“La política debe mirar más al ciudadano”
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Sebastián Laborde se refirió al rol poco activo de la sociedad y cuestionó a la dirigencia que busca en la política “un trampolín” para acceder a otros cargos. Mostró su preocupación por la salud, la seguridad, los desechos cloacales y el basural a cielo abierto
Julieta Moreno
Redacción
“Tenemos una mirada bastante crítica de muchas cosas, pero de muy poca acción”, opinó Sebastián Laborde, al referirse a las responsabilidades que tenemos como sociedad. “Creo que muchas veces nos quedamos al margen viendo cómo los demás hacen”.
Sebastián Laborde nació en Necochea, donde vivió su infancia y adolescencia. Al terminar el secundario, se fue a vivir a La Plata para estudiar veterinaria. Se recibió y enseguida volvió a nuestra ciudad para empezar a trabajar junto a su padre que era veterinario también. Abrieron un local y juntos se dedicaban a grandes animales y mascotas. Cuando su padre falleció, siguió con la veterinaria y se asoció a otras dos profesionales. Actualmente, lleva 26 años de profesión y viaja casi todos los días a campos de la zona para realizar su trabajo. Durante 20 años también integró la comisión directiva del Centro Vasco y ahora sigue participando, pero sólo como parte de la colectividad.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Se mostró preocupado por la salud, tanto del sector público como privado, así como también por la cantidad de robos que se están sucediendo. Además, se refirió a la necesidad de resolver el basural a cielo abierto y la instalación de una planta de tratamiento cloacal para que los desechos no terminen en el mar. Habló de las responsabilidades ciudadanas, pero también dijo que la política debe “mirar y escuchar más al ciudadano”.
“Está un poco mejor”
“Como vecino, veo la ciudad un poco mejor de lo que estuvo hace unos años atrás, cuando había entrado en una decadencia muy notoria”, fue lo primero que dijo Sebastián Laborde, y aclaró que “era algo que veían los ciudadanos, pero también los turistas”.
Esta decadencia –para él- se notaba en la falta de infraestructura, en el estado de las calles, en la poca prolijidad, en la falta de iluminación, etc.
Sin embargo, consideró que “en el último tiempo, la ciudad ha ido mejorando” y agregó que “se han hecho pequeñas cosas que tienen que ver con los detalles en el espacio público”.
“Como ciudad está un poco mejor, aunque lejos de lo que fue o de lo que a uno le gustaría que fuera”.
En este sentido, dijo que estamos muy lejos de otras ciudades que han ido avanzando a lo largo de los años y mencionó el caso de San Cayetano, donde – para él- se nota que el Estado está en cada detalle.
Salud deficitaria
Entre sus preocupaciones, mencionó en primer lugar la salud, pero también habló de la inseguridad, del basural a cielo abierto y de la necesidad de contar con una planta de tratamiento cloacal.
Sobre la salud, indicó que “tenemos un Hospital colapsado y una clínica que no está funcionando muy bien” y opinó que “estamos en déficit” en este tema.
“Lamentablemente no hay muchas herramientas y si uno tiene algo grave, no tiene cómo atenderse acá y la mayoría termina yéndose a otro lugar, Mar del Plata, Buenos Aires, Bahía Blanca”.
“No sé cuál es la razón por la cual no hay otras clínicas o por qué el Hospital no puede estar un poco más aliviado, pero es preocupante”. Aclaró que no discute el nivel profesional, pero lamentablemente “no tienen las herramientas para ejercer la profesión como corresponde”.
A su entender, debería “mejorar la política de salud para que los profesionales que están cobren bien, trabajen bien y haya más personal porque están sobrepasados los pocos que hay”.
Otra de sus preocupaciones tiene que ver con la cantidad de robos y, si bien entiende que no es una ciudad complicada como Mar del Plata, sí considera que “no tiene la misma tranquilidad que hace 15 años atrás”.
