La necesidad de mantenerse activo
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A la hora de recortar gastos, las actividades extras son las que primero se cortan, incluso aquellas que permiten mantenerse en forma. Sin embargo, es el momento en que más se necesita hacer actividad física para contrarrestar los efectos del estrés
La crisis produce estrés y en un escenario como el que se vive hoy en Necochea y en todo el país, la mejor manera de mantener la salud física y mental es realizando algún deporte o actividad que obligue a mantener el cuerpo en movimiento y descargar la adrenalina.
Paradójicamente, por estos días son más los que abandonan el gimnasio que los que arrancan a hacer algo para mantenerse en forma.
La necesidad de achicar costos ha llevado a varios a dejar de concurrir al gimnasio. Mientras que otros se han visto obligados a buscar un segundo trabajo o emprendimiento a fin de poder llegar a fin de mes. En ese caso, el tiempo no alcanza y se termina por resignar la actividad física.
Un espejo
“La situación económica del país hoy se está reflejando mucho en la actividad física”, afirmó Mauro Cabrera, uno de los profesores de educación física más destacados de nuestra ciudad.
Tiene a su cargo la Escuela Municipal de Atletismo y ha sido convocado para realizar clínicas de atletismo jóvenes a distintos lugares del país. En contacto constante con niños, adolescentes y también con adultos por su trabajo en el Polideportivo Municipal, señaló que lentamente la situación económica comienza a repercutir en los hábitos de las personas.
“La gente por ahí intenta disminuir la cantidad de estímulos semanales o empieza a hacer actividad física por sus propios medios”, señaló. “Lo que nosotros sugerimos es que siempre traten de encontrar la posibilidad de hacer la actividad física guiados por un profesional”.
“También es importante que se mantengan haciendo actividad física, independientemente de la disciplina que sea”, dijo Cabrera.
“El tema de los costos es relativo”, afirmó Mauro. “Hoy una actividad en un gimnasio es relativamente barata con respecto a lo que uno tiene que pagar de cable, por ejemplo. Y está haciendo una actividad que lo va a beneficiar”.
“A veces depende de que uno ponga la actividad física como una prioridad para estar bien”, explicó.
“Todos trabajamos todo el día, pero tenemos que intentar hacernos un espacio para la actividad física”, recomendó.
Si bien reconoció que la crisis lleva a mucha gente a tener más de un trabajo, hacer actividad física les permitirá a estas personas “ser mucho más saludable y ser menos propensas a enfermedades”.
Costos reducidos
Si bien para aquel que hace alguna actividad física para mantenerse en forma o por recomendación médica la situación se ha tornado difícil, para los apasionados del gimnasio y para aquellos que desean llevar su afición un poco más allá, la crisis se ha convertido en un límite.
Los costos de un par de zapatillas para correr, de los suplementos dietarios o simplemente de los alimentos ha llevado a muchos a poner pausa.
Ana Regente, una conocida fisicoculturista local señaló que “evidentemente la crisis nos afecta a todos”, dijo Ana Regente, una conocido fisicoculturista de nuestra ciudad. “Pero si nos referimos a la competencia, los competidores son cada vez menos”.
Ana se refiere a las competencias de culturismo, que exigen una preparación donde la comida, el gimnasio, los suplementos dietarios e incluso el tiempo son esenciales. “Esto tiene un costo muy alto, sobre todo de dieta. No es lo mismo comer polenta y fideos que comer carne todos los días”, precisó.
“Nosotros consumimos mucha proteína, comida muy limpia y es todo caro. Comemos cada tres horas y es una dieta alta en proteínas, con muchas fibras, pescado, pollo, carne”, precisó. “La suplementación se fue al diablo, porque los productos importados incomprables”.
“Por eso, si hablamos a nivel competitivo, el costo es muy alto, por eso la cantidad de competidores ha bajado”, dijo Regente en referencia específica al culturismo, pero la misma situación se puede ver en otras especialidades como el pedestrismo, donde la dieta y la preparación también es fundamental para los buenos rendimientos.
Trabajo todo el día y tengo que comer a horario, descansar, tener mi comida preparada. No podés andar dibujándola con la dieta.
Pero, explicó Regente, la crisis también afecta a quienes van al gimnasio para estar bien. “El estrés se vive en la calle, en las caras de la gente, en las respuestas, en la agresión que hay en el aire”, dijo. Y señaló que precisamente el gimnasio es el lugar que nos permitiría “salir del estrés”.
“El hecho de hacer una actividad física es importante en la época que estamos viviendo, cuando estamos llenos de estrés”, afirmó.
Una salida
Nancy Guelfi, vinculada desde hace años a la actividad física, señaló que la crisis ha comenzado a notarse en los gimnasios de la ciudad hace ya tiempo.
