La playa, una forma de alejar a los chicos de las pantallas
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Muchos padres aprovechan el fin de semana para llevarlos cerca del mar y que hagan más actividad física al aire libre
Además de la posibilidad de disfrutar el paisaje natural que regala el mar durante todo el año, estar en la costa tiene otros beneficios que se relacionan directamente con los niños y adolescentes.
Los chicos hoy están muy pendientes de la tecnología e inmersos en las increíbles aventuras que se transmiten a través de las pantallas, mediante los videojuegos y series.
Además, existe una constante comunicación por mensajes a través del celular y eso hace que, muchas veces, no dispongan de ganas ni tiempo suficiente para estar al aire libre o haciendo algún deporte.
Por todo esto, la playa se vuelve un ambiente diferente al que están acostumbrados los chicos y, al mismo tiempo, una buena oportunidad para hacer actividades diferentes.
Enganchados
Interactuar con videojuegos y películas constantemente, sumerge al niño en un estado de quietud y lo expone a estímulos rápidos e intensos. Ante toda esa exposición, es natural que se les empiece a desvanecerse el interés por cosas que parecen más lentas o menos intensas
Sin embargo, en términos generales, los chicos suelen olvidarse de los videojuegos, la computadora y los dispositivos móviles al tocar la arena. El mar y los juegos de playa siempre son más divertidos o al menos algo fuera de lo habitual.
Un partido de tejo suele juntar a varios chicos de distintas edades y a veces se suman los adultos a jugar con ellos.
Los juegos de paleta son los más elegidos por los pequeños mientras que los derivados del fútbol son los que prefieren los adolescentes.
Si bien ellos consideran que es divertido estar frente a las pantallas, sin duda, el resultado de un partido en la playa será recordado por mucho más tiempo que uno que “se jugó” agarrando el joystick.
Para los padres, las vacaciones son un momento ideal para tentar a los chicos con actividades ajenas a las pantallas y, en la mayoría de los casos, sin demasiada novedad, con aquellos juegos que los divertían a ellos cuando aún no existían ni los celulares ni las “Plays”.
Un castillo de arena o simplemente un pozo hasta llegar al agua son una buena manera de pasar un buen rato en el verano y, si se prenden los papás y hermanos mayores, ¡aun mejor!.///