“La parte costera se quedó en el tiempo”
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Pablo Fuente hizo referencia a los balnearios, a la peatonal y a la falta de servicios en playas alejadas. La economía y la inseguridad, sus preocupaciones
“La parte costera y el sector de balnearios se quedaron en el tiempo, también la peatonal comparada con otras ciudades, ha desmejorado muchísimo”, opinó Pablo Fuente, destacando el potencial natural que existe y que no está explotado desde el punto de vista comercial y turístico.
Pablo Fuente nació en Necochea y desde chico juega al tenis, su gran pasión. Al terminar el secundario se fue a vivir a Buenos Aires para estudiar economía, pero al mismo tiempo empezó a dar sus primeros pasos en el tenis profesional. Dos años después, le llegó la oportunidad de jugar en Europa representando a un club de Alemania, así que dejó la carrera de contador y se fue, aunque nunca definitivamente. Más tarde ingresó en un circuito paralelo al profesionalismo en Francia, en el que participó durante ocho años, ya jugando en forma profesional. Tras haber estado más de 10 años jugando, inició su carrera como entrenador. Tuvo la posibilidad de integrar el equipo técnico de Juan Martín Del Potro por dos años y actualmente entrena a la tenista local Eugenia Ganga y al brasileño, Thiago Monteiro. Si bien vivió mucho tiempo en el exterior, siempre volvió. Hoy está radicado en Necochea, donde formó su familia, y viaja periódicamente para acompañar a sus tenistas durante los torneos. Además, generó un emprendimiento comercial con la apertura de un salón de eventos.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista de la ciudad. Cree que otras ciudades de la región, con mucho menos que nosotros han logrado mayores avances. Le preocupa la inseguridad y se quejó de las trabas burocráticas que existen para invertir en Necochea.
Por la calidad de vida
“Tengo la posibilidad de conocer muchos lugares en el mundo, pero sigo eligiendo Necochea todos los días por la calidad de vida”, opinó, al tiempo que aclaró que no le gustan las ciudades grandes y prefiere este ritmo de vida.
Sin embargo, siente que la ciudad está un poco quedada y que podría estar mucho más explotada de acuerdo a las potencialidades que tiene. “Yo tuve la posibilidad de ir mucho a Tandil, que es una ciudad que está hermosa y la comparo con nosotros y siento que con muy poco hicieron mucho y nosotros con tanto hemos hecho menos”. En este sentido, dijo que tienen un dique y las sierras, pero nosotros tenemos río, mar y Parque.
Contó que cuando viaja a alguna ciudad por trabajo, incluso fuera de nuestro país, lo primero que hace al llegar es buscar un espacio verde para salir a correr y no siempre lo encuentra. “Acá cuando llego y veo semejante parque, agradezco vivir en Necochea”.
Entre sus preocupaciones, figura en primer lugar la cuestión económica, seguida de cerca por la inseguridad. “No me gusta vivir con miedo. Si bien no estamos en Buenos Aires, donde los peligros son otros, siempre hay que tomar recaudos y ahora siendo padre, el miedo se multiplica”. En otros países, donde ha vivido, el tema de la seguridad no es un problema y, en este sentido, siente la diferencia.
Por otra parte, mencionó que el sector costero y de balnearios está “quedado en el tiempo”, así como también la peatonal. Se refirió al río que no está explotado, donde no hay lugares puntuales para disfrutar de su vista, por ejemplo, un sector gastronómico. Necochea tiene el río, la escollera, el parque, pero, a su criterio, no están bien explotados turísticamente.
Sobre los motivos de por qué estamos estancados con respecto a otras ciudades, señaló que es responsabilidad de todos, de políticos y ciudadanos.
“A veces se hacen obras o mejoras desde el municipio o desde el sector privado o desde cualquier ente y la gente no es cuidadosa y no se preserva lo que tenemos y entonces se dan dos pasos adelante y se vuelve a retroceder y así te vas quedando sin ganas”.
También consideró que hay muchas trabas burocráticas para invertir o abrir emprendimientos. En su caso, aseguró que él decidió invertir en la ciudad, pero “fueron años de muchos esfuerzos y varias veces me pregunté si vale la pena, tanto esfuerzo. En su momento la sufrí y como yo debe haber muchísimos casos”.
Intervenir el Parque
Con respecto al Parque, consideró que en estos últimos años se han armado algunos emprendimientos interesantes y destacó la pavimentación de la avenida 10 porque permitió “estirar la ciudad”.
“Tomando los cuidados necesarios, soy partidario de que ciertas zonas del Parque se puedan explotar”, analizó Pablo Fuente y mencionó los casos de Pinamar y Cariló, como ejemplos a tener en cuenta. “Son formas de poder darle vida a la ciudad y empezar a evolucionar económicamente”.
De la misma forma, se refirió a la necesidad de extender el frente costero y brindar más servicios en playas alejadas, que “son lugares hermosos y en verano están llenos”. “Después del espigón, no hay ni siquiera un lugar para cargar agua para el mate”.
Lamentó el estado actual del Casino y recordó que su papá fue casinero –hoy está jubilado-, por lo que siente un vínculo especial con ese edificio. Como primera medida, dijo que piensa en las familias que viven de esa actividad, que sigue siendo un atractivo para la ciudad y que no se debería perder. Sin embargo, consideró que la sala de juegos se podría trasladar a otro lugar y, en forma simultánea, hacer algo en el edificio actual, que está ubicado en “un lugar estratégico”.
Sobre la posibilidad de que se pueda vender el edificio, opinó que “lo privado puede llegar a levantar una ciudad, poniendo los límites necesarios para que sea bueno para todos, para ellos y para la ciudad”
Para terminar, expresó que no tenemos que perder el optimismo, teniendo en cuenta los recursos que tenemos. “En algún momento vamos a encontrar a la persona, no vamos a estar en contra de los gobiernos y vamos a tirar todos para el mismo lado”.