La paradoja del desempleo en un mundo de oportunidades
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En nuestro distrito hay pocas posibilidades de formarse en carreras cada vez más demandadas, mientras que ciudades vecinas avanzan a grandes pasos en el desarrollo de polos tecnológicos que generan cientos de puestos de trabajos con sueldos inalcanzables cualquier trabajador local
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Meses atrás se anunció que la sede Quequén de la Unicen dejaría de dictar en el distrito los dos primeros años de la carrera de Ingeniería en Sistemas debido a una disposición interna de la casa de altos estudios.
Inmediatamente se comenzaron a realizar gestiones para poder dictar a nivel local algún curso de capacitación orientado a las nuevas tecnologías.
Fue así que algunas empresas nucleadas en la Caproq gestionaron el dictado de una tecnicatura en desarrollo de aplicaciones informáticas.
Si bien desde la Universidad no se confirmó ninguna información respecto a la tecnicatura, se supo extraoficialmente que habría unos 150 preinscritos en el registro de interesados.
Estos pocos datos muestran la punta del iceberg de una creciente demanda de formación en un mercado laboral cada vez más desequilibrado y en constante cambio.
También deja al descubierto una triste paradoja. Mientras en el país hay millones de desempleados o subempleados, algunos sectores no logran cubrir miles de puestos de empleo por falta de capacitación de los posibles postulantes.
Según los resultados de la Encuesta de la Deuda Social Argentina de la UCA, referidos al período julio-octubre de 2021, sólo el 42,1% de la población económica activa de 18 años y más logró acceder a un empleo pleno de derechos.
Mientras que el 9,1% de esta población se encontraba abiertamente desempleada y el 19,2% sometida a un subempleo inestable (realizando changas, trabajos temporarios o no remunerados, o siendo beneficiarios de programas de empleo con contraprestación).
Al mismo tiempo, el 29,6% contaba con un empleo regular pero precario (con niveles de ingresos superiores a los de subsistencia, pero sin afiliación alguna al Sistema de Seguridad Social).
En contraste con estos datos que hacen que la situación laboral de muchos argentinos parezca insalvable, se pueden leer otros datos. Se calcula que en la Argentina quedan vacantes cada año 5.000 puestos de trabajo vinculados a una profesión cada vez más demandada: la programación.
De las 7.800 plazas disponibles en el último año, el 65% quedaron vacantes, según la última encuesta del Observatorio Permanente Software y Servicios Informáticos (OPSSI) de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI).
Pero no sólo es un fenómeno local. De acuerdo con un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para 2025 se requerirán al menos 1,2 millones de desarrolladores de software que puedan llenar el vacío que existirá dentro de la profesión en Latinoamérica.
Por su parte, la International Data Corporation (IDC) asegura que a escala mundial esta brecha aumentará a unos 10 millones en los próximos cinco años; cifra que ha hecho que los expertos cataloguen a la programación como una de las profesiones del futuro.
En el caso de nuestro país, la situación se complica, paradójicamente, por el propio sistema educativo. El Instituto Nacional de Educación Tecnológica (Inet) en su informe «Demanda de capacidades 2020» sostiene que el 51% las empresas argentinas enfrenta dificultades para contratar este tipo de trabajadores y las principales causas obedecen a la falta de competencia técnica, de experiencia y la ausencia de candidatos.
La escasez de mano de obra con las capacidades requeridas se relaciona en buena medida a las deficiencias en la Educación Técnico Profesional (ETP), principalmente a nivel secundario.
Un grano de arena en el…
En Necochea, en los últimos años ante estas paradojas generadas por la enorme demanda de un mercado laboral cada vez más especializado y la escasa formación de los jóvenes en las tecnologías de la información, se trató al menos de sumar alguna propuesta.
En 2016 desde el gobierno municipal se impulsó a nivel local el programa nacional 111mil, que buscaba formar 100.000 programadores, 10.000 profesionales y 1.000 emprendedores para cubrir la demanda laboral del sector informático.
