Protocolo sobre salud mental infantil
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/09/neuro27.jpg)
Fue creado en nuestra ciudad por un equipo interdisciplinario. Busca generar una articulación en situaciones de urgencia. Idea de implementarlo en todos los municipios
Se trabajó en nuestra ciudad en un protocolo de salud mental, para situaciones de adultos, niños, niñas y adolescentes, que sería usado como modelo a nivel provincial. Lo que refiere a la niñez, fue presentado ante el Consejo Provincial de Infancias, del cual la secretaria de Desarrollo Humano del Municipio, Jimena López, es consejera, quien hizo la exposición junto a María Eugenia Malbrán, a cargo del organismo de Provincia que funciona en nuestra ciudad.
El protocolo fue generado por los actores que están involucrados: defensorías, asesorías, juzgado de familia, el hospital Neuropsiquiátrico y el “Emilio Ferreyra”, la clínica psiquiátrica “José Ingenieros”, Policía, la Secretaría de Desarrollo Humano, CPA, el Servicio Zonal y Local.
Todos ellos están implicados en el funcionamiento cuando aparecen situaciones que tienen que ver con cuestiones de salud mental de los niños o con uso problemático de sustancias.
Lo que trata, tiene que ver con la manera en que se va a generar la articulación de todo el sistema para llevar a una internación, en muchos casos voluntaria, aunque en otros de forma compulsiva, usando medidas para poder internar obligatoriamente a alguien. Vale destacar que siempre se intenta evitar que sea obligatorio, sino que haya un estado de conciencia, sobre todo en internaciones de consumo, para ir evaluando la continuidad del tratamiento, ya que cuando se hace contra la voluntad, es posible que no funcione.
Mesa de trabajo
Este protocolo, fue generado por una mesa de trabajo de mucho tiempo, que viene apuntando a la generación de un circuito que sea lo más eficaz y rápido posible. Así, se quiere que los grupos familiares que tienen la problemática, están más cuidados desde el sistema.
Cada una de las instituciones que firma este convenio, ofrece un referente con un teléfono. A través de un grupo de whastapp, coordinan todas las acciones en relación a una determinada persona; se hace un seguimiento, hasta ver cómo se resuelve la situación. En caso de que haya algún desajuste, se juntan para evaluar qué pasó, por qué se llegó a ese resultado y cómo se podría haber mejorado.
Con estos parámetros, desde Provincia pidieron que fuera presentado como un proyecto, para que sea provincializado y así se replique al resto de los municipios, ya que se trata de una forma de trabajar más eficaz en cuanto a la atención de los sujetos que tienen esta problemática.
Contención
Para el traslado de los niños, por ejemplo, se pone a disposición una serie de vehículos con un acompañante terapeútico o algún agente, y se articula entre todos los actores para generar mejores dispositivos de contención para todo el grupo familiar.
El equipo del Hospital Neuropsiquiátrico, evalúa a la persona y articula permanentemente con los otros involucrados, para generar un consenso permanente entre todas las instituciones que intervienen.
Como se trata de niños, se quiere que no pierdan oportunidades a través de esta herramienta.
Iniciativa
La iniciativa, a pedido del organismo de niñez provincial, será presentada en forma de proyecto ante el Consejo Provincial, que cierra en diciembre en La Plata, con la intención de provincializarlo.
Así, se replicaría la forma de crear un circuito rápido y eficaz ante situaciones de urgencia en las que fuera necesario garantizar la evaluación o internación compulsiva o involuntaria de personas con padecimiento, trastorno de salud mental, o consumo problemático de sustancias. Se pone el eje en la internación como un recurso terapéutico que sólo puede concretarse cuando aporte mayores beneficios que el resto de las intervenciones realizables en el entorno familiar, comunitario o social.
La articulación institucional a través del protocolo, facilita la comunicación entre instituciones y permite acuerdos de intervención. Referentes de cada institución informan y coordinan con equipos dependientes de su área en relación a la puesta en marcha del protocolo. Se logran así respuestas más concretas y ágiles al momento de intervenir en la urgencia.
Además, implica la capacitación de aquellos agentes que mantienen contacto directo con las personas con las que se interviene (Policía y personal de salud).
Caber destacar que con este modelo se evita que las personas circulen por distintas instituciones, y se articula en relación a la continuidad de la intervención luego de la urgencia.
Consumo problemático
El consumo en jóvenes es un problema sanitario, que se incrementa con la legalidad del alcohol, cuyo abuso es mucho más alto que el consumo de drogas ilegales. Para eso, se requiere trabajar con los padres, los proyectos de vida y en relación a la nocturnidad.
Este protocolo, se activa interdisciplinariamente en situaciones de vulnerabilidad, donde el consumo es una característica más de lo que les pasa a los niños.
Un diagnóstico en salud mental es tratable, pero se necesita sostener el tratamiento para poder compensar, reparar y acompañar, en torno a que la persona no quede en una internación que perdure.
Quienes integran el protocolo, consideran la internación como el último recurso, partiendo de trabajar la forma ambulatoria, ya que estar internado provoca un impacto fuerte en un joven y lleva alrededor de un año, lo que modifica muchas situaciones en su vida.