La necesidad de proyectar un nuevo frente costero
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La Municipalidad de Necochea pretende empezar a modernizar el frente costero de Necochea y Quequén y, en este sentido, se ha adelantado que las nuevas concesiones que se otorguen este año deberán cumplir una serie de obras de inversión, que apunten a mejorar los servicios y a tener una estética acorde a los tiempos que corren.
Este invierno saldrá a licitación cinco balnearios, tres de Necochea (Tarsis, ex ACA y Zeus) y dos de Quequén (Monte Pasubio y Kem Kem), además del complejo Kabryl. En cada caso, el Ejecutivo elabora los pliegos, analizando en detalle las obras que se le exigirá a cada uno, que -según supo Ecos Diarios- podría incluir no sólo nuevas construcciones sino también la demolición de algún que otro sector, con la idea favorecer la vista al mar desde la avenida 2.
En este aspecto, hay que decir que hay varios balnearios, como el ex ACA por ejemplo, que tienen inmensas estructuras de cemento, algunas de dos plantas, que obstruyen la vista a la playa. Además se trata de edificaciones antiguas y oscuras, que poco tienen que ver con los complejos nuevos donde se privilegia la entrada de luz, con mucho vidrio y madera. Es de esperar que a la hora de diseñar lo que deberán hacer estos balnearios, se tenga en cuenta esta tendencia, si es que realmente se pretende algo moderno.
Y si hablamos de tapar la visual al mar, no se puede dejar de mencionar la necesidad de demoler el muro que divide la playa de la avenida 2. Sin dudas, sin este pequeño paredón, tendríamos un frente costero más integrado a la ciudad. Obviamente demolerlo, tiene su costo económico, más que nada porque en algunos sectores hay que hacer un importante trabajo de nivelación del suelo para que la avenida y los estacionamientos queden en el mismo nivel, pero una vez por todas hay que empezar a diseñar un proyecto que realmente conlleve un cambio significativo.
Pero no sólo el muro obstruye la visual del mar sino también la línea de montículo de tierra, que se colocó ex profeso con el supuesto de contener la arena sobre la avenida 2, en el sector que va de calle 71 a 79 y del complejo Sahara al Neptuno. Lo que terminó siendo pequeñas montañas de tierra donde crecieron arbustos y yuyos, que no hacen más que acumular basura, además dar un aspecto desprolijo a un lugar donde lo que se debería privilegiar es que estuviera lo más despejado posible para ver el mar.
Sin dudas, lo que hace falta es una fuerte intervención del Estado municipal con un proyecto claro, que apunte a transformar el frente costero. Además de la obra pública que se debería hacer en el sector, es imprescindible también que se exija al sector privado, balnearios en este caso, que cumplan con las obras que firman en los contratos de concesión. La mayoría de las veces sucede que, por una cosa u otra, no cumplen con el plan de inversión que prometen. Abren el balneario en diciembre, de la misma forma que lo cerraron en marzo y así pasan los años, sin ningún cambio.
Es de esperar que esta vez sí haya desde el Ejecutivo una verdadera vocación de ir transformando, este pequeño frente costero, sin perder de vista también la necesidad de ir extendiéndose de una vez por todas hacia el oeste.
(Publicado el domingo 6 de mayo de 2018)