Verduras y carne, claves en la suba
En la región del Gran Buenos Aires, donde el rubro alimentos se incrementó un 3,8% en marzo, la suba estuvo principalmente impulsada por las verduras y legumbres, que mostraron un salto del 12,9%. En efecto, éste fue el sector donde más se sintieron los efectos de la cuarentena. En tanto, la carne y derivados mostaron una inflación del 4,1% mientras que azúcar y dulces se movieron un 3%.
En tanto, el rubro educación tuvo un incremento general del 17,5%, impulsada por el retorno a clases y el aumento de las cuotas de los colegios privados.
Le siguió el rubro comunicaciones, con una suba del 8,3%, principalmente por aumentos en telefonía fija, móvil e internet, aunque los aumentos de telefonía fija y móvil se retrotrajeron los últimos días de marzo, lo cual redujo su incidencia en la división.
Luego se destacaron el rubro vestimenta (4,2%), bebidas alcohólicas (2,9%), mantenimiento del hogar (2,9%), salud (2,7%) y recreación y cultura (2,5%) y transporte (1,6%). En tanto, el rubro de servicios públicos (Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles) registró la menor suba en marzo por las bajas observadas en las tarifas de electricidad, gas y otros combustibles en las regiones del Gran Buenos Aires, Pampeana, Cuyo y Patagonia.
El impacto del coronavirus
El Indec aclaró que las restricciones a la circulación de las personas a raíz de la cuarentena obligatorio por el avance del coronavirus “alteró el normal desarrollo de los operativos de campo” del organismo, por lo que “en el caso del IPC se decidió tomar medidas en forma temprana, tanto para el relevamiento de campo como para el trabajo de gabinete”.
En ese sentido, el organismo que conduce Marco Lavagna señaló que “se avanzó intensa y anticipadamente en la captura de datos y análisis de relevamiento por vías no presenciales tales como la consulta telefónica, el correo electrónico y la modalidad online con los informantes que habitualmente utilizan estos medios para comunicarnos sus precios y cuyos valores no dependen del día de relevamiento”.
Además, “los relevamientos presenciales de la última semana se adelantaron, al mismo tiempo que se analizaban formatos de captura alternativos para reemplazar las fuentes primarias de información. Estas fuentes alternativas no fueron incluidas en el informe técnico de marzo, pero son utilizadas habitualmente para validar los precios efectivamente relevados y sostener la calidad metodológica del indicador”.