La prepotencia irracional como forma de protesta
Un nuevo conflicto en el sector de los colectivos urbanos volvió a dejar en evidencia las formas de protestas de algunos sindicatos –paros, cortes de calles y quema de gomas -, que no conducen a ningún lado y que lo único que hacen es perjudicar a los ciudadanos.
Nuevamente Necochea se quedó sin servicio de micros por un problema salarial entre la empresa y los empleados. Cientos de personas que utilizan el servicio a diario para ir a la escuela o ir a trabajar se ven afectadas y, en varios casos, deben faltar a sus compromisos, tomar un remis, con el gasto que ello implica, o salir caminando cuando la distancia lo permite. Ni hablar de lo que fue el primer día del paro que nadie estaba al tanto y más de uno esperó largo rato en la parada la llegada de un micro, sin sospechar la medida intempestiva.
Ayer, la situación se complicó aún más y la única idea que se les ocurrió a quienes llevan adelante la protesta fue el corte de calles y la quema de gomas en el sector de la Municipalidad abusando del poder, del más fuerte, que tienen algunos gremios. El tránsito se convirtió en un descontrol porque los autos se debieron desviar hacia otras calles y la quema de gomas ahumó la zona del centro, generando una contaminación en el ambiente que debiéramos evitar.
Estas formas de protesta han demostrado históricamente que no sirven. De hecho, hasta el momento no hay ninguna solución y el paro sigue por tiempo indeterminado.
Lamentablemente no es la primera vez que ocurren. Necochea tiene un largo historial en este sentido, al igual que la mayor parte del país.
En febrero de este año, por ejemplo, cientos de camiones ocuparon la plaza Dardo Rocha y el frente de la Municipalidad por un reclamo de aumento de tarifas por parte del sector. Lo mismo ha sucedido, en otros tiempos, con los recolectores de residuos que se han manifestado con cortes, quema de gomas y con paros, afectando siempre al vecino que nada tiene que ver con una discusión entre privados y un Estado, que siempre está en el medio, pero que no resuelve nada.
A nivel nacional, pasa lo mismo con los sindicatos que representan a los trabajadores de los subtes, los trenes, los colectivos de larga distancia, camioneros, etc. Todos gremios importantes y con poder como para parar la actividad de una ciudad, pero que lejos de solucionar sus demandas, lo único que logran es complicarle la vida al ciudadano que quiere ir a cumplir con sus obligaciones.
La gente siempre queda en el medio. A los empresarios no les importa, a los gremios tampoco y al Estado pareciera que le da lo mismo porque nunca hace nada para frenar este tipo de protestas antes de que exploten. Al contrario, recién cuando la situación se agrava, los gobernantes de turno aparecen para “destrabar el conflicto” como les gusta decir. Sin embargo, si trabajaran en el tema desde un principio no se llegaría a estas situaciones.
Es de esperar que el diálogo sea la salida al conflicto porque los problemas se resuelven hablando, acordando, cediendo de un lado y del otro, pero difícilmente se solucionen quemando gomas, cortando calles y complicándole la vida a la gente.