“La nevada produjo un caos en Bariloche, del que nos vamos recuperando de a poco”
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La necochense Patricia Rasmussen reside desde hace 12 años en la ciudad rionegrina. Cortes de energía y rutas complicadas
La bella ciudad de Bariloche viene de soportar la temperatura más baja de su historial (-25.4°C), en el marco de la intensa nevada que cayó entre viernes y sábado, generando serios inconvenientes que hasta ayer seguían sin solución.
Patricia Rasmussen, oriunda de Necochea, pero radicada desde hace 12 año en la localidad rionegrina, no sufrió mayores complicaciones personales, a no ser su auto casi sepultado por la nieve, pero calificó a la situación de “un caos del que nos vamos recuperando de a poco”.
El temporal de nieve se desató en la tarde del pasado viernes y las rutas se tornaron intransitables. En el caso de Rasmussen, quien trabaja en el Instituto Balseiro, tardó una hora y media para llegar a su casa ubicada a 9,5 kilómetros de su sitio de labores.
La profesional relató a Ecos Diarios que “ha sido muy problemático, hay gente que ha estado más de 24 horas sin luz y por ende sin calefacción, ya que muchos tienen radiadores en sus casas”.
“Acá se habla de la nevada del siglo, aunque también se recuerda mucho la del 95, cuando cayó nieve durante una semana”, apuntó, y aún inquieta por la situación vivida el último viernes, contó que “fue muy complicado, los autos patinaban, se cruzaban en la calle. Por suerte pude llegar bien a casa, pero no paró de nevar en ningún momento y llegaron a acumularse muchos centímetros de nieve, en los barrios altos dicen que unos 60. Se restringió la circulación de vehículos y se obligó al uso de cadenas, para tratar de evitar colisiones”.
Calles heladas
Patricia prefirió no sacar su vehículo en la víspera ya que “está muy difícil para transitar, las calles están heladas y parecen pistas de patinaje. Hay mucha nieve acumulada en todos lados, hasta en las veredas hay hielo y aconsejan no andar demasiado en la calle. Me tomé el micro para ir a trabajar y para llegar a la parada iba caminando muy despacio, con miedo a caerme”.
Rasmussen, como ocurre con frecuencia cuando se registran estos fenómenos, captó varias imágenes de la ciudad teñida de blanco, y describió imágenes al decir que “el agua se congela en los techos y caen los carámbanos (estalactitas) que resultan un peligro para los transeúntes desprevenidos. También hay muchas casas sin agua, porque se han congelado los caños”.
“Hoy –por ayer- se cerró nuevamente el aeropuerto, porque se despistó un avión privado, pero luego limpiaron y tratarán de ponerlo operativo cuanto antes, ya que hay muchos vuelos completos”, puntualizó; y añadió que “en el caso de las rutas, está difícil la situación. Hay micros y autos atravesados y se debe circular con mucha cautela”.
En el final, Patricia señaló que “desde la Municipalidad se está pidiendo que no quede gente ni animales afuera, por la baja temperatura reinante. Hasta han caído árboles, por el peso de la nieve”.///