La poca cantidad de agua también es un problema en la ciudad
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Hubo sólo ocho días con algo de lluvia. Incendios
El verano puede ser muy beneficioso para las ciudades con playa como la nuestra, más cuando se repiten las altas temperaturas, pero esto también puede traer consecuencias negativas debido a la falta de agua por lo cual no sólo se seca la tierra sino que también es más fácil que se propaguen los incendios.
Encima ahora se viene una seguidilla de varios días con tiempo más que bueno con temperaturas que podrían superar los 30º y hasta los últimos días de la próxima semana no se pronostican lluvias, encima éstas con pocos milímetros.
De más está decir que el calor es bueno pero la prolongación de este clima seco genera sequia lo que se nota en la ciudad y en el campo.
Durante lo que va de 2018 sólo ha llovido poco más de 30 milímetros, nada si tomamos en cuenta las temperaturas que hubo y especialmente la cantidad de días con muy buen tiempo.
La ciudad
En la ciudad se están notando las consecuencias de estos días de calor y especialmente en aquellas zonas donde hay calles de tierra, porque el polvo que se genera no sólo complica la visibilidad sino que ensucia las viviendas y es una molestia. Además la frecuencia con la cual pasan los camiones hidrante de la municipalidad no es la esperada por los vecinos.
La otra consecuencia es más peligrosa y es que al estar los pastos y yuyales secos, por cualquier causa se pueda generar un incendio, como ocurrió en la tarde de ayer en Quequén sobre la ribera de río. Estas situaciones se vienen repitiendo en los últimos días en diversos sectores de la ciudad.
Más allá que en algunos casos el origen sea intencional, el estado de la tierra y los pastizales ayuda a que el fuego se propague en forma muy rápida.
Estas temperaturas también traen aparejadas un mayor consumo de agua por lo cual en varios sectores de la ciudad por algunos momentos del día falta este vital servicio lo que dificulta el aseo personal , de la vivienda y para cocinar.
También hay desaprensión por parte de vecinos que viendo esta situación no tienen inconvenientes en regar en cualquier hora del día o llenar piletas de lona o lavar el auto. Lo que genera un gasto mayor de agua.///
El último chaparrón
La última lluvia considerable a tener en cuenta ocurrió el pasado 17 de diciembre del año pasado cuando cayeron 21 mm en poco tiempo, lo que hizo que se anegarán por algunos instantes diversos sectores de la ciudad.
Durante enero solo hubo ocho días con lluvia, en los cuales en ningún caso superaron los 10mm diarios, es más, en más de una jornada sólo llovió 1 mm.
Por lo cual es necesario, para todos los ámbitos, la llegada de un poco de agua, no sólo en el campo la necesitan con premura para que los rindes sean de la mejor calidad posible sino también en la ciudad para el verano no sea tan agobiante y no haya problemas con la provisión de este vital servicio.///