La plata oculta en latas de galletitas en una camioneta
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Entre los testimonios que cerraron la presentación de prueba oral en el juicio al tresarroyense Héctor Ariel Pereyra, se destacó la declaración del subcomisario Guillermo Blanco, quien estaba a cargo del Comando de Prevención Rural de Necochea cuando se perpetró el hecho.
El funcionario policial que actualmente cumple funciones en Coronel Pringles, acudió al establecimiento agrario luego de conocerse lo sucedido y tomó contacto con las víctimas y un sobrino de éstas.
Blanco respondió a las preguntas de la fiscal y de la defensora del acusado y puso con sus palabras el relato de lo ocurrido aquella noche del 31 de agosto de 2016.
Es que al no brindar testimonios los damnificados en el debate, las expresiones del ex jefe del Comando de Prevención Rural fueron “decisivas” como prueba de lo sucedido en el casco de la estancia de Energía.
“Dónde está la plata y la llave de la camioneta”, dijo el subcomisario que manifestó uno de los ladrones dirigiéndose a Rivero, según el propio relato que hizo una de las víctimas del millonario robo minutos después cuando fue llegando la policía al campo para iniciar la investigación.
También en la audiencia de la víspera se conocieron más detalles del violento asalto y se supo que el “botín” de $ 1.200.000 (entre billetes de monedad nacional y dólares estadounidenses), se encontraba oculto en latas de galletitas.
Las latas viejas estaban ocultas en el torpedo de una camioneta antigua que fue reciclada y se hallaba estacionada en un galpón-depósito, situado a unos veinte metros de la vivienda donde fueron atados con alambres y precintos Hugo Rivero y Mónica Oliver.