La regionalización es unidad
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Surge hoy revitalizada la palabra «regionalización», algo acentuado en Europa a partir del Mercado Común Europeo logrado tras mucho esfuerzo los países miembros pudieron llegar a tener, nada más ni nada menos que una misma moneda, el Euro. Parecido sentido tuvo la formación del Mercosur en esta parte de América, razones ideológicas han llevado a que algunos presidentes de los países que lo componen, irresponsablemente, busquen solo agua para su molino y haya pensamientos totalmente opuestos como se escuchó el jueves pasado en la reunión llevada a cabo en Paraguay, con la réplica del uruguayo Luis Lacalle Pou a Alberto Fernández. Más allá de estas cuestiones que pueden ser pasajeras con un cambio de actores, la regionalización en el cono sur de América está en vigencia.
Qué se entiende por regionalización
Cuando un conglomerado urbano contiene variadas particularidades cada una de ellas recibe el nombre de región. Esa unidad que a su vez, bien puede ser dividida o agrupada con una o más de esas particularidades en la provincia de Buenos Aires son conocidas por secciones, las que son ocho en total. Necochea está comprendida en la denominada «Quinta Sección», desde donde surgen los legisladores provinciales que son votados por ciudadanos enrolados entre los 27 partidos que la componen, con una población de 1.328.844 habitantes, según el último censo, seguramente incrementado cuando se termine de cerrar el recientemente realizado.
Otra segmentación provincial, por usos y costumbres la da una definición pública, la que fue hasta hace años el “gran Buenos Aires” hoy se la conoce como el conurbano a las localidades que rodean a la Capital Federal, teniendo a su vez el primer y segundo cordón industrial que sectoriza también ese gran ámbito poblacional.
Cuando uno dialoga con intendentes de Lobería, San Cayetano, Tandil, Miramar, Balcarce y otros de la región, incluyendo obviamente a Rojas suelen tener temas en común acentuados con menor o mayor énfasis en la convicción de la necesidad de transitar un camino que se llama «unidad en la regionalización». Que no es novedoso, porque ya hubo un “polo de desarrollo del centro sudeste de la provincia de Buenos Aires” algo que debería volverse a activar más aún en estos tiempos tan complicados en una Argentina que suele no dar respiro.
Los municipios no escapan a este contexto, algunos más ordenados, otros manejando el día a día con ciertas problemáticas diferentes que suelen marcar la cantidad de habitantes y el lugar donde se encuentren ubicados en el mapa provincial. La regionalización, en nuestro caso, es un concepto que hay que profundizarlo.
Entendemos el mismo como el resultado de unir peculiaridades en criterios comunes para el crecimiento colectivo, avanzando en una integración regional distinguiendo cada uno lo suyo, alimentándose unos y otros, también implica entender diferencias comprenderlas y conseguir soluciones conjuntas más allá del disenso.
Nuestra región hermana a Necochea, Lobería, San Cayetano, Tandil, Miramar, Balcarce y Mar del Plata con la importancia que esta última ciudad conlleva. Hay un potencial que no se ha dimensionado en su conjunto. La regionalización fortalecida tendría un objetivo central. Sumar esfuerzos en conjunto para crear un corredor de llegada con más peso y entidad al gobierno provincial, al margen de cuestiones políticas, para plantear claramente las necesidades que componen la geografía regional la que representa intereses de una enorme masa de la sociedad bonaerense.
La educación en la región
La educación es el factor clave y la prioridad para cualquier país que se quiera desarrollar. En la Argentina está con una crisis que se viene agravando desde hace tiempo, una caída en el sistema educativo que se ve claramente golpeado por intereses sectarios y sindicales que hacen retroceder lo esencial, el contacto del alumno con el profesor o maestro con la pérdida de días de estudio.
