La Navidad, un instante de reflexión
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/12/brindis24.jpg)
Un grupo de vecinos coincidió en dejar de lado lo material y el alocado consumismo, y aprovechar este tiempo para la reflexión y fortalecer los lazos íntimos entre los integrantes de la familia
Por Mario Maruca – Redacción
La Navidad es una época del año algo especial para las personas. Por un lado, están aquellos a los que les gusta demasiado y la esperan hasta con ansiedad y, por el contrario, están quienes prefieren que este tiempo transcurra de manera vertiginosa.
Y sucede lo mismo con los sentimientos de cada uno o los estados de ánimo que se puedan generar, por eso que hay gente muy contenta y eufórica en esta fecha y otra que no, tal vez, por la pérdida de algún ser querido que ya no integra esa mesa de celebración.
Claro está que se trata de una festividad que se vincula con el nacimiento del Niño Jesús, con la austeridad que la historia tradicional indica. Pero en los últimos tiempos, nos hemos encontrado con un momento bastante desvirtuado.
Es que el consumismo le ganó “la pulseada” a la reflexión y muchas veces al sentimiento de algunas personas, que ven a la Navidad como el momento de querer arrasar con todas las compras posibles.
Más allá de la mirada de cada persona, los vecinos de Necochea y Quequén se aprestan a participar de una ceremonia diferente, con la firme convicción de pasarlo en familia o con amigos que valen la pena.
“Desde chico sentí mucho cariño por la Navidad, más que nada por las reuniones familiares y la presencia de los seres que uno más quiso. Luego, con el crecimiento personal, el contenido fue distinto y si bien en la actualidad, existe un ambiente de alegría, me parece que está vacío de contenido”, indicó Daniel Veiga.
El director del Coro Municipal redondeó su idea sobre el momento que nos toca vivir y consideró que “mi deseo para toda la comunidad del distrito de Necochea es que nazca algo potente y nuevo entre todos nosotros, que nos permita crecer, ser mejores, más solidarios y pensar en el otro”.
Añadió que “hay mucha gente que sufre y que está sola, que necesita de la solidaridad de las personas”.
El profesor Veiga pasará la Navidad en familia de una forma “muy austera”, como se encargó de reafirmarlo. Y nombró durante el diálogo con Ecos Diarios a sus hijos: Rocío, Florencia y los más chiquitos Agustín y Emanuel, y a su señora María José.
Algunos están, otro no
Ricardo Granata, empleado municipal y Veterano de la Guerra de Malvinas reconoció que “en la medida que pasan los años aparece el deseo de pasarlo en familia, por fortuna tengo a mis viejos, aunque siempre en la mesa van quedando lugares libres”.
Ratificó que “la Navidad es un momento de tranquilidad y de reflexión que permite recordar a los seres queridos y los momentos lindos de la infancia, un tiempo hermoso que nos tocó transitar”.
Puntualizó que “como toda familia, hay seres queridos que se van y otros llegan, como los hijos de cada uno de nosotros” y consideró que “la fiesta del Año Nuevo es distinta, más parecida a lo que uno suele compartir una peña con amigos”.
Neri Alicia Schmidt, de la Biblioteca Popular Andrés Ferreira, señaló que “tengo los mejores recuerdos de la Navidad cuando éramos chicos. Ibamos al campo de una de mis abuelas que preparaba una cena bellísima, con los mejores platos en la mesa, candelabros y encendía las velitas en el Arbol de Navidad”.
Valoró de otros tiempos de su vida que “esperábamos con ansiedad la medianoche para abrir los regalitos y era un momento inolvidable”.
Schmidt añadió que “cuando lo pasábamos en la ciudad con la otra abuela, no puedo olvidarme de los paseos en camión, ya que mis tíos eran transportistas y nos llevaban a recorrer los lugares, mientras tocaban el acordeón en la caja de la unidad”.
Con sentimiento señaló que los momentos se modifican y “uno va creciendo en la vida, hasta que comienzan a faltar algunas personas y todo va cambiando”.
