La oportunidad también tiene fecha de expiración
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«La indecisión es
el ladrón de
la oportunidad»
Jim Roth , empresario EE.UU
Tomar decisiones en cualquier índole de la vida, política, empresarial, comercial, profesional implica la necesidad de resolver situaciones y afrontar los desafíos que diversas circunstancias acarrean, se suele decir que peor que tomar algunas erróneas decisiones es no tomar ninguna; especialmente en el mundo de la política, la inacción suele ser cómplice de los fracasos.
Avanzar en la «Nueva Necochea», debe ser más que un slogan inventado para una campaña electoral, fue este desafío el que llevó a la intendencia a Arturo Rojas, porque existió toda una definición que se hizo carne en gran parte de la ciudadanía – 64% de los votos- hace apenas nueve meses, esa «Nueva Necochea» no sólo puede, sino que debe cristalizarse, concretando las intenciones y ansías de su mentor; aun así un intendente y su equipo ejecutivo deberá contar con la corresponsabilidad del poder legislativo y de sus concejales que no pueden escaparle a ese apotegma que abrazaron en tribunas y en afiches ya que no pueden quedarse solamente en promesas, con las que se suele «engañar voluntades moribundas», evocando a José Ingenieros. Debe efectivizarse en acciones concretas que se alejen de discursos o anuncios embaucadores.
¿Otro Concejo Deliberante es posible? titulábamos un mes antes de las últimas elecciones, un concepto que dejaba atrás y a las claras lo demostrado por el anterior cuerpo deliberativo, salvo algunas individualidades, falta de compromiso para asumir los cambios, escasez de coraje para tomar el toro por las astas sin hacer lo que se debe hacer, con más vueltas que una calesita girando siempre sobre un mismo lugar.
La esperanza a partir de diciembre era un nuevo Concejo con hombres y mujeres provenientes de la política, otros llegaban desde la esfera privada para oxigenar la mitad del legislativo que venía cumpliendo dos años de, ese venir de lo nuevo debía darle bríos y empuje a lo que estaba por comenzar, resumiendo, ir a las cosas pendientes.
Se debía estar empeñado en la noble labor de dejar de lado el ideologismo enfermante, sin olvidar convicciones, ingresando en un pragmatismo de la búsqueda para encontrar las vías del entendimiento para un crecimiento y desarrollo sostenido de nuestro alicaído distrito.
No es excusa el Covid 19 instalado en nuestra vida desde marzo, acotando la libertad, destrozando un alto porcentaje de la economía atravesado transversalmente a todos los sectores, afectando la salud más allá del virus endemoniado. No es excusa para no legislar ni avanzar, dejando los temas apremiantes perdiendo el tiempo, durante las escasas horas de trabajo, ocupándose de la empresa Vicentin, nos animamos a asegurar que la mayoría de los concejales ni sabían, antes de la movida expropiatoria, de la existencia de la casi centenaria cerealera; incursionando en cuestiones o discusiones que no le interesa a nadie, solo a quienes le gusta escucharse hablar.
Dejando a un lado temas importantes que merecen urgente tratamiento, basta de excusas, se sabe que, cuando abundan es cuando existe escaso interés en algo, quien quiere hacer encuentra los medios, quien no, encuentra una buena excusa.
Una oposición fuerte puede abrir una buena oportunidad en el Concejo Deliberante
Las cosas a veces no suelen ser como parecen y cuando de política hablamos mucho más, así fue que se movieron la piezas para la conformación del legislativo actual quedando con siete concejales oficialistas luego de la unión del Frente Renovador – seis – a Unidad Ciudadana – dos -, el nuevo bloque Necochea Federal -dos-, el Pro –una – y radicales -dos-, resulta el esquema donde se deben hallar consensos y diálogos, algo lógico en democracia, evitando la obstaculización de avanzar o, por otro lado convertirse en acérrimos contrincantes disfrutando de las mieles de quienes ocupan más fuerza opositora.