“Me parece que la seguridad en Necochea no es algo tan complicado”, indicó, considerando que “con muy poco la Policía o la Municipalidad lo podría resolver”. En su caso, sufrió algunos robos mientras no estaba en su casa. “Yo tenía seguro y medianamente pude recuperar lo que perdí, pero la sensación de vulnerabilidad no la recuperás más”.
Como otra cuestión pendiente, mencionó el basural a cielo abierto y habló del “humo que se genera todos los días, así como todo lo que va para las napas”. En ese mismo sentido, se refirió a la necesidad de contar con una planta de tratamiento de efluentes cloacales y comentó que “no todos los desechos van al mar, sino que también parte de las cloacas clandestinas van a al río y a veces de ahí se saca agua para tomar porque no todo viene de pozo”.
“Nos quedamos al margen”
Que estemos como estamos, a su entender, tiene que ver con “responsabilidades compartidas” entre la política y la ciudadanía. “Cuando hay buenas administraciones, la ciudad funciona mejor y por supuesto la mayor responsabilidad es de los gobiernos que fueron parte todos estos años, pero también como sociedad tenemos cierta responsabilidad”.
En este sentido, dijo que “tenemos una mirada bastante crítica de muchas cosas, pero de muy poca acción; en lugar de llevar ideas, hacer cosas, invertir, creo que muchas veces nos quedamos al margen viendo cómo los demás hacen”. Además, opinó que siempre estamos criticando al que hace algo y dijo que “quizás tiene que ver con los egos y con cierta envidia cuando al otro le va bien”. Si bien aclaró que no toda la sociedad es así, es una particularidad que la ha hablado con varios amigos y que lo que ve en algunas reuniones.
“No me gustan los extremos”
Con relación al casino, manifestó que “es una vergüenza” y dijo que “algo hay que hacer porque eso no puede estar ahí”.
“Estoy de acuerdo con que se haga algo, si es un hotel cinco estrellas no me interesa, el tema es que hay que sacar esa imagen de desidia y decadencia”. Asimismo, entiende que “eso no se puede arreglar” y se mostró de acuerdo con que se haga una plaza de uso público o una inversión privada, lo importante – según su mirada- “es cambiar esa vista” sobre la avenida 2.
Sobre el parque Miguel Lillo, aclaró que no le gustan los extremos. “No estoy de acuerdo ni con los que plantean que no se puede tocar nada ni siquiera sacar una piña, ni tampoco con los que quieren tirarlo todo abajo”. Para Laborde, se puede encontrar una posición intermedia y se refirió a algunos casos de parques de otras ciudades, donde se respeta lo natural, pero también se hacen intervenciones comerciales, recreativas, deportivas o urbanísticas.
“El parque no existió naturalmente toda la vida ahí, sino que alguien lo plantó, lo que significa que es una intervención del hombre, que –según él- hay que mantener y si la podemos agrandar mejor, pero creo que también se podría hacer una buena legislación que permita hacer cosas y donde se respete lo natural”.
“Abocar más a la gente”
Con respecto a la gestión de Arturo Rojas, dijo que le parece “mejor” a las administraciones anteriores. “Es una gestión buena, si bien hay cosas para criticar, es un poco mejor de lo que veníamos teniendo”, pero aclaró que “tampoco es una cosa espectacular”.
Por otro lado, criticó a la dirigencia en general, al decir que “se tiene que abocar más a la gente y no usar a la política de Necochea como trampolín para otra cosa, porque nos ha pasado que muchas veces intendentes o concejales aprovechan el puestito que lograron para ver si pueden lograr algo a nivel provincial o nacional y piensan más en eso, que en lo que tienen que hacer para la ciudad”.
Para terminar, si bien se mostró esperanzado sobre el futuro de Necochea, dijo que todavía nos falta. Para avanzar, consideró que debería cambiar un poco “la idiosincrasia de la ciudad”, mientras que la política debería “mirar más al ciudadano”, “escucharlo más” y “detenerse en lo que la población necesita”.///