La mutación del comercio de la pesca en el tiempo
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Excepto el langostino y la merluza que provienen del sur, el resto se consigue de las lanchas amarillas
La industria pesquera tuvo su época de esplendor en nuestro medio, donde las pescaderías eran autoabastecidas por las lanchas amarillas que había en el puerto, pero actualmente la mercadería viene de Mar del Plata, excepto el langostino y la merluza que provienen del sur.
Siendo el puerto de Mar del Plata uno de los más importantes por su actividad pesquera, abastecen de pescado a todo el país, incluida nuestra ciudad.
Las 200 lanchas salen desde Mar del Plata, pescan, vuelven, se filetea y salen a distribuir. Generalmente no salen los 30 días del mes, sino que se tiene en cuenta las condiciones del tiempo, ya que al ser embarcaciones pequeñas, los días de mucho viento no pueden salir.
El traslado hasta Necochea a veces encarece el producto, pero es la única opción ya que en nuestra ciudad las pocas lanchas que hay, envían el producto a Mar del Plata.
Los productos de mar llegan con equipos de frío y frescos, sin congelar, pudiendo tener las pescaderías locales mercadería fresca todo el tiempo. Incluso los proveedores vienen hasta tres veces a la semana, continuando la distribución hacia Bahía Blanca.
Esta situación se da desde hace 10 años atrás, cuando las embarcaciones de nuestro medio que pescan lenguado, brótola, calamaretes, corvina, chernia, mero, besugo y pescadilla, entre otros productos, comenzaron a vender la producción entera a Mar del Plata.
Aunque también hay embarcaciones menores como gomones que se dedican a la pesca artesanal y las pescaderías pueden conseguir variedad de mercadería.
Así como las fruterías y verdulerías van al Mercado Central a buscar la verdura, la gran mayoría de las pescaderías compran a los frigoríficos de Mar del Plata.
Industria
Vale recordar que la industria pesquera era muy cotizada y una empresa pesquera tenía hasta 400 empleados, generando casi un millón de dólares en sueldo por mes. Además, había fábricas de harina, de hielo, de pescado, generándose también un importante movimiento de combustible y en las ferreterías.
Inclusive la operatoria del puerto se podía apreciar a pocos metros, la descarga de las lanchas, ver en primer plano el trabajo de los pescadores, además de los comercios gastronómicos que eran muchos más que ahora, donde se podían comer los frutos del mar.
Eran años donde uno se podía acercar hasta la orilla del río, se accedía hasta la barranca de los pescadores, que era un lugar turístico, donde las lanchas descargaban los cajones y se vendía el pescado ahí directamente.
Costumbres
Pero con el paso del tiempo, las pescaderías se fueron aggiornando a los nuevos tiempos de la sociedad. Antes se ocupaba mucho tiempo fileteando para luego vender y por el hecho de que hoy hombres y mujeres trabajan a la par, se dedica menos tiempo a la cocina, buscando la comodidad e inmediatez al momento de comer y sentarse a la mesa.
Hoy en día, lo que más se busca es el filet de merluza y los productos listos para comer como la milanesa y empanadas.
Por otro lado, como es habitual los momentos de mayor actividad en estos comercios son con las Pascuas y Navidad. Asimismo, cuando llega el verano y los visitantes de otras ciudades, buscan estos productos de mar para consumir.
Además, los nutricionistas lo incluyen en las dietas, haciendo hincapié en los beneficios que aporta.