La lenta agonía de los rubros que todavía no pudieron abrir
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El retroceso a fase 4 permite suponer que seguirán sin trabajar los salones de fiesta, peloteros y cines por más tiempo
El viernes 20 de marzo el Gobierno nacional decretó la cuarentena y el aislamiento social, preventivo y obligatorio, es decir, casi seis meses, y desde entonces, los salones de fiestas, peloteros, bingo, y otros entretenimientos como cines, teatros y calesitas además del transporte de larga distancia y gran parte de los hoteles sigue sin trabajar y no tienen un panorama claro acerca de su destino.
Sus propietarios han vivido con creciente incertidumbre estos seis meses, aunque en el transcurso del tiempo se fueron habilitando protocolos para diferentes rubros, los mencionados no tienen ni un atisbo de cuándo podrán volver a la normalidad laboral, aunque deban implementar estrictas normas de seguridad para hacerlo.
En el transcurso del tiempo, y a medida que avanzamos de fase, se fueron habilitando protocolos para diversos rubros pero los mencionados saben con certeza que serán los últimos en recuperar el ritmo normal de trabajo y si lo hacen, será con estrictas normas de seguridad.
Paulatinamente, los fines de semana van recobrando su brillo, se observa mucha gente paseando por los espacios públicos aunque falta la música y la alegría de las tres calesitas de la ciudad, que aún no tienen permitido trabajar.
Los teatros y el cine también llevan medio año con sus puertas cerradas; la industria cinematográfica ha postergado sus estrenos para comienzos de 2021, lo que permite suponer que no abrirán sus puertas antes de esa fecha.
En la misma situación se encuentra el Bingo de nuestro medio, donde diariamente trabaja un importante número de empleados que brinda servicio a la gente que concurre a la sala y a las máquinas tragamonedas.
Sin pasajeros
Otro de los rubros castigados es el hotelero, que desde marzo no recibe pasajeros y unos pocos establecimientos permanecen abiertos para atender al personal de empresas y esenciales porque tampoco hay transportes que lleguen a la ciudad con pasajeros.
No contar con una fecha de reapertura concreta es lo que más complica a los propietarios de los peloteros que hace unos diez días se reunieron con Rojas y, luego presentaron una nota que será al Concejo Deliberante, aunque entienden que el retroceso a fase 4 no los beneficia demasiado.
Maximiliano Escobar, dueño de un pelotero, trazó un panorama de la realidad del sector diciendo que “de cerca de 18 locales, ocho cerraron definitivamente en Necochea y Quequén”.
Hace un tiempo, los comerciantes presentaron un protocolo pero estiman que hasta que no empiece el ciclo lectivo 2021 no volverán a trabajar, considerando que, en un par de meses, ingresan en su temporada baja.
Los dueños de estos espacios atraviesan un momento complicado, hubo quienes compraron un fondo de comercio y nunca pudieron abrir y otros que, prácticamente, fueron desalojados a poco de transitar la cuarentena.
A lo largo de estos meses de cuarentena se evidenciaron ciertas “desigualdades” porque los alquileres de inflables siguen trabajando a pesar del riesgo que eso significa y que están prohibidas las reuniones sociales y mientras los boliches y salones de fiestas siguen cerrados, para el aniversario de Necochea se habilitarían los containers del paseo portuario.
Malestar
“Seguramente generará alguna molestia porque nosotros queremos abrir de alguna manera”, dijo Martín Molina refiriéndose a los dueños de salones de fiesta que, ante el avance del Covid se mantenían compás de espera.
La mayor parte se dedica exclusivamente a esta actividad y ven seriamente resentidos sus ingresos al tener que sostener su estructura edilicia y personal sin una fecha cierta de reapertura.
Por su parte, Ariel Ruiz, propietario de un local bailable de la Villa Díaz Vélez expresó que “todo depende de la evolución de la enfermedad, pero se estima que en el verano se habilitarían lugares al aire libre”.
El comerciante se ha reunido con funcionarios municipales para acercar su propuesta y comentó que piensa hacer una importante inversión en tecnología y seguridad en su local.
A mediados de año los dueños de boliches plantearon la posibilidad de ser eximidos de tasas y un protocolo para la reapertura pero, con el retroceso a fase 4 esa posibilidad se fue diluyendo.
De todos modos, falta definir cómo se controlará el ingreso de turistas a la ciudad y cómo se hará el seguimiento y en ese sentido Ruiz adelantó que “el acceso al local será con una tarjeta magnética que asegura la trazabilidad de la gente y se realizará un test rápido de olfato y toma de temperatura”.
De este modo, se evitaría la proliferación de fiestas clandestinas, que se reiteran cada fin de semana y aunque puedan ocupar el 50 por ciento de su capacidad les permitiría, “salvar los costos y generar trabajo”, finalizó Ruiz.