El programa apuntaba a jóvenes que habían terminado el secundario y se trataba de seducir a los posibles interesados señalando que existían en ese momento 45.000 empresas que estaban necesitando mano de obra calificada.
En ese caso la capacitación se dictó en forma presencial en la Escuela de Educación Técnica N°3.
En 2020, el gobierno municipal volvió a impulsar otro programa de similares características, esta vez en medio de la virtualidad. Esta vez el plan de capacitación se llamó Argentina Programa, aún vigente.
Desde el área de Producción se indicó que en 2021 no se realizó ninguna convocatoria, pero sí se espera realizar alguna el año próximo.
Mientras tanto, la única capacitación en programación que se dicta actualmente en la ciudad se brindará en 2022, y como desde hace varios años, en el Centro Formación Laboral 403, que funciona en el Complejo Jesuita Cardiel.
Allí personas que hayan terminado los estudios secundarios se pueden inscribir en un trayecto formativo que comienza con Habilidades Digitales, Pensamiento Computacional Programador (estos dos cursos introductorios de nivelación) y luego Programación.
Allí también se dictan otros cursos de informática, como operador y soporte de Sistemas Informáticos (la versión moderna de reparador de PC), además de programador de Sistemas Multimediales.
Muy cerca de aquí
Pero mientras las posibilidades de capacitarse en Necochea para poder acceder a ese enorme mercado laboral, muy cerca de aquí, casi en silencio, la realidad es completamente distinta.
En unos pocos años Tandil logró crear un polo tecnológico que ya cuenta con más de 50 empresas y una facturación mensual de 6,7 millones de dólares que ya es, medido en términos de población, el mayor del país. La ciudad tiene 145.000 habitantes.
El 70% de lo que producen esas empresas se exporta a mercados de todo el mundo. Por ejemplo, las pulseras que se usan en los parques de Disney para entrar, ubicarse y llevar las reservas funcionan con un software creado acá por el unicornio Globant en Tandil.
El sector emplea a 1.700 profesionales con un promedio de edad de 25 años, que ganan sueldos de entre 2.000 y 2.300 dólares.
La vecina ciudad puede ser envidiada por eso y también por otro dato llamativo, sobre todo en el contexto actual: el cluster informático demanda todos los meses unos 150 puestos de trabajo.
Mientras tanto, otra ciudad de la región no quiere quedarse afuera: Mar del Plata. en mayo pasado, persiguiendo el objetivo de posicionar a la ciudad como protagonista de la industria tecnológica, informática y creativa, se aprobó la creación del Distrito Tecnológico del Conocimiento y la Innovación (Distrito TCI) que funcione como un espacio para fomentar las tecnologías de la información, el desarrollo de software y los servicios informáticos.
El objetivo es generar 15 mil puestos de trabajo en los próximos diez años.
Más empleo humano
Una investigación enfocada en la transformación digital en organizaciones argentinas, las demandas del mercado y los perfiles requeridos para el trabajo futuro reveló que la incorporación de la digitalización y la automatización de procesos generan nuevas tareas y roles humanos, y también que las compañías cruzadas por la tecnología generarán más empleos que las que no atraviesan por estos procesos.
De hecho, según el estudio de la Universidad Siglo 21, 6 de cada 10 empresas transformadas por las nuevas herramientas tecnológicas planean incorporar empleo humano en los próximos 3 años y que solo el 15% de las tareas desarrolladas por personas fueron reemplazadas por dispositivos. Sin embargo, hay que mencionar que se espera un incremento que alcance el 22%.
Además, la investigación muestra que en las firmas tradicionales, el 47% prevé la incorporación de más empleo en el mediano plazo. A su vez, casi el 60% cree que las nuevas posiciones ocuparán una porción importante de sus nóminas laborales. Dentro de este último grupo, el 17.4% cree que esas nuevas posiciones significarán más del 30% del total de su staff de colaboradores.