en el entorno de Fiorito, pero fueron escasos los elementos obtenidos. Pareciera que hubiese “un pacto de silencio” entre quienes tenían vinculación con la víctima.
En esta oportunidad y por el momento, no ocurrió lo mismo que con el caso Depierro, donde “un soplón” o “persona de confianza”, orientaron con sus dichos a los policías para sindicar a los presuntos autores del hecho cometido en la vivienda del empresario en julio de 2018.
Más droga hallada y una huella dactilar
Horas después del crimen, personal policial allanó la casa que habitaba en calle 24, entre 57 y 59, de donde se secuestró más droga, una balanza de precisión, anotaciones y demás objetos de interés.
En el automóvil de Alejandra Fiorito, se encontró una huella dactilar que no habría sido del todo útil para los investigadores para poder procesarla en la base de datos del sistema Afis (de identificación de huellas digitales) de impresiones conocidas y desconocidas.
A pesar de todo, ese rastro tiene algunos puntos que podría ser de utilidad para los investigadores y, en consecuencia, esto derivó en la ejecución varios días después del asesinato, de 15 allanamientos en viviendas de Necochea y Quequén.
Por algunas horas, fueron demoradas varias personas y se colectaron huellas dactilares que son motivo de comparación con esos vestigios obtenidos en el interior del vehículo marca Volkswagen modelo Suran.
Por ahora, esos cotejos no arrojaron ningún resultado positivo, esa es la realidad.
Un “ajuste de cuentas”
Primero se barajó la hipótesis de un crimen pasional y no se descartaban otras teorías alternativas. Con el correr de las jornadas y loes testimonios conseguidos y demás evidencias, las investigaciones se encaminaron a que se trató de un “ajuste de cuentas”.
Lo concreto que en el ambiente de la víctima, habría personas vinculadas con la venta de drogas y la mujer presentaría una imagen de vendedora de ropas y perfumes, pero también los encargados de la pesquisa consideran que comercializaba estupefacientes y por ello se encontró esa sustancia prohibida en el interior del inmueble de calle 24 al 2800.
Los frentes son varios y están abiertos, pero lo cierto que a 60 días del feroz ataque a la mujer de 45 años, no hay detenidos.
¿Aparecerá algún “soplón” clave, para desentrañar esta historia cada vez más ligada a la mafia que acciona en la ciudad? Se verá en las próximas horas, si existen respuestas al interrogatorio que muchos ciudadanos se hacen. ////