La necesidad de una poda planificada y uniforme
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En una semana el municipio comenzará con los trabajos de poda en dos sectores, a raíz del pedido de un grupo de personas por una cuestión de seguridad.
Se trata de los barrios 9 de Julio y Banco Provincia, donde sus habitantes se quejan porque las copas de los árboles tapan las luminarias, convirtiendo las cuadras en verdaderas bocas de lobo. Esta situación genera miedo en los vecinos cada vez que entran y salen de sus casas de noche porque temen que alguien se esconda en la oscuridad con intenciones de robo, algo que ha pasado más de una vez.
Pese a que hay que respetar los tiempos de las plantas, es más que positivo que se empiece lo antes posible con los trabajos de poda, a fin de poder cumplir con todos los pedidos pendientes que quedan todos los años sin hacer.
El corte oportuno y responsable del árbol no solamente previene el problema de la falta de iluminación en las calles sino también el crecimiento de las ramas por encima de los techos. En este sentido, el Consejo Escolar también solicitó al municipio la poda de una lista de árboles que están frente a las escuelas, justamente porque las ramificaciones de las plantas se acomodan en los techos y, con la pérdida de hojas propia de esta época, tapan las canaletas y, por consiguiente, comienzan las filtraciones en los edificios.
Si bien los trabajos de poda se van a haciendo año a año, siempre son escasos y quedan inconclusos.
Desde hace años no se hace una poda planificada y uniforme en los distintos barrios. Es más, se deja a los frentistas que contraten a los supuestos podadores habilitados que hacen desastres en los árboles. Después uno recorre las calles y ve una cuadra podada y otra con árboles inmensos que nunca han sido tocados. Al no estar organizado desde la Municipalidad, terminan decidiendo los vecinos muchas veces sin ningún criterio ni conocimiento en el tema.
Lo mismo sucede con los árboles que se extraen de las veredas que nunca se reemplazan y si se hace, se cambian por cualquier especie que a veces ni siquiera corresponden al arbolado urbano. Así se puede ver una cuadra con una planta de membrillos y otro frente con un almendro. Nadie respeta las especies que hay que colocar, pese a que existe un listado que indica las plantas según el barrio.
Todavía se está a tiempo de hacer un buen plan de poda. El área de espacios Públicos cuenta con personas capacitadas en la temática y, en este sentido, es de esperar que cuenten con los recursos para hacer las tareas. De todas maneras, es alentador que a esta altura del año ya estén previstos trabajos para los próximos días en dos amplios barrios. Ojalá que sea el comienzo de una poda planificada que le dé uniformidad al arbolado urbano, pero que también dé respuestas a las demandas de los vecinos.