La muerte de Leonel de Azevedo en medio de una telaraña judicial
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Hace un mes debía reanudarse el juicio en el Juzgado Correccional, pero la defensa del imputado presentó un recurso de reposición en la Cámara de Apelaciones
En julio próximo se van a cumplir cinco años del accidente vial que le costó la vida al joven motociclista Leonel Alberto de Azevedo.
Hace un mes debía reanudarse el debate oral en el Juzgado Correccional Nº 1, pero la defensa del único imputado presentó un recurso “de reposición con apelación de subsidio”.
El planteo llegó a la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Garantías y el juicio que se venía desarrollando quedó, literalmente, “estancado”.
La telaraña judicial hizo que pasaran treinta días de esa presentación legal efectuada por la Defensoría Oficial en la instancia de la Cámara de Apelaciones local, con los argumentos del caso.
La Cámara se manifestó y consideró que “no había agravio” alguno para el acusado y derivó el expediente otra vez al Juzgado Correccional para que se reanude el debate y se dicte sentencia.
Claro que aún faltaba el alegato del defensor oficial, Marcelo Ruiz, y luego si en el lapso de cinco días, el juez Ernesto Juliano tendría que expedirse.
Ayer se supo que la Defensoría Oficial, n el marco de su estrategia, acudiría a otra presentación judicial en las próximas horas.
La realidad indica que ya pasaron treinta días desde la fecha en que debía reanudarse la audiencia en el Juzgado Correccional y el caso caratulado como “homicidio culposo” marcha por el camino de una nueva dilación.
En consecuencia, lo actuado hasta el momento podría quedar “nulo”, según el artículo 244 del Código de Procedimiento Penal, teniendo en cuenta que transcurrieron más de 10 días en el medio de la puja judicial y no hubo sentencia.
Cabe recordar que el único imputado en el hecho es Edgardo Abel Gaggero, acusado de atropellar al motociclista en la esquina de calles 50 y 69.
Casi cinco años
Transcurrieron casi cinco años del trágico episodio de tránsito y aún no hay definición en la Justicia de Necochea.
La familia de Leonel de Azevedo reclamó “justicia” desde un primer momento y la madre del chico, Andrea Colaizzo, llevó adelante una ardua lucha en pos de conseguir un fallo ejemplar.
Familiares y amistades de la víctima pretendieron en todo momento conocer la verdad de lo sucedido aquella noche del 23 de julio, alrededor de las 20.40.
El juicio oral se desarrollaba con normalidad en el recinto del Juzgado Correccional y estaba en su etapa final. La Fiscalía, a cargo de Guillermo Sabatini, solicitó en su alegato cinco años de prisión, el máximo de pena posible, para el imputado.
También que se lo inhabilite por diez años para conducir cualquier tipo de vehículo.
Al momento del alegato del particular damnificado, Francisco Arrospide, pidió un agravamiento de la calificación legal y el juez Ernesto Juliano “se declaró incompetente”.
“Sin justicia”
La causa fue girada al Tribunal Criminal Nº 1 pero fue rechazada y se constituyó en la Cámara de Apelaciones en lo Penal y Garantías.
Recurso va, recurso viene, planteos judiciales mediante, lo concreto que el caso no se resolvió y todo lo actuado hasta el momento podría quedar “nulo”.
En la familia de Leonel la incertidumbre continúa a pleno porque sus integrantes entienden que “no hay justicia” en el caso y todo se dilata de manera peligrosa, como un barco a la deriva que no tiene rumbo. ///
Accidente y muerte
Por lo que se ventiló en el juicio oral, la noche del 23 de julio de 2013, en la esquina de calles 50 y 69, se produjo una fuerte colisión entre un automóvil y una moto.
El siniestro ocurrió entre las 20.30 y las 20.40, Leonel de Azevedo manejaba un motovehículo marca Brava de 110 centímetros cúbicos y transitaba por calle 69, en dirección a la calle 48.
Por calle 50, en sentido a la avenida 75 se desplazaba un auto marca Alfa Romeo, de color oscuro, guiado en ese momento por Edgardo Gaggero.
Tras el impacto entre ambos rodados, el motociclista salió despedido de la moto y golpeó contra un árbol y el pavimento.
El joven sufrió gravísimas heridas que llevaron a su internación en el Hospital Municipal Ferreyra y después lo trasladaron al Hospital Interzonal de Agudos de Mar del Plata.
El chico de 20 años permaneció en estado de coma y tras once días, murió.
La causa judicial en principio se caratuló como “lesiones culposas” y luego por el desenlace ocurrido con el motociclista se recalificó a “homicidio culposo”.
Testigos en el debate oral que se inició el pasado 5 de febrero, indicaron que el conductor del automóvil se alejó del lugar del accidente y fue perseguido por vecinos del sector que escucharon el estruendo del fuerte impacto.
Hubo personas que se acercaron hasta el sitio donde se encontraba tirado en el piso el joven motociclista muy mal herido y, enseguida, se solicitó la presencia de una ambulancia en el escenario del hecho.
Pericias accidentológicas
Agentes de la Delegación de Policía Científica desarrollaron las pericias de rigor, cuyos elementos probatorios se escucharon en el juicio que quedó trunco.
Cabe recordar que el motociclista falleció el 3 de agosto de 2013, tras una agonía de once días en la sala de terapia intensiva del Hospital Interzonal de Mar del Plata.