“La misma basura también puede generar dinero”
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Juan Eduardo Zufriategui destacó que hay que avanzar con el tratamiento y reutilización de los residuos. Elogió las mejoras que ha tenido la ciudad y se refirió a la necesidad de impulsar el sector industrial
Julieta Moreno
Redacción
“Hay que empezar a hacer un tratamiento de los residuos. Esta ciudad genera mucha basura y la misma basura también puede generar dinero”, opinó Juan Eduardo Zufriategui sobre los temas que aún están pendientes y en los que hay que avanzar.
Juan Eduardo “Bazko” Zufriategui nació en Necochea, donde vivió toda su vida. Trabajó más de 20 años en la farmacia de la Sociedad Española hasta que, en determinado momento, decidió abrir su propio negocio. Desde hace seis años está al frente de la Dietética 75. Además, siempre estuvo vinculado a la actividad física -ahora practica ciclismo- y eso lo ha llevado a realizar desafíos personales, pero con fines solidarios como, por ejemplo, colectas de leche para ayudar a comedores.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Consideró que, en el último tiempo, hay un cambio positivo a partir de algunas obras que se han hecho y opinó que hay que dar un impulso al sector industrial para generar puestos de trabajo.
Una ciudad “para adelante”
“Como ciudadano, veo a Necochea excelente, con mucho auge, la veo para adelante”, fue lo primero que dijo Zufriategui, al pensar el presente de la ciudad.
Lo que más le llama la atención es la costanera en lo que respecta a la renovación de las veredas, de las luminarias, de los balnearios.
Además, cree que se le da más lugar al vecino para que pueda plantear sus demandas. En este sentido, elogió la herramienta de la línea 147 porque le permite tener un contacto con la Municipalidad para reclamar ante algún problema.
“El 95% de los problemas que yo tenía en mi lugar, fueron escuchados y fueron solucionados”, manifestó.
“Me saco el sombrero con esta gestión”, señaló, aunque aclaró que no tiene una participación partidaria.
Antes, en cambio, recordó: “Siempre fue chato, plano, siempre para abajo”. En este aspecto, consideró que esto le hace pensar que “vamos mejorando”.
“Ojalá que el Intendente o el que venga después siga con la misma política de ir para adelante”, opinó.
Lo que sí considera es que hay que darle un impulso a la parte industrial de la ciudad. “No tengo conocimiento de que las industrias vayan creciendo y que se generen nuevos puestos de trabajo; esa parte la noto muy parada”.
“¿Habrá que darles tiempo?, ¿estarán los proyectos?”, se preguntó Zufriategui. En principio, señaló que no lo sabe.
No obstante, remarcó que lo que sí sabe es que la gente busca trabajo. “Hay mucha desesperación de gente que quiere trabajar”.
El problema de la basura
Otro de los temas que le preocupa es la necesidad de empezar a tratar los residuos. “Esta ciudad genera mucha basura y la misma basura puede generar dinero”, explicó, en relación a las posibilidades de tratar, reciclar y reutilizar lo que sirve.
“Leí que se compró una máquina chipeadora, que permite triturar los residuos de la poda, y ese material va a ser reutilizado para otra cosa”, contó y advirtió que “ese es el camino que hay que seguir pero cuesta mucho, hay poca inversión y es lento, pero va y eso es lo importante”.
Al pensar en el rol del ciudadano, dijo que las personas que se quedaron en la ciudad –como es su caso- tratan de involucrarse “porque queremos ir viendo la evolución”. Contó que ha tenido conversaciones con jóvenes que se han ido al exterior y han vuelto y, en los últimos años, han encontrado cambios, notan que la ciudad está más linda y que ha sumado otros atractivos. En este aspecto, dijo que es importante que otra persona que viene de afuera lo vea porque “a veces quienes vivimos en la ciudad, no nos damos cuenta”.
Para hablar de la dirigencia política en general, utilizó la frase “El pez por la boca muere” y explicó que “gran parte siempre se basó en decir cosas que se van a hacer y no se hacen”. Esta situación hace que después –según su opinión- “uno termine repudiándolos y renegando siempre sobre lo mismo”.
Casino y parque
“El casino lo conocí hermoso, lo disfruté, tuve la oportunidad de usar la pileta, el auditórium, vi mucho progreso ahí”, recordó sobre los mejores años del complejo.
Sin embargo, ahora lamentó el estado actual, pero no dudó en decir que hay que vender esas tierras. “Hay que sacarlo, correrlo de lugar, pero hay que generar plata y lo que hay ahora genera mugre y una mala imagen”.
A su vez, opinó que ese dinero que se logre con la venta se podría utilizar para hacer una planta de tratamiento de efluentes cloacales o una planta de residuos y, a su vez, generar puestos de trabajo. Además, insistió en que el tratamiento y el reciclado de la basura también generarían dinero para pagar los sueldos de los trabajadores y el lugar.
“El casino ya está. Yo les preguntaría a los nostálgicos: ¿En qué condiciones está el edificio? ¿Son seguras? ¿Cuánto cuesta volver a mejorar lo que estaba?”. También cuestionó la idea de algún sector que propone armar plazas. “Tenemos que hacer algo que genere dinero para la ciudad, puestos de trabajo”.
Con respecto al parque Miguel Lillo, expresó que hasta ahora no ha tenido oportunidad de conversar con alguna persona que le plantee argumentos “redondos” de por qué no tocar el parque. “Yo haría Mar de las Pampas, Pinamar, pero con las reglas bien planteadas sobre la mesa sobre lo que se puede y lo que no”. Sin embargo, consideró que todavía no es el momento.
“Hoy en día el Parque se disfruta mucho y todavía hay muchas opciones en otros lugares para seguir construyendo. Creo que al parque lo dejaría como último recurso. Dejémoslo ahí y más adelante vemos. Primero tienen que estar las reglas claras”.
“Siempre quiero más”
Al referirse a la gestión de Arturo Rojas, dijo que le gusta porque “tiene gente joven y pensante” y remarcó el buen funcionamiento de la línea 147. De todas maneras, remarcó que “por supuesto todavía hay muchas cosas para hacer”.
Asimismo, consideró que los cambios “cuestan muchísimo” y opinó que “hay mucha gente grande que se conforma con el estancamiento y dicen ‘para qué esto, si así estamos bien”.
Mostró una mirada optimista sobre el futuro basada en los avances que ha notado en el último tiempo. “Hay muchas modificaciones estéticas y también planificaciones urbanísticas para que la ciudad funcione como, por ejemplo, las obras que se hicieron en la plaza que atrae a la gente y la hace participar”.
No obstante, remarcó: “Siempre quiero más, no me quedo con lo que tenemos. Yo soy siempre de ir un poco más allá”, tanto en lo que respecta a su comercio como también a la ciudad.///