La política es el arte de lo imposible
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«No importa de
donde vienen,
sino adónde van »
Juan D. Perón
El arte es entendido como cualquier actividad producida con la finalidad estética comunicativa expresando ideas, creatividad, emociones y visión del mundo.
La definición tan empleada y vigente «la política es el arte de lo posible», concebida por Aristóteles y Maquiavelo, en la actualidad va dando paso a «la política es, el arte de lo imposible», en este vodevil donde se conjugan alianzas insospechadas, unidades escasamente tenidas en cuenta y lenguajes interpretativos de la actualidad a decir por lo ocurrido en la última semana el concepto de «imposible» no está distante de la realidad.
Los gobiernos tienen legalidad cuando ganan las elecciones, luego suman la legitimidad en el reconocimiento de su gestión y se si esta es positiva consolida finalmente con la capacidad de manejo o cintura política. En esta arte nada suele ser tan pétreo para que no pueda movilizarse, o quedarse estática en el mismo lugar, y muchas veces los apegos de hoy suelen no serlo en el corto plazo o viceversa.
Hace apenas nueve meses Rojas ganaba con el sesenta y cuatro por ciento de los votos emitidos en octubre dando inicio, según sus palabras, a la «Nueva Necochea». La cuenta matemática arrojaba, tras ese para nada despreciable resultado electoral, siete concejales de “paladar negro” y cuatro más que conformaban «Juntos por el Cambio», dos radicales y dos Pro, el resultado: once voluntades a la hora de levantar la mano por el Ejecutivo. López había dejado su efecto residual con seis y Unidad Ciudadana, otros dos ediles.
En pleno Covid 19, mientras tanto en el carro los melones se fueron acomodando solos, y en ese movimiento Arturo Rojas junto a un grupo de cinco intendentes más, auto declarados «independientes o vecinalistas», llamándose así como una forma sutil para quedar en una tercera posición entre lo que fue el macrismo y el peronismo cristinista que venía con su tradicional estirpe. Ese apresuramiento para algunos analistas fue lógico, por necesidad económica ya que rara vez resultan por convicción ideológica y en ambas situaciones es difícil saber si la decisión sería acertada o no. El alejamiento del partido Fe de “Juntos por el Cambio”, lo que no sorprendió a nadie, dejaba un vacío y se sabe que los espacios vacíos siempre se ocupan tarde o temprano. En busca ese lugar se alistaron la UCR un socio de la alianza que apenas representaba un porcentaje menor de poder y decisión, obvio que se sumó el Pro y otros actores intentando también posicionarse por fuera del marco legislativo.
La primera estocada en el Concejo Deliberante significó la vuelta a ese lugar de quien estaba signada como titular del disuelto Entur, Andrea Sabattini, fruto de la necesidad de sumar una concejala oficialista, desplazando a la radical Tristán, ante el apretado número de “rojistas”.
Todo es mucho más que la movida de un concejal
La curiosidad de la semana anterior la generó el edil Maximiliano Delfino con sus posturas, previas diferencias coronavirus con la titular de Salud, y algunos desafíos que venían propendiendo desde tiempo atrás como una manera de ir marcando la cancha esperando el momento oportuno para encontrar un mejor posicionamiento, teniendo en cuenta que le había hecho el campo orégano a Rojas al bajarse de su precandidatura a intendente en 2019. Si no hubiese pasado el “hisopado” igual la decisión estaba tomada sólo era cuestión de tiempo y el Covid-19 le vino como anillo al dedo. Aquí lo que comienza a jugarse por encima del “borocotazo” o cambio de camiseta, que asimila estoicamente el juicio lapidario de la sociedad sobre los hechos, conlleva mucho más que el pase de un concejal a otra bancada, en resumida cuenta es en este partido donde se está jugando el futuro liderazgo de la oposición.
No es condenable buscar este liderazgo, más aún el rol de la oposición debe ser fuerte y representativo con entidad propia lo cual termina fortaleciendo a la misma democracia. Lo que si sería objetable y no bien visto por la sociedad, que fuese una oposición por la oposición misma, como suele ocurrir reiteradamente imposibilitando desde el legislativo la aprobación de proyectos que sean positivos para la comunidad.
Hay opositores, pero. ¿quién será la oposición?
Dentro de la transversalidad, se busca la oposición real y quienes la conduzcan en el distrito. Ser transversal supone una corriente que renuncia a la política clásica basada en la ortodoxia partidaria. Esta teoría suele resultar exitosa y en oportunidades se da de bruces.
Quienes inducen los últimos movimientos saben que tendrán que conducir la diversidad de pensamiento, aun viniendo de un mismo embrión político, haciendo un fino equilibrio para lograr unir voluntades que se bifurcan y que responden al gobierno nacional y provincial, pero sucede un dato que no es menor, el intendente no es un opositor de quienes en estos momentos están en el poder gubernamental, entonces, habría iniciativas que tendrían el consenso casi general, como ocurrió con el violento aumento de tasas municipales; apoyo a la llegada de infectados del Covid 19, desde el conurbano a Necochea o cuando se votaron las emergencias económicas, ambientales y de salud. Aunque es innegable que, ante el recalculando de la semana pasada, habrá un antes y después.
¿El rol de la UCR y el Pro ?
Tres concejalas, Cabretón y Maizzani UCR, y Vallota Pro puro, están como mirando el partido desde afuera, analizando el juego de ajedrez planteado y son tres votos muy importantes en el cuerpo deliberativo los que pueden jugar iniciativas propias o ser determinantes ante definiciones ajustadas. Habrá que consensuar, negociar, acordar.
Son 17 ediles fuera del juego de las nombradas, siete que responden al intendente Rojas, y los diez restantes se alistarían en esta nueva cruzada. Quien más parecía resistirse a la idea, paradójicamente a la unidad, es Unidad Ciudadana el sector «cristinista», que recibió el llamado de integrantes de peso de «La Campora», desde la Capital Federal, para que alistaran tropa propia.
Pensando en las elecciones de medio término del año próximo, quedan tres sectores muy claros, dos de neto corte peronista uno con perfil vecinalista como testimonia Rojas, otro con todo el arco de «nestoristas/cristinistas» y Frente Renovador y un tercer espacio interesante que se abriría para radicales y Pro, en un distrito como el nuestro donde conserva alta imagen positiva la exgobernadora María Eugenia Vidal, quien con seguridad encabezará la lista de diputados nacionales en la boleta legislativa del año entrante.