La nueva ley de alquileres no benefició a ninguna de las partes
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A un año de la nueva ley, los contratos que se firmaron el año pasado se ajustarán con este aumento. Se retrajo la oferta
Al cumplirse un año de la implementación de la ley de alquileres, los contratos que se realizaron el año pasado tienen que actualizarse con un incremento que ronda el 40%.
En términos generales en todas las ciudades pasa lo mismo, se retrajo la oferta de propiedades y hoy es un problema porque no se encuentran alquileres frente a la importante demanda que hay tanto de departamentos como de casas.
La ley de alquileres cambió sustancialmente a como se trabajaba en el rubro inmobiliario y paralelamente se establecieron nuevas normas que no beneficiaron a ninguna de las partes.
En su momento cuando se comenzó a hablar de la nueva ley se la presentó con que iba a aportar muchos beneficios a los inquilinos, pero en definitiva esto no resultó de esta forma, ya que el locatario no sabe cuánto deberá pagar el año que viene.
Antes de la ley todo era mucho más claro porque los inquilinos sabían lo que debían pagar a los seis meses o al año de alquiler. Pero con la nueva ley y frente a la incertidumbre de los propietarios de no saber cuánto iban a cobrar en el año de la actualización, decidieron sacar del mercado sus propiedades, lo cual genera una retracción en el mercado, siendo un inconveniente.
Jorge Balinotti indicó “en Necochea los que trabajamos en esta profesión tuvimos que adecuarnos, analizarla y aplicarla, y hubo cambios fundamentales sobre todo en lo habitacional, donde se estableció una locación de 3 años con una actualización anual”.
Esta ley en definitiva no favoreció a ninguna de las partes, porque los martilleros tienen menos trabajo, los locatarios no encuentran casa y los locadores cada vez tienen menos rentabilidad con sus propiedades.
Por su parte, Sebastián Sarasibar consideró que se tendría que volver a lo que fue siempre, un acuerdo entre partes. “El mes que viene vamos a instar en una charla a seguir focalizando en que la ley cambie en cuanto a plazos y tipos de aumento, y si se destraba esto la gente se va a sentir con más libertad de poder acordar entre partes el aumento”, indicó.
Sin lugar a duda, a nadie le conviene tener su inmueble sin alquilar y si alguien pide por encima del mercado y ve que hay un inquilino aceptable, puede reducir su pretensión y termina acordando.
En el plano comercial, hoy se puede ver que hay muchos locales cerrados que no han renovado contrato o directamente dejaron de realizar su actividad y de esta forma se evitan de pagar empleados, luz, gas, entre otros gastos fijos.
Rubros
Uno de los rubros que acrecentó la demanda de locales en este último tiempo es el alimenticio, algo que es esencial en el marco de la pandemia.
En lo que respecta a lo habitacional, hay una mayor demanda con las viviendas grandes con patio o espacio verde u dúplex con algo de patio. Teniendo en cuenta que el año pasado no se podría transitar, la gente que vivía en una casa con poco patio pasó a buscar más espacio verde para disfrutar del aire libre.
Tanto alquileres comerciales como con fines habitacionales tienen tres años de contrato y en un país como el nuestro con tanta inestabilidad económica, el aumento queda librado a un acuerdo entre el locatario y el locador.
Uno de los requisitos era que el locador declare el contrato ante la AFIP, sumándole impuestos de sellos, ingresos brutos y gastos adicionales y por este motivo fue lógico y natural que la oferta se retraiga.///