“En la ciudad de Buenos Aires muchos clubes están cerrando las piletas. Dejan el club funcionando pero cierran la pileta porque no les da para pagar el gas”, explicó Guelfi que hace unos años tuvo su propio gimnasio pero en la actualidad trabaja en el ámbito municipal.
“Los gimnasios le buscan la vuelta, hacen promociones porque tienen que mantener la estructura. Pero las cuotas no las pueden regalar, porque si no tienen que cerrar”, dijo Nancy.
Pero por otro lado, si bien mucha gente ha resignado el gimnasio, no ha dejado de hacer actividad física y se ha volcado a las estructuras municipales, como el Polideportivo o los Centros de Educación Física, tanto en Necochea como en La Dulce y Juan N. Fernández.
“Yo coordino caminatas y se llenan de gente”, explicó. “Las actividades gratuitas están cada vez más demandadas”.
“Durante el verano, en las actividades gratuitas en pileta, llegamos a tener hasta 60 personas por clase. Piletas colmadas”, señaló.
“La gente busca lo que es gratuito, pero no deja de hacer actividad física”, dijo Guelfi, quien en ese sentido destaca la labor que se realiza en el área de Deportes desde el municipio.
“Por ejemplo, hoy te encontrás con gente que te dice: me gustaría ir al gimnasio pero no puedo, porque tengo tres hijos estudiando”, explicó Nancy.
Para esa gente las opciones que se ofrecen desde el estado municipal o provincial, gratis o por una cuota de cooperador, son una salida para sus necesidades de hacer actividad física.///
Ponerse en movimiento
Prácticamente cualquier forma de ejercicio, desde los ejercicios aeróbicos hasta el yoga, puede ayudar a aliviar el estrés. Aun si no eres deportista o, incluso, si no estás en forma, un poco de ejercicio puede contribuir en gran medida al manejo del estrés. Descubre la conexión entre hacer ejercicio y el alivio del estrés, y por qué el ejercicio debería formar parte de tu plan de manejo del estrés.
El ejercicio aumenta tu salud general y tu sentido de bienestar, lo que aporta energía a tu ritmo de vida todos los días. Pero el ejercicio también tiene algunos beneficios directos que combaten el estrés.
Aumenta las endorfinas: La actividad física ayuda a aumentar la producción de los neurotransmisores del cerebro que nos hacen sentir bien, denominados endorfinas. Aunque esta función con frecuencia se describe como la satisfacción que se siente al correr, un partido de tenis emocionante o una caminata para disfrutar de la naturaleza también pueden generar la misma sensación.
Es una meditación en movimiento. Después de un vertiginoso partido de ráquetbol o de varias vueltas en la piscina, a menudo notarás que te olvidaste de los disgustos del día y te concentraste únicamente en los movimientos de tu cuerpo.
A medida que comiences a deshacerte con regularidad de las tensiones diarias a través del movimiento y la actividad física, tal vez descubras que este enfoque en una sola tarea, y la energía y el optimismo que genera, puede ayudarte a mantener la calma y la tranquilidad en todo lo que haces.
Mejora tu estado de ánimo: El ejercicio periódico puede aumentar la confianza en ti mismo, puede relajarte y puede disminuir los síntomas relacionados con la depresión leve y la ansiedad. El ejercicio también puede mejorar el sueño, que a menudo resulta afectado por el estrés, la depresión y la ansiedad. Todos estos beneficios del ejercicio pueden reducir tus niveles de estrés y darte una sensación de dominio sobre tu cuerpo y tu vida.
Muy simple
Un programa de ejercicios exitoso comienza con unos simples pasos.
Habla con tu médico: Quizás sea conveniente que hables con el médico antes de comenzar una nueva rutina de ejercicios si hace un tiempo que no te ejercitas o si tienes problemas de salud.
Camina antes de correr: Aumenta el nivel de tu estado físico de manera progresiva. La emoción por comenzar un nuevo programa puede dar lugar a un exceso de ejercicio y, posiblemente, causar lesiones.
Para la mayoría de los adultos, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos recomienda un mínimo semanal de 150 minutos de actividad aeróbica moderada (como caminar a paso ligero o nadar) o de 75 minutos de actividad aeróbica intensa (como correr). También puedes hacer una combinación de actividad moderada e intensa.
Además, haz ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos veces por semana.
Haz lo que te guste: Prácticamente cualquier forma de ejercicio o movimiento puede aumentar tu nivel de estado físico y disminuir el estrés. Lo más importante es elegir una actividad que disfrutes. Entre los ejemplos, se incluyen caminar, subir escaleras, trotar, andar en bicicleta, practicar yoga, practicar taichí, hacer tareas de jardinería, levantar pesas y nadar.
Reserva un día para hacer ejercicio: A pesar de que tu agenda puede requerir un entrenamiento matutino un día y una actividad por la tarde el siguiente, reservar un momento para moverse todos los días ayuda a que tu programa de ejercicios se convierta en una prioridad permanente.
Fuente: MayoClinic.org