La muerte de un ciclista, un misterio que en 9 años no pudo ser develado
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El 21 de junio de 2008 Aníbal Bramajo fue atropellado en el Puente Colgante
Días atrás se cumplieron nueve años del accidente de tránsito que dejó herido de gravedad al trabajador Aníbal Alfredo Bramajo y que finalmente le costó la vida semanas después.
El sábado 21 de junio de 2008, Bramajo, que circulaba en bicicleta por el Puente Colgante, fue atropellado por un auto y abandonado.
Luego de permanecer internado en grave estado en centros asistenciales de Tandil y Mar del Plata, el infortunado obrero murió el 2 de julio como consecuencia de las múltiples lesiones sufridas.
Si bien hubo un aprehendido y se secuestró un auto, el hecho nunca pudo ser esclarecido y aún no se sabe quién atropelló a Bramajo.
Abandonado
Aquel sábado Bramajo debió retirarse de su trabajo, en la planta de Cargill, a las 13. Sin embargo, se quedó haciendo horas extras y recién salió a las 18.
El trabajador de 46 años circuló en su bicicleta por la avenida 578 y luego por Benedicto Campos rumbo al Puente Colgante. Se dirigía a la casa de su madre y a pesar de la hora, ya estaba oscuro.
Alrededor de las 18.30 llegó al Puente Colgante y cuando cruzaba, fue atropellado por un automovilista que se dio a la fuga en dirección a la Estación Terminal de Ómnibus de nuestra ciudad.
El ciclista quedó tirado sobre la cinta asfáltica muy mal herido y permaneció ahí durante veinte minutos hasta que una ambulancia lo trasladó al Hospital Municipal Dr. Emilio Ferreyra.
Debido a la gravedad de las lesiones sufridas, los médicos decidieron derivarlo a un centro de mayor complejidad. Primer fue internado en Tandil y luego trasladado a Mar del Plata.
Sin embargo, nada pudieron hacer y finalmente Bramajo falleció el 2 de julio de 2008.
Sólo sospechas
Personal policial de la Seccional Segunda, a cargo en ese momento del comisario Daniel Otero, inició las averiguaciones del hecho. Alguien que circulaba por ese sector vio a lo lejos el accidente, pero no pudo aportar muchos datos.
Se sospechó en principio de un vehículo tipo Citroneta. Luego de un Peugeot 504, pero en definitiva nunca se supo qué auto fue el que embistió al trabajador.
Fuentes de la Policía indicaron que, tal vez, el rodado lo habrían desarmado en un taller de nuestra ciudad días después del accidente, aunque no se logró confirmar tal hipótesis.
La única aprehensión que se produjo en torno al hecho, fue la de un individuo que años más tarde estuvo vinculado a varios hechos delictivos.
Sin embargo, el sujeto dijo que lo querían culpar de algo que no había hecho.
Su aprehensión se produjo semanas después del fallecimiento de Bramajo, cuando el sospechoso llegó su auto, un Peugeot 405 a un lavadero.
Policías que circulaban por el lugar secuestraron el vehículo al constatar que presentaba roturas en uno de los guardabarros y en el parabrisas.
El conductor del vehículo estuvo demorado cinco horas y luego se lo vinculó a la causa por la muerte de Bramajo.
Sin embargo, el sospechosos dijo que había comprado el auto el 28 de junio, al menos una semana después del accidente y que dos días después de adquirirlo se lo prestó a su cuñado, que viajó a Mar del Plata.
En la vecina ciudad el cuñado del sospechoso habría colisionado con una motocicleta, lo que produjo la rotura del parabrisas. Luego, la grúa habrían abollado el capot del auto al trasladarlo.
Estos argumentos y la falta de elementos de prueba permitieron que el hombre fuera desvinculado de la causa y que la investigación por la muerte de Aníbal Bramajo ingresara en un camino sin retorno