La planificación, fundamental para el futuro
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En las próximas décadas las obras básicas deberán responder a las crecientes demandas de urbanización por efecto de migraciones y la presión por la escasez de recursos
El agua va a ser un producto primario cada vez más más valioso en las próximas décadas: cambiará la forma en que se la consuma, se la administre y defina. El crecimiento de la población y la urbanización, la mala administración del recurso y el cambio climático, todo eso junto está ejerciendo cada vez más presión sobre los recursos hídricos.
Según una investigación de BMI sobre cambio de percepción del agua, en el futuro se tomarán una serie de medidas.
Más inversión en administración
Proceso íntimamente relacionado con el desarrollo de ciudades inteligentes e incluirá mediciones, tratamiento y mayor eficiencia en el consumo.También será fundamental optimizar el uso del agua en la industria, la agricultura y la minería.
Los avances tecnológicos para mejorar la distribución y la eficiencia del agua van a ser esenciales en esas actividades, por ejemplo, la irrigación o la desalinización alimentadas por energía solar. Se incrementará la presión política para reducir el consumo de agua en las industrias y promover, por ejemplo, procesos secos para la minería. La desalinización del agua se difundirá por el mundo. Proyectos de este tipo, de muy alto costo, se desarrollarán globalmente creando oportunidades para compañías con tecnología de desalinización.
China ya está expandiendo su capacidad de desalinización con proyectos multimillonarios; sin embargo, el mayor desafío será para los mercados emergentes pobres, que probablemente deberán recurrir a sociedades público privadas para financiar esos proyectos en el sector hídrico.
El precio del agua también deberá subir para cubrir la inversión requerida y la mayor demanda.
El agua suele ser considerada un derecho público y como resultado es de bajo costo y está muy regulada, pero a medida que crezca la demanda y se reduzca la oferta, comenzará a verse como un producto primario A medida que aumenta la escasez, aumentarán también las disputas políticas sobre agua. Ya hay choques entre Etiopía, Sudán y Egipto sobre derechos acuíferos en la cuenca del Nilo que preludian lo que se viene.
Los puntos clave incluyen Asia Central, en particular entre Uzbekistán, Kyrgyzstán y Tajikistán, el Delta Mekong y el Amazonas. Irán ya sufre crisis de agua por mal manejo de sus recursos y muchos países en el África subsahariana dependen de la importación de agua para satisfacer la demanda.
Megaproyectos para adaptación al clima
Varios de los más grandes y costosos proyectos de infraestructura a desarrollarse en las próximas décadas tendrán como objetivo la adaptación al clima, para prevenir inundaciones, por ejemplo.
El mayor desafío será financiar y desarrollar proyectos de este tipo en mercados emergentes donde, por su alto costo, serán prohibitivos.Hay muchas ciudades en mercados emergentes que corren riesgos. Allí hay millones de personas y millones de activos en peligro por posibles desastres climáticos. Con seguridad, según el estudio, las ciudades más contaminadas serán los objetivos de estos megaproyectos.
Un ejemplo de esto es el Green Climate Fund, un fondo con sede en Naciones Unidas cuyo fin es ayudar a los países en desarrollo a prepararse para el cambio climático y que ya tiene prometidos desde noviembre 2014, US$ 9.300 millones por una serie de mercados desarrollados que incluyen Japón, Estados Unidos y Gran Bretaña.
Construcción sustentable
El desarrollo de edificios residenciales y no residenciales será realizado cada vez más con miras a la sustentabilidad. La integración de tecnología para hacer los edificios más inteligentes, más ecológicos y más eficientes en cuanto a consumo de energía será la norma en las próximas décadas. El número de edificios certificados con la calificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) aumentó notablemente y los grandes desarrollos en áreas urbanas de mercados desarrollados se están diseñando con esas metas en mente.
Los mercados emergentes serán la próxima etapa en esta tendencia. El costo adicional asociado a la construcción verde es prohibitivo en muchos mercados; sin embargo paulatinamente se irá haciendo más viable a medida que se difunda su aplicación. Habrá incentivos impositivos y regulaciones para motivar la construcción verde.
Según un informe del Green Building Council de Estados Unidos y Booz & Co, el gasto en construcción verde en Estados Unidos se estima que aumentará 15,1% interanual entre 2015 y 2018 para llegar a US$ 224.000 millones. Si bien Estados Unidos es el líder global en términos de construcción verde de edificios LEED por metro cuadrado, el estudio calcula que habrá gran crecimiento en Oriente Medio y Asia en las próximas décadas, donde hay en proyecto una gran cantidad de desarrollos inmobiliarios planificados a causa de la gran exposición de las zonas a desastres provocados por el cambio climático.
Las soluciones habitacionales urbanas tendrán gran demanda para 2050. Si bien una de las grandes consideraciones será la construcción de edificios ecológicos, la presión será cada vez más grande por aumentar la urbanización debido al crecimiento de la población urbana. Esos temas impactarán en la planificacion urbanística y promoverán avances y nuevos modelos habitacionales. En áreas urbanas la tendencia a las micro viviendas será cada vez más marcada.
En mercados emergentes, esto se verá, en gran medida, apoyado por planes habitacionales subsidiados por los Gobiernos y los grandes desarrollos estatales llevarán la delantera en viviendas compactas y ecológicas. En los mercados desarrollados, crecerá la presión por regulaciones a medida que crezca la demanda de espacio. Especialmente en los mercados desarrollados la vivienda sustentable será cada vez más popular, se exigirá siempre menos contaminación porque el problema del cambio climático será más grave para las poblaciones, pero también para reducir los costos operativos de la vivienda.