Afianzar la universidad regional permite acortar distancia y mayor economía para los padres de los estudiantes, permitiendo que estos a su vez conozcan en profundidad el interior provincial y sus necesidades; coadyuvando a los futuros líderes a conocer y saber de la idiosincrasia y necesidades; una integración regional educativa y cultural allanaría y fomentaría la radicación de nuevos profesionales en la zona.
En materia comercial se debería alentar la exportación por Puerto Quequén de alimentos balanceados y de carnes con valor agregado de los frigoríficos zonales, generando en la región la utilización de mano de obra y generando empleo. Dejando de ser únicamente un puerto exportador de granos. Como suelen decir intendentes de la región «el real emprendimiento es el valor agregado, con trabajadores formados y capacitados, donde el trigo se transforme en harina, y así todo, sin teorías sino con la práctica real».
Necesitamos con urgencia un “clúster” concepto nacido en la década del noventa, como grupo de empresas interrelacionadas que trabajan en un mismo sector industrial y que colaboran estratégicamente para obtener beneficios comunes como herramienta para el análisis de aquellos componentes que permiten a las industrias incorporar nuevos eslabones en una concentración geográfica de proveedores especializados en esas compañías interconectando socios de industrias operando en campos específicos con diferentes formas.
La regionalización puede en conjunto convocar a inversiones sin fronteras, no importa el cártel que nos marca el arribo a cada localidad todo debe ser un bloque de unidad y cada intendente manejar la agenda, al menos, de un encuentro mensual para avanzar en ideas en conjunto.
Ejemplo, no es simple que se radiquen varias fábricas de procesamiento de pescado en Necochea o Quequén, pero no es imposible que con la apertura debida y reglas de juego claras tener una central que una a la región. Es inaudito que en una ciudad como Necochea no haya un mercado concentrador de frutas y verduras donde los comerciantes del rubro tienen que ir a Mar del Plata cada día, perdiendo tiempo y dinero encareciendo la distribución de esos productos.
Estimular en unidad el «compre regional» ofreciendo los bienes elaborados a todo el país. Aquí habría que dar tres pasos concretos para avanzar: el primero está en marcha ya se reunieron intendentes con este objetivo, segundo lo que se puede calificar como versión aglutinadora aunar y reunir lo diverso para formar un todo y el tercero procesar la regionalización económica, social, política, cultural, deportiva, esto gran elemento convocante y fundamental, el turístico en el circuito mar y sierras.
Que no sea una voz, que sean muchas voces
En común con Necochea los distritos de la región tienen un símil e idéntico problema que nunca es atendido y siempre existen evasivas como la salud pública. La que es totalmente financiada por los Estados municipales muchas veces casi con la mitad del presupuesto establecido, sin embargo hace años cada intendente lo ha intentado individualmente con resultados negativos, por eso regionalizar el tema daría mucha más fuerza y vigor para que no sea una voz sino muchas las que hagan oír su reclamo
Primero lograr el reclamo en unidad, segundo persistir. En Necochea, simplemente con el pago de los salarios de los profesionales para empezar la huella, aquí y en la región daría un enorme respiro y oxígeno a los números municipales. Caminar en unidad con los intendentes significa que las promesas puedan llegar a cumplirse, porque resulta fácil para la Provincia o la Nación decir «si» en las reuniones individuales y después que todo quede en agua de borrajas.
Hay que invertir el orden, los intendentes tienen la “sartén por el mango y el mango” también es cierto que veces no lo creen que sea sí o piensan que tienen que ser verticalistas al gobierno provincial, cuando en realidad es al revés, la fuerza debe venir de abajo hacia arriba.
Los intendentes saben y conocen en serio el interior, miran de cara al vecino, salen a la esquina y se encuentran con la gente, no viven encerrados como ministros, asesores y muchas veces legisladores; ellos son la primera línea y cuando juntos pidan audiencia a los funcionarios de más rango y les reclamen, estos burócratas de despachos suntuosos, entenderán perfectamente su obligación con los pueblos y ciudades bonaerenses.///