La Justicia suspendió las salidas transitorias a los asesinos de Natalia Melmann
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La Cámara de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires suspendió las salidas transitorias con las que habían sido beneficiados los tres policías que asesinaron a Natalia Melmann en la localidad de Miramar en 2001.
De esta manera, los ex uniformados Oscar Echenique, Ricardo Anselmini y Ricardo Suárez, quienes gozaban de salidas desde principios de diciembre del año pasado, deberán permanecer en prisión.
Si bien los familiares se mostraron satisfechos con la medida, esperan que la Suprema Corte lo confirme ya que se han encontrado en más de una vez con fallos adversos de la Cámara de apelaciones marplatense. En caso que el máximo tribunal lo confirme, los condenados deberán cumplir el resto de la condena tras las rejas.
Los tres ex policías condenados por la violación y el asesinato de Natalia comenzaron a gozar de salidas transitorias sin custodia los domingos cada 15 días a fin del año pasado. Esto generó indignación en la familia de la víctima, que ha denunciado múltiples amenazas y hasta sufrieron la vandalización de la tumba de la joven.
Cabe recordar que los exsargentos de la Bonaerense Echenique y «Rambo» Anselmini, y el excabo primero «el Mono» Suárez fueron condenados a prisión perpetua por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, violación agravada y homicidio triplemente agravado.
La adolescente de 14 años desapareció la madrugada del 4 de febrero de 2001, después de ir a bailar a un boliche de Miramar. Su cuerpo fue encontrado cuatro días después, escondido en un vivero municipal. La crueldad de la que había sido víctima salió a la luz con el resultado de la autopsia. La habían violado en reiteradas oportunidades, pero antes la torturaron. La maniataron, la quemaron y la estrangularon con el cordón de una de sus zapatillas.
En 2002, la Justicia encontró culpables a los policías, mientras que el otro condenado, Gustavo Fernández, recibió una pena de 25 años de prisión por ser considerado como la persona que entregó a la menor a sus asesinos, pero quedó absuelto de los cargos de coautor del homicidio. Fernández es el único que se encuentra en libertad, vive en Miramar y trabaja como albañil.