Gasoducto Barker-Necochea, clave para crecer
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Dos cuestiones que se demoran. En el caso de la energía, se volverá a insistir para que la provincia haga el aporte para una obra que es costosa
Si bien no pocos argumentan que existen varias causas que impiden el crecimiento de Necochea y Quequén, en materia de infraestructura hay dos cuestiones de suma importancia, que habrá que seguir esperando para que se resuelvan: la repotenciación eléctrica de Quequén y la extensión del gasoducto Barker- Necochea.
En el primer caso, a punto de culminar el año, no se ha logrado avanzar demasiado. En principio todavía no se confirmó desde la esfera provincial una partida especial para 2018, de manera de ejecutar la obra; aguardándose la posibilidad de que aún se pueda remitir el dinero desde otra órbita, por caso rentas generales.
La mejora demanda una inversión de entre 10 y 12 millones de dólares, dependiendo del equipamiento que se adquiera y la cantidad de potencia que se amplíe la red. Una cifra que obviamente no puede afrontar la Usina Popular Cooperativa.
Impedimentos
Mientras no se repotencie la red al doble de la actual, en unos 15 o 20 megavatios como mínimo, seguirá estancada la radicación de industrias en Quequén. En este aspecto se mantiene, por ahora, el interés de dos emprendimientos para instalar otras tantas malteras.
La falta de energía no sólo impide la llegada de nuevos emprendimientos en la zona portuaria, sino que tampoco se le puede vender más fluido a empresas ya radicadas que lo necesitan para expandirse, por caso Sitio 0. En todos los casos las radicaciones y ampliaciones significan más mano de obra, lo que de esta menera no se concreta.
Se indicó que existen dos posibilidades para viabilizar la repotenciación: ubicar el equipamiento en predio de la subestación de rebaja de Quequén, que posee la Usina en la avenida de las torres; o ampliar la subestación transformadora de Necochea (se halla en la central termoeléctrica) y llevar la corriente vía subfluvial a Quequén.
Sobre este último tema, teniendo en cuenta que aún no se han reparado los cables que cortara un barco, el equipo técnico de la Usina está estudiando la posibilidad de construir un túnel que ubicaría por debajo del lecho del río. Tal obra demandaría una inversión de unos $18.000.000 y se le podría dar un doble uso.
Ante este condicionamiento de no contar con más energía para el desarrollo de la economía local, se entiende que habría que hacer nuevas tratativas a nivel estatal provincial, incluyendo a representantes políticos, empresarios y entidades intermedias de la ciudad. Es que en definitiva es un tema que atañe al futuro de la comunidad.
Sin conexiones
El segundo caso, el impedimento que se extienda la red de gas, resulta en la actualidad un perjuicio mayor, porque no puede contar con el servicio el usuario residencial.
Sobre este preocupante tema, a principios de septiembre se por parte de la empresa que distribuye el gas en nuestro medio y región, del compromiso de la misma ante el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) para extender el gasoducto Barker-Necochea, lo que posibilitaría que se puedan conectar cientos de vecinos no solo de nuestra ciudad sino de Lobería y San Cayetano, actualmente impedidos de tener gas.
En principio se precisó que la importante obra, consistente en la colocación de un caño paralelo al existente, se pondría en marcha a principios de 2018, aunque no han surgido más novedades al respecto y por ende la resolución del problema de muchas familias se seguirá extendiendo en el tiempo.///