La polarización ha llevado a varias definiciones por unos pocos votos
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Desde 1973 más de una elección se ha definido en apretados recuentos de sufragios
El domingo pasado, por primera vez se registró en las PASO a nivel local un virtual empate técnico entre los precandidatos a concejales de una misma agrupación. Sin embargo la polarización y la paridad de fuerzas no es algo nuevo en nuestro distrito, esta situación ya se había dado otras veces en elecciones generales.
El empate técnico entre los aspirantes al concejo de Cambiemos Gonzalo Diez y Arturo Rojas, recuerda otras elecciones con resultados ajustadísimos.
Uno de los más memorables de la política local fue el ocurrido en las elecciones de 1973, en el que fue electo intendente Hugo Yelpo.
El Partido Intransigente y el Frente Justicialista de Liberación pelearon por la intendencia tras un escrutinio polémico que derivó en un nuevo llamado a elecciones para una mesa que había sido impugnada (ver recuadro… “La mesa 1009”).
Una década después, con el regreso de la democracia, el electorado local también se vio polarizado. La diferencia entre el primero y el segundo fue de sólo 633 votos. El Partido Justicialista logró 14.090 votos y la Unión Cívica 13.457.
Esa escasa diferencia le permitió a Domingo Taraborelli derrotar al radical Omar Di Napoli, convertirse en intendente y repartirse el Concejo con la UCR (7 ediles cada uno), mientras que los intransigentes lograron incorporar cuatro al nuevo cuerpo deliberativo.
En 1999 se produjo una de las elecciones más ajustadas de las últimas décadas, cuando el intendente Julio Municoy logró la reelección con sólo 117 votos de diferencia sobre Pedro De Ilzarbe.
La Concertación Justicialista para el Cambio sumó 22.346 votos, mientras la Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación, logró 22.229 sufragios.
De esta manera, la lista de Municoy pudo sumar cinco concejales y la Alianza 4.
Histórico
En el 2003, en una elección histórica, Daniel Molina fue elegido intendente cuando logró 892 votos más que Marcelo Rodríguez Olivera, candidato Justicialista.
En esa elección del 14 de septiembre de 2003, la Unión Cívica Radical se impuso con 12.010 votos (26,42%) sobre el Partido Justicialista, votado por 11.118 personas (24,46%). La jornada fue histórica porque hacía 74 años que la UCR no ocupaba la intendencia.
La UCR obtuvo 3 de las 9 bancas disputadas, mientras que el Justicialismo, la Alianza Movimiento Federal para Recrear el Crecimiento y la Agrupación Comunal Transformadora de Necochea, lograron 2 cada lista.
El 28 de octubre de 2007, Molina volvió a ser elegido intendente, pero por la suma de votos de la lista 3 de la Unión Cívica Radical (9.007 votos) y la 613 de Necochea-Quequén Participación y Progreso (14.530), que lo tenían como candidato.
No obstante, la suma de ambas lista sólo logró una diferencia de 1.096 votos sobre el Frente para la Victoria, con Gastón Guarracino como candidato, que consiguió 22.441 sufragios. La elección de concejales también fue reñida y la UCR sumó 5, mientras que el FPV, 4. Como hecho anecdótico, cabe señalar que en aquella elección fue elegido concejal Gonzalo Diez, uno de los protagonistas de las PASO del domingo pasado.
Cambio de época
Menos ajustado fue el cierre de la elección del 23 de octubre de 2011, en la que el Frente para la Victoria sumó 22.976 votos y el Frente Popular 19.861. Esto permitió a Horacio Tellechea lograr la intendencia, con una diferencia de 3.115 votos. El Frente Popular tenía como candidato a Roberto Rago, que debió ocupar la candidatura de Gastón Guarracino, fallecido en un accidente meses antes. Esa elección también significó la ruptura definitiva del FVP con lo que luego se convertiría en el Partido Fe, de Gerónimo Venegas.
Otro virtual empate técnico se produjo en la última elección general, el 25 de octubre de 2015. Entre los candidatos se encontraban varios que se volvieron a postular el domingo pasado, entre ellos Diego López Rodríguez y Arturo Rojas, que también encabezaban las listas a concejales del massismo y Cambiemos.
El empate técnico en esa oportunidad se dio entre lista 138 de Alianza Unidos por una Nueva Alternativa, que lideraba Facundo López, y la Alianza Cambiemos Buenos Aires, con Pablo Aued como candidato.
López sumó 20.122 votos, mientras que Aued logró 19.832, una diferencia de sólo 290 votos.
La mesa 1009
Tras el cierre de la jornada electoral del 11 de marzo de 1973, el primer recuento de votos derivó en una polémica que se extendió varios meses.
En aquel primer conteo, el candidato del Partido Intransigente, Edgardo Hugo Yelpo, se imponía por 27 votos a Angel Ciancaglini, del Frejuli.
Esa situación derivó en un segundo recuento que se demoró hasta el 28 de marzo y el resultado extendió la definición, ya que dio por ganador a Ciancaglini por una diferencia de 10 votos.
Meses después, la Junta Nacional Electoral resolvió anular la mesa femenina 1009, por algunas irregularidades. Y después, volvió a llamar a votar a las ciudadanas que habían sufragado en esa mesa.
El conteo de aquellos pocos más de 260 votos, en el que también se registró alguna irregularidad, hizo que Yelpo se impusiera por 34 sufragios y se convirtiera en el nuevo intendente.