Sin embargo, lo que parecería como una futura actitud dura y tenaz, hablando de los diez nucleados en la bancada opositora, para el Intendente puede ser una buena posibilidad de prosperar en proyectos que duermen el sueño eterno en el recinto legislativo que conculcan las auténticas aspiraciones de una sociedad que espera verlos concretados.
La actual alineación en el Concejo que muestra, a simple vista, un debilitamiento oficialista paradójicamente puede resultar a la larga beneficiosa para el Ejecutivo. El recientemente conformado equipo de los «diez», no debería negarse a tratar proyectos, ni ponerse en la vereda de enfrente de cuanto venga del Departamento Ejecutivo, porque quedaría muy expuesto ante la ciudadanía con ese rol del «no» permanente ya que mostraría una faz negativa, más aún en época de pandemia y de la mano de una sensibilidad manifiesta de la gente en las actuales circunstancias y viniendo de sectores adscriptos al «kirchnerismo», en una comunidad donde históricamente se ha movido electoralmente con preferencias que no suelen caminar por esa vereda.
Tampoco puede el Departamento Ejecutivo dejar de enviar al legislativo los temas irresueltos de la ciudad desde hace años, porque parece un ida y vuelta; unos dicen que no pueden tratar lo concreto porque no llega y otros aseveran la lentitud del otro para resolver.
El hecho de haber marcado, en los últimos días, la agenda política con este movimiento de juntarse una parte importante de la oposición deja expuesto una cuota parte de responsabilidad de la que no puede escapar. Es sus últimas declaraciones públicas, como también en intramuros con sus más cercanos, el Intendente afirma «espero el compromiso con el distrito de los diputados Jimena López en el Congreso de la Nación y de Martín Domínguez Yelpo en la legislatura provincial”, conocedor que además del diálogo con los concejales deberá mantener el mismo con otros actores, como Roberto Porcaro armador de estrategias políticas y poseedor de una amplia guía de números telefónicos del poder.
El Concejo Deliberante debe dejar el freno de mano
El legislativo no puede ni debe demorar lo concreto, lo que debió hacer ayer. Ya algunos empresarios, componentes de la Cámara de la Construcción han acercado iniciativas para el futuro del ex complejo casino, ese lugar en estado deplorable, destruido, vergonzante de la comunidad de Necochea y un peligro en cuanto a su estructura exterior sobrecargada de arabescos perimidos en el gusto arquitectónico que en cualquier momento se derrumban, esperando que no se conviertan en un arma mortal.
La decisión del Ejecutivo es prosperar en la posible venta de la tierra -tema que hemos abordado en reiterados comentarios señalando el monto millonario en dólares que ingresaría a las arcas municipales si se concreta – se está hablando seriamente del armado de un combo, especie de fidecomiso con un complemento que sería la continuidad hacia el Jardín de Rocas, cesión del lugar a cambio de realizaciones en el complejo, adjuntándole el ex balneario ACA. Este es un tema que no admite demoras.
Hay un proyecto para avanzar sobre intervenciones en el parque «Miguel Lillo», todo circunscripto a las áreas perimetrales y discutir el futuro del frente costero sector oeste, verdadera área de desarrollo de Necochea. Ha llegado la hora de las decisiones irrevocables, abrir el espacio verde a todos los servicios para que sea aprovechable durante los doce meses del año.
Todo esto no es discusión política interminable sino de sentido común, que es el arte de resolver los problemas, no de plantearlos. Porque si alguien llega al edificio de la calle 56 para resolverlos y no lo hace, pasa a ser parte del problema.
Un viejo sabio solía afirmar «la primera oportunidad se da, la segunda se gana, la tercera no existe». Avanzar con estos temas y resolverlos en el Concejo es así, todavía no entramos en la tercera fase, es de esperar que oficialistas y opositores dejen de lado lo pequeño y piensen en grande, resolver y avanzar.///