La necesidad de un plan estratégico para 30 años
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/03/compe040318-1.jpg)
La banalidad de tantos debates ha hecho perder tiempo. Discusiones estériles e inconducentes, donde ha privado la sobreactuación del “ideologismo” como factor paralizante, o el «no» como máquina de impedir permanentemente, arma empleada por el arco opositor en diversos gobiernos comunales.
Ese espejo retrovisor que mira paralizado el pasado ha impedido poner la vista en el futuro, el resultado de los últimos años, caso concreto desde el advenimiento de la democracia, 83 al presente, ha tenido a quienes vivimos en esta ciudad, en amagues constantes que nunca terminaron en hechos reales de concreciones colectivas.
Ha faltado grandeza y elevación por sobre las pequeñeces y mediocridades.
«Tómese el tiempo para deliberar, pero cuando llegue el momento de la acción actuemos «, solía repetir Napoleón a su ejército.
Se necesita una tormenta de ideas en todos los actores de nuestra comunidad, asentando las bases de criterios comunes que sean, luego, política de estado por muchos años.
Un plan estratégico de acción consistente en aclarar lo que se pretende conseguir, y como proponer efectivizarlo, plasmado en un consenso generalizado para concretar las grandes decisiones que orientarán la marcha.
En los últimos 35 años de democracia pasamos por gobiernos peronistas (20 años), radical (8) Frente para la Victoria (4) y actualmente el Frente Renovador en la figura del intendente Facundo López.
Se ha sido testigo de numerosos anuncios y escasas concreciones, de lanzamientos diversos convocando a proyectos futuros.
Fue Julio Municoy (1995-2003) con un ambicioso Plan Quinquenal cumplido a medias y el Daniel Molina (2003-2011), denominado Plan Urbano Ambiental; anteriormente la convocatoria de José Aloisi, para la consulta sobre apertura del frente marítimo y la convocatoria del candidato a senador Miguel García, llevada a cabo en el Club Rivadavia, donde luego se formaron distintas comisiones de trabajo. ¿Y luego que? Siempre a quedando todo a mitad de camino.
Hoy, una vez más, aparece otra idea con similar objetivo. En este caso del intentente López el que a la mitad de su mandato quiere elevarse sobre las coyunturas, que suelen ser complicadas, para poner sobre la mesa los mismos temas de discusión.
Comupe, Consejo Municipal de Planeamiento Estratégico
Más allá de la pomposidad del nombre de este cuerpo, la futura creación del Comupe, Consejo Municipal de Planeamiento Estratégico aparece como una herramienta de elaboración de planes, seguimiento de proyectos, diagnósticos de situación, alentar la participación pública-privada, convocatoria general a sectores empresariales, religiosos, sindicales, culturales, políticos, con actuación en el ámbito municipal. Colegios o consejos de profesionales, con la posibilidad de presentación de proyectos de ordenanzas en el Concejo Deliberante, en suma, pretende un pacto de crecimiento para la hora actual.
Un “supra” organismo que sería presidido por el Intendente, integrado por diversos consejeros de la sociedad civil que se inscribirían en el organismo, sumando a una personalidad elegida en el orden local, provincial o nacional, salida del consenso de todos, que tenga prestigio en el mundo académico y experiencia en comunicación pública, con la capacidad de ser generadora de consensos.
En el lanzamiento de esta idea, estaría en nuestra ciudad próximamente el economista porteño, Matías Tombolini, actual presidente del Consejo Económico y Social (CESBA), designado por el jefe de gobierno capitalino, Horacio Rodríguez Larreta. Tombolini fue candidato a diputado por el «massismo» en la última elección legislativa, lo cual habla de un gesto de convivencia política en Capital Federal.
En 1939, el pensador español que quería ser argentino, José Ortega y Gasset en brillante conferencia nos dejaba un mensaje claro que se extiende hasta nuestros días: «argentinos a las cosas dejen de cuestiones personales, de narcisismos, de vanidades, de suspicacias. El día que este brinco llamado Argentina se ocupe y preocupe de los grandes temas este país será insuperable». Le vale a nuestro distrito.
Hay que ir a las cosas, definir esos debates inconclusos, ir a la acción, diseñar la Necochea de los próximos 30 años, con discusiones para crecer, diferencias para superar ideas, convicciones para defender posturas, pero con una política de Estado que encuadre a todos.
Comprendiendo que se debe pensar en cosas grandes mientras se solucionan las pequeñas.
Hora de acordar políticas de Estado
Política de Estado son aquellas que forman parte de las estrategias centrales, no variando a pesar del color político ideológico de cada gobierno, encuadrando las ideas para llevarlas a cabo.
Necochea tiene por delante en este 2018, año no electoral, diversos temas por definir.
Intervención, en su medida sin desvirtuar el marco natural, en una parte de nuestro parque «Miguel Lillo», con la presencia del aporte privado y el control estatal.
Apertura del frente costero hacia el oeste, lugar del crecimiento tal cual lo reconociera el Intendente cuando dijo “Necochea no termina en la avenida 2 y Pinolandía». La definición del Complejo Casino junto al “jardín de rocas”, que viene aguardando de años decisiones concretas. La creación de nuevos balnearios, lo mismo que la apertura de balnearios de río en la zona del puente «Dardo Rocha» al Necopesca Club en ambas orillas, y una motivación a la inversión que supone la zona costera de Quequén y Costa Bonita. Se debe dejar de ser la ciudad del «no», esto paraliza, obstruye realizaciones, desmotiva y no seduce inversiones.
Armonizar capital-trabajo significa apertura a la inversión privada, generación de empleo y mayores ingresos a las arcas municipales para mejorar la vida al habitante.
Hay una decisión municipal que parece encontrar misma sintonía en dirigentes del distrito, políticos, empresarios, sindicatos y fundamentalmente la sociedad, que es un factor clave para impulsar las ideas de cambio. Es de esperar que nada ni nadie siga postergando nuestro futuro, y nuestros políticos estén a la altura de las circunstancias.///
Por Miguel Abálsamo
Para Ecos Diarios