Expresó que hoy “espero pasar la Nochebuena y la Navidad con mi sobrina Julieta que viene desde Bahía Blanca, tiene un hijo y adoptó a cuatro nenas y demás familiares. Estoy agradecida de estar juntos y al aguardo que el año 2018 sea mejor, con esa esperanza que todos debemos tener”.
Encuentro íntimo y en paz
El arquitecto José Luis Gelemur aseguró que “el festejo por el nacimiento de Cristo es muy sencillo para nosotros, algo íntimo. Lo pasamos solos con mi esposa, con una linda cena pero con mucha tranquilidad”.
Ya tiene un programa previsto para hoy que es “concurrir a la misa de las 20 y luego compartiremos la velada en casa, ya que nuestros hijos estarán distribuidos entre La Plata, dos de ellos, y uno en Buenos Aires por las respectivas actividades de cada uno”.
Reflexionó sobre los recientes acontecimientos en el país y señaló que “los sucesos políticos mostraron mucha tensión y una situación difícil, y se vio que no fue un reclamo genuino”.
Según el razonamiento de Gelemur “me parece que algunos pretendieron generar incertidumbre, pero no tengo dudas que vamos a salir adelante”.
Para el médico Juan Alfonso Ruiz la llegada de las fiestas y, en especial, la Navidad “es una época en la que se renuevan las esperanzas y expectativas sobre lo que ocurrirá”.
Entendió que “más allá de la creencia religiosa o no de cada persona, la familia se congrega para festejar y recrear la unidad de ese núcleo familiar y es tiempo de hacer un balance”.
El especialista en Neumología opinó que ésta no es una Navidad cualquiera como consecuencia de todo lo que viene pasando. “Es necesario un voto de esperanza y pacificación”, aseveró.
Y precisó que “la gente tiene que entender cómo debe funcionar un país serio, con instituciones y reclamos que pueden ser justos, pero realizados como corresponde, sin violencia, sin escraches, sin nada que viole la normalidad y que ponga en riesgo la vida de las personas”.
Afirmó que dentro de un Estado de derecho “hay que respetar los valores de la República, entiendo que la gente no pierde las esperanzas y siempre cree que mañana será mejor”.
Por su profesión de médico, Juan Ruiz tiene, aunque no lo pretenda, influencia sobre quienes se acercan al consultorio en busca de “esa esperanza”, que todo será mejor en el tiempo que está por comenzar.
Al respecto dijo que “debemos tener confianza en el futuro” y abogó “por lo espiritual, en vez de lo material”. Y señaló que esta Navidad lo pasará en familia al igual que el próximo inicio del año 2018.
Tradición danesa en Navidad
Pablo Meana, campeón con Luz y Fuerza en la Liga Argentina de Voley, dejó su sentimiento en esta festividad tan importante y destacó el respeto por una tradición danesa, con real orgullo por la descendencia.
“Lo pasamos en familia y tal vez de manera algo diferente al argentino. Por ejemplo, al momento de la ensalada de fruta, se ubica un botón en una de las copas y a la persona que le toca, se hace ganador de un bombón grande chocolate”, recordó.
Pero no todo termina allí, porque antes de descubrir los regalitos, el de mayor edad entre los presentes en la reunión familiar lee en idioma danés las inscripciones de cada paquete que se encuentra junto al árbol de Navidad.
Luego, el más pequeño es el encargado de repartir esos obsequios, destinos a compartir la celebración del niño Jesús.
Pablo Meana además fue futbolista de Palermo, Villa del Parque y la Selección de Necochea, pero el voley después lo atrapó y lo llevó a vestir las casacas de Vélez Sársfield de Capital, Coyote de Salta y Bolívar, el equipo de Marcelo Tinelli, donde jugó durante cinco temporadas.
En el exterior se desempeñó en el AEK de Grecia, Olimpíacos de ese país y el Lokomotiv de Rusia.
Esta Navidad, el ex líbero de la Selección Argentina de Voley lo pasará “junto a mi nueva familia, con tranquilidad y deseando lo mejor para el Año Nuevo que está por iniciarse”. ///