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A mitad del siglo XVIII y principios del XIX, en el Reino Unido, comenzó la denominada Revolución Industrial. El mayor proceso de transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales de la Historia de la humanidad, desde el Neolítico, según cuenta la historia actual.
Si bien surgió como consecuencia directa de la llegada de la máquina de vapor, también influyó el incremento del comercio y la competitividad entre país. En aquellos momentos, los motores de esta industrialización fueron la minería, la metalurgia y la química.
Hoy, el avance de la tecnología es lo que provoca esta nueva revolución, casi de forma permanente y constante que vivimos diariamente en prácticamente todos los estamentos de la vida cotidiana.
Necochea no escapa a esta realidad, aunque también necesita aún completar algunas cuestiones para poder llegar a un desarrollo productivo e industrial de calidad.
En este sentido, hay un punto que es central para alcanzar ese objetivo: la repotenciación energética para Quequén. Una obra anhelada desde hace ya algunos años, que en los últimos tiempos pareció que se encaminaba hacia su concreción y que, lamentablemente, este mes quedó trunca la licitación oficial, por una cuestión de costos y trámites administrativos.
En busca de revertir esta situación, el rol de la Usina Popular Cooperativa “Sebastián de María” ha pasado a ser central. Ni lentos ni perezosos, los máximos representantes de la entidad local enviaron, en las últimas horas, una nota al subsecretario de Energía de la Provincia de Buenos Aires, Gastón Ghioni, con el claro objetivo de no dormirse en los laureles y, a la vez, que desde el gobierno central platense se le brinde prioridad al proyecto que la propia entidad presentó años atrás.
La presidenta, Pilar Vitale; y el gerente General de la UPC, Alejandro Issin; no sólo firmaron este pedido, sino que también lograron la adhesión de otros actores que son importantes para la realización de la obra, como el intendente de Lobería, Pablo Barrena; la presidenta del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Jimena López; y el presidente de la Cooperativa de energía de San Manuel, Marcos Cachón.
La entidad cooperativa necochense sabe que la política es importante para estas cuestiones, pero también entiende que la gestión administrativa y empresarial corren por otro camino y tiene la misma o más importancia que las relaciones político/partidarias.
Energía para crecer
En la nota a la que se hace referencia, se lee claramente cuál es la necesidad que hoy tiene, ya no sólo la Usina Popular Cooperativa, sino todo el Partido de Necochea: la repotenciación será el puntapié inicial para la radicación de empresas que generen valor agregado y, a la vez, puestos de trabajo.
“El retraso o no concreción de la mencionada obra implica la imposibilidad del desarrollo productivo para la región, especialmente en el sector agroexportador, pilar importante de la economía del país, la provincia y todo el hinterland de Puerto Quequén”, resalta el texto.
Además, puntualiza que “también impide la factibilidad de abastecer en condiciones de calidad el suministro residencial y su expansión por crecimiento demográfico de las ciudades de Quequén, Lobería, Balneario Arenas Verdes, Bahía de los Moros y Necochea”.
Según le relatan al funcionario bonaerense Pilar Vitale y Alejandro Issin en la nota, desde hace ya tiempo atrás, existe en la administración de la UPC varios pedidos para la conexión de empresas al sistema eléctrico local. El último caso, y ya conocido públicamente, es la posibilidad de la instalación de una maltería en Quequén.
Obviamente, construir una empresa de ese estilo no es una tarea sencilla. No sólo la energía será primordial a la hora de levantar sus paredes, sino que luego, para su funcionamiento se necesita calidad y potencia energética acorde a su demanda.
Pero además de esta cuestión específica, la Usina ve hacia el futuro que el crecimiento industrial, comercial y hasta turístico se dará hacia el Norte. En la carta lo marca claramente cuando explica que “el desarrollo de los Balnearios Arenas Verdes y Bahía de los Moros, distantes 15 kilómetros al norte de Quequén, en el partido de Lobería, se encuentra limitado por la restricción de energía y la falta de una línea de Subtransmisión en 33kV a construir, que se planifica a partir de la ampliación de la ET Quequén”.
La Usina se encuentra hoy en un punto crucial. No sólo para su estabilidad económica y financiera, sino para convertirse en la punta de lanza que lleve a la ciudad hacia el próximo paso: un distrito desarrollado industrialmente, que genere mayor producto bruto interno, trabajo y la posibilidad de un crecimiento sostenido en el tiempo. En pocas palabras, generar una Revolución Industrial local y, con ella, ser el motor de toda la región.
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