¿La inteligencia artificial puede reemplazar los vínculos humanos en el futuro?
El psicólogo Juan Cruz Ibarguren analizó en Ecos Radio cómo la tecnología comenzó a ocupar un lugar cada vez más importante en las relaciones personales
:format(webp):quality(75)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/08/emocion_e_inteligencia_artificial.webp)
La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta limitada al ámbito laboral o al acceso a la información para comenzar a ocupar un espacio cada vez más amplio dentro de la vida cotidiana. Hoy, muchas personas recurren a estas plataformas para resolver dudas, interpretar mensajes, pedir consejos o intentar comprender situaciones vinculadas con sus relaciones personales.
Esta fue la temática abordada en una nueva edición de "Psicología con Juan", la columna que el psicólogo Juan Cruz Ibarguren presenta en el programa "Lo Dije o lo Pensé", que se emite por Ecos Radio.
Durante la charla, el especialista analizó cómo la IA comenzó a intervenir en cuestiones que, hasta hace poco tiempo, estaban reservadas a los vínculos humanos. Situaciones tan cotidianas como una discusión de pareja, un mensaje ambiguo o el inicio de una relación se transformaron en consultas habituales dirigidas a herramientas digitales.
"¿Qué le digo?", "¿Qué me quiso decir?" o "¿Cómo debería responder?" son algunas de las preguntas que cada vez más personas trasladan a plataformas basadas en inteligencia artificial, buscando respuestas rápidas ante situaciones emocionales o afectivas.
Para Ibarguren, este fenómeno puede analizarse desde el concepto de triangulación, una herramienta utilizada en psicología para describir aquellas situaciones en las que una persona evita comunicarse directamente con otra e incorpora a un tercero como intermediario dentro del vínculo.
La delegación de funciones emocionales
:format(webp):quality(60)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2026/08/juan_cruz_ibarguren.webp)
El especialista explicó que este comportamiento está relacionado con lo que distintas investigaciones definen como delegación de funciones, un proceso mediante el cual las personas comienzan a transferir determinadas capacidades hacia la tecnología.
"La memoria es una capacidad humana, pero hace tiempo que comenzamos a delegarla en herramientas como Google. Ahora también estamos empezando a delegar capacidades relacionadas con las emociones y los vínculos", explicó.
Según indicó, diferentes estudios muestran que muchas personas manifiestan altos niveles de satisfacción con las respuestas ofrecidas por estas herramientas y, en algunos casos, llegan a desarrollar relaciones de confianza con los sistemas de IA.
Sin embargo, el psicólogo advirtió que este proceso también puede generar consecuencias negativas.
Uno de los principales riesgos es la sobredependencia tecnológica, una situación en la que la herramienta deja de ser un complemento para convertirse en la principal fuente de respuestas frente a conflictos personales.
"Si dejamos de utilizar determinadas capacidades, es posible que terminen debilitándose, como sucede con un músculo que deja de ejercitarse", señaló.
La incertidumbre, una parte inevitable de los vínculos
Durante la entrevista, Ibarguren también reflexionó sobre la importancia de aceptar la incertidumbre como un componente natural de cualquier relación.
Comprender qué siente o qué piensa otra persona nunca fue una tarea sencilla y, precisamente, esa falta de certezas forma parte de la experiencia humana.
Para el especialista, existe un riesgo cuando se pretende encontrar en la tecnología respuestas exactas para situaciones que, por naturaleza, son complejas y están atravesadas por emociones, experiencias personales y procesos subjetivos.
La reflexión final dejó abierta una pregunta que invita a pensar el futuro de las relaciones humanas.
"Si usamos la inteligencia artificial para que nos diga cómo relacionarnos, ¿quiénes se están vinculando realmente: nosotros o las inteligencias artificiales?", planteó.
La respuesta todavía no está clara. Lo que sí parece evidente es que la inteligencia artificial ya comenzó a modificar la forma en que las personas se comunican, interpretan sus emociones y construyen sus vínculos.///
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión