La “naranja” sigue picando…
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Se cumplen 80 años de la fundación de la Asociación de Básquetbol de Necochea
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Uno de los deportes más populares y con más historia del país, también lo es en nuestra ciudad. El básquetbol comenzó a jugarse en Necochea sobre finales de la década del 20 con Juventud, quien daría la puntada inicial, y Olimpia como los primeros equipos conformados por jóvenes entusiastas que se alejaban un poco del dominante ‘football’ para probar con las manos y el aro en playones descubiertos.
No fue hasta 1940 que aquel ímpetu se canalizó en la primera entidad que los uniera. Un 12 de abril, hace 80 años, se fundaba la entonces llamada Federación Necochense de Básquetbol. Fue apenas una década después de la creación de la Confederación Argentina. El Club Boca Juniors fue el impulsor y conjuntamente con los clubes Lawn Tenis y Juventud sellaron la primera organización de este deporte en nuestra ciudad. Integraron la primera comisión, como presidente, el ingeniero Domingo Raúl Monti, secretario Horacio Nicolella y tesorero Carlos Lowengard.
Primeros pasos
La primera competencia oficial fue un torneo “relámpago” apenas diez días después y que reunió a varios de los pioneros de este deporte en nuestra ciudad. Participaron por Juventud “A”, Caibano, Yelpo, Oyhamburu, Bravo y Escandón; por Juventud «B», F. Martitegui, Santos Larraburu, A. Salanueva, H. Martitegui y Luengas; por Boca, Eduardo Otero, José Antonio, Azperne, Alfredo «Felo» Gómez y Cianci; por Lawn Tenis, José Nicora, Allocco, Lafforgue, René Casenave y Monti. Dirigieron los encuentros: Arturo Salanueva, José Antonio y Domingo Monti. Luego también se realizó un juego a beneficio de las inundaciones producidas en la Capital Federal que animaron dos combinados, imponiéndose el blanco sobre el azul, los colores que junto al celeste adoptaría la asociación para sus seleccionados.
En esos primeros años, distintas instituciones fueron incorporando al básquetbol, como Rivadavia, Huracán y Estudiantes, y más tarde J.A.N.D.R.Y.P. y Náutico.
En estos 80 de vida, la Asociación de Básquetbol de Necochea, como la conocemos hoy, tuvo varios altibajos, quedando acéfala y sin actividad pero asimismo tuvo momentos relucientes también, con muy buenos torneos, grandes selecciones y además épocas en las que algunos de sus equipos afiliados cumplieron grandes actuaciones.
José De Lizaso
Uno de los momentos bisagra y primer hito para nuestro básquetbol se concretó en 1961, cuando la Selección mayor de Necochea, liderada entonces por un quinceañero José Ignacio De Lisazo, se consagró campeona por primera vez en un Torneo Regional, venciendo a Mar del Plata. “Polo”, ocho veces campeón argentino, sería el primer necochense en llegar a la Selección Argentina, participando de un Mundial y los Juegos Panamericanos.
Liga Nacional
Lizaso sería importante también en nuestro pago, a su retiro. Primero implementando en Rivadavia el minibasquet, una categoría formativa hasta los 12 años que no estaba en Necochea y que al poco tiempo sumó a Huracán, Del Valle y Centro Vasco. Y luego, como dirigente, fustigó la participación del Club Rivadavia en la Liga Nacional, con el recordado ascenso a la B y las noches inolvidables de los estadounidenses Leroy Moreno y Neal Robinson en el Piso de los Deportes. Huracán también tuvo un fugaz paso por la Liga C.
Los “hijos” de esa Liga Nacional, aquellos chicos que se formaban mirando a sus ídolos, les darían otro momento de trascendencia a nuestro básquetbol posteriormente, con destacadas participaciones a nivel zonal y regional. Sin embargo, la competencia interna fue perdiendo brillo y se hundió en dificultades económicas. No fue hasta finales de los años 90, tras una larga inactividad, que la ABN recuperó la competencia y se reordenó poco a poco, con la conducción del incansable Ricardo Paganini.
Desde entonces, ya sin perder continuidad, numerosas instituciones se han aventurado a jugar en Primera. Los históricos Boca, Huracán y Rivadavia, el surgido Club Ciudad de Necochea, además de Ideal Progresista y Deportivo La Dulce, Centro Vasco, Barrio 9 de Julio, Chacarita Juniors y hasta Estación Quequén y el CEF Nº 76 de Quequén, con pasos fugaces. Mataderos, con largas interrupciones, y Villa del Parque, con las hinchadas más populosas de la ciudad, también se sumaron a la actividad y le dieron más trascendencia.
Además se abrió la participación a los elencos de la región, con aportes de Independiente de San Cayetano y varios clubes de Tandil, como Gimnasia, Unión y Progreso, Independiente, Jorge Newbery y Ferro. Luego también lo hicieron Ferroviarios de Balcarce, el CEF Nº 32 de Ayacucho e Independiente de Lobería.
Desde mediados de 2000 Villa del Parque no perdería continuidad, dominando los torneos e incluso alzando un subcampeonato en el Provincial de Clubes en 2008. Con esa excepción, los clubes de la Asociación de Necochea no lograron en los últimos 30 años trascender en el plano nacional como lo hiciera Rivadavia en aquella histórica Liga B. Pero si lo hicieron varios de los chicos que surgieron de las formativas locales como los casos de Renzo Pasetti, Santiago Cuñado, Juan Ignacio y Leandro Mateo, Agustín Apreda, Facundo Varela, Julián Roumec y actualmente Emiliano Basabe, quienes alcanzaron a jugar en la Liga Nacional, la máxima categoría del país.
Ellas
También en estos últimos años ganó impulso el básquetbol femenino, principalmente con el trabajo formativo del Club Rivadavia, que tuvo eco en Centro Vasco, Huracán, Chacarita, el Club Municipal y más recientemente en Villa del Parque. También la asociación sumó a entidades de la región a sus torneos femeninos, como el Club Independiente de Lobería y las escuelas municipales de Maipú y de Benito Juárez. Las decanas llegarían a disputar el Torneo Federal de Clubes de categoría mayores y Fabrina Labathe tuvo una histórica participación en la Liga Nacional con los colores de Peñarol de Mar del Plata.
En estos últimos 30 años, con mayor o menor fortuna, han sido varios los que dejaron de lado horas personales para poner el hombro como presidentes de la asociación. Entre ellos, Atilio Galli, Ricardo Paganini, Pablo Sallago, Juan Costanzo, Christian Salto, María Inés Germino, Diego Bernardez, Silvia Blanco, Alfonso Moscuzza y Jorge Mercado.
Nueva conducción
Desde este año, la Asociación cuenta con una nueva conducción, a cargo de Ricardo Martin, delegado en su momento de Independiente de San Cayetano que sin tener un pasado significativo vinculado al básquetbol, terminó siendo elegido justamente por eso, buscando evitar roces entre los clubes con más historia y unir esfuerzos, sin mezquindades de banderas, para un bien común. El vicepresidente, por el contrario, es Christian Salto, de amplia experiencia y ya habiendo ocupado la presidencia en un par de períodos años atrás. A la importante tarea de unir voluntades, Martin y sus compañeros de gestión también le sumaron otros objetivos basales para cualquier institución: “Primero poder actualizar el estatuto, que tiene 80 años y no se tocó desde entonces, estando obsoleto. También reflotar la personería jurídica, un trámite que fue dejado de lado por varias comisiones anteriores y que es sumamente importante hoy para poder tener beneficios o ayuda. Tener los libros ordenados y los balances”, expresó Martin, quien compartió la búsqueda de concretar otro viejo anhelo: “Estamos trabajando para conseguir una sede propia, un lugar propio donde reunirnos, algo por lo cual habíamos iniciado un diálogo con la Dirección de Deportes”.
Con 80 años en el pasado, pero muchas metas por alcanzar aún, el básquetbol sigue siendo un faro deportivo para cientos de chicos de nuestra ciudad que se inician en la actividad deportiva, entre amigos y con la excusa de un aro y una pelota. Eso no cambia. La tarea de los dirigentes y los clubes también sigue siendo la misma, proteger el juego, darle espacio y estimularlo. De ellos depende que la “naranja” siga picando. ///