La revolución olímpica en el surf
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Desde adentro, Cristian Petersen, director técnico de la Asociación Argentina y a nivel panamericana, anticipa el esperado debut en Tokio
Adrian Stolarczuk
Redacción
Cada cuatro años, el deporte vive su fiesta en una misma ciudad pero rompe las barreras de la distancia llegando a todos los rincones del mundo como el máximo acontecimiento global. Los Juegos Olímpicos unen y difunden culturas, siembran pasiones que más tarde se transforman en atletas. Por primera vez en su historia el surf será parte del espectáculo pero la llama olímpica viene transformando ha este deporte desde que se conoció su debut en el programa de Tokio 2020, hace tres años. Una revolución en todos los órdenes para un deporte nacido del placer del ocio en las playas y que debió adaptarse al máximo nivel competitivo profesional.
Desde adentro, Cristian Petersen, director técnico de la Asociación Panamericana y de la recientemente formada Confederación Sudamericana de Surf, es testigo de esta revolución: “Cuando entró al olimpismo, el surf cambió para todos, para los competidores, para los dirigentes, los jueces, los técnicos, para todos”. Detrás hubo un proceso mucho más lento de cambios, que Petersen desde las playas de Necochea y Mar del Plata, con 34 años ligado al surf competitivo, pone en contraste: “Era impensado cuando empecé a trabajar en esto, lo hacíamos por un “sánguche” y la copa, así hacíamos los campeonatos”, recordó quien forma parte de la comisión directiva de la Asociación Argentina y pasó por todos las etapas: “Fui ‘sombra’ aprendiendo a juzgar, hasta ser DT y estar en eventos internacionales, el escalón más alto en la parte técnica, ya que hoy no sólo sos responsable del juzgamiento sino además de las herramientas de la televisación y el video de los jueces”.
Por el mundo
Recientemente estuvo en Colombia, en el Sudamericano Sub-12, y en más de 30 años en funciones ha formado parte de las delegaciones nacionales, como juez o en la parte técnica, en Mundiales de todas las categorías, de Stand Up Paddle y también de surf adaptado, que el año pasado tuvo su primer Campeonato Sudamericano en nuestro país, en Mar del Plata. “El juzgamiento es parte del crecimiento de los surfistas que buscan ser profesionales. Si tenés un grupo de jueces mediocres, vas a llevar a que tus surfistas sean mediocres y cuando vayan a competir a otro lado sientan la diferencia. Ahora es más fácil ya que hay capacitaciones de la ISA y Argentina está cada vez más presente gracias a los resultados, con Santiago Muñiz y el “Lele” Usuna siendo campeones del mundo. Antes la parte técnica sólo la manejaban Brasil, Estados Unidos, Australia y Sudáfrica”.
Lima y Tokio
Los jueces estuvieron en la mira en la última gran cita internacional, en los Juegos Panamericanos de Lima, donde Leandro Usuna quedó muy cerca de la medalla dorada en la última ola. “Me tocó estar en el panel de jueces, aunque no estaba sentado en ese momento. Fue muy ajustado y lo que puedo decir es que los jueces no solicitaron ver la ola más de una vez, no fue una nota discutida. La ola fue buena pero no alcanzó, por 15 centésimas. Era la clasificación olímpica del “Lele”, pero hablando con él me decía que tendría que haber agarrado una ola mucho mejor, es parte del deporte”.
Petersen compartió que los Panamericanos fueron “la ventana de Tokio, estaban los japoneses, porque eran un “test event”. Estaba la mirada de todos, hasta los franceses que tendrán los Juegos de Paris en 2024. Fue impecable todo en Punta Roca (en Lima) y fue un sueño trabajar ahí”.
Aunque se asume que habrá jueces australianos y estadounidenses, es una incógnita quienes estarán a cargo del juzgamiento en Tokio. La competencia será en la playa de Tsurigasaki, en la prefectura de Chiba, a unos 100 kilómetros de la capital japonesa. “Seguramente el brasileño Marcos Bukao, que fue el director del evento en Lima. Y el resto se sabrá después del Mundial, que será en mayo, en Centro América. Ahí estarán en juego cinco plazas en varones y seis para mujeres”, advirtió sobre la importancia del desafío deportivo. “Tanto el “Lele” Usuna como Santiago Muñiz tienen buenas chances, pero todos los países irán con lo mejor”.
Surf tecnológico
El surf también debió acomodarse a las exigencias que trae pertenecer. “No estábamos acostumbrados a tener los límites de la TV, la banda ancha y la logística que eso implica. Hoy todo cambió, el surf es mucho más estructurado, como son los otros deportes. La tecnología también cambió, para los jueces por ejemplo. Muchas veces no es que no saben la nota (de la ola) sino que no tienen experiencia y se equivocan en la digitación por no manejar bien la computadora. Eso te deja afuera. Se ponen nerviosos y no digitan la ola y en la computadora eso salta. Pero bueno, nos pasó a todos. Me pasó en Portugal, en mi primer Mundial hace 30 años. Me quería morir, me quedaba mirando las olas y no marcaba las notas”, recordó entre risas.
Apoyo
Un cambio determinante que generó el olimpismo en el surf fue el apoyo económico y la presencia en los programas de las máximas citas deportivas. “Desde el Enard nos permitieron elegir lugares dónde entrenar, como California y Hawaii, que son la cuna del surf. Es algo que desde lo privado era muy difícil poder llevar un equipo afuera. Nos fuimos metiendo en los Juegos Odesur de playa, después fue en los Panamericanos de Lima y ahora en los Olímpicos, cada vez con más apoyo. Incluso estando en los Juegos Bonaerenses, el surf ha cambiado y va a ayudar al semillero. No sólo del Enard, sino que hay becas del Comité Olímpico Internacional, que designa partidas para el desarrollo del deporte. Hay muchas becas por logros deportivos. Están becados los atletas y también los entrenadores. Pero para eso tenés que respetar los planes estratégicos. Tenés que organizar todo con seis meses de anticipación y rendir cuentas. Fue un cambio para todos. Lo mismo para el stand up paddle, que estuvo en los Panamericanos y cada vez se practica en más lugares, como por ejemplo hace seis años en el lago en Bariloche, en el Hotel Llao Llao”.
“Se perdió una camada”
Por supuesto que Cristian valoró a Necochea como uno de los escenarios ideales para la práctica del surf o el SUP pero no escondió el protagonismo que han perdido nuestros representantes en los últimos años. “Lamentablemente se perdió una camada. También ha pasado a nivel nacional. Hubo un bache en el semillero, fueron dos años y eso repercute después. No todos continúan. Nos quedamos in competidores en categoría Open. Te encontrás con ese vacío cuando Necochea tuvo campeones argentinos, como Maxi Echegoyen, o Marina Boullosa. Pero se está haciendo un buen trabajo ahora. Hay un potencial, pero hay que seguirlo”, valoró sobre los más chicos. “La clave es poder competir, porque cuando se ponen la lycra se ponen nerviosos y eso te lo sacas compitiendo”.
Probablemente en julio y a través de la TV muchos aficionados descubran que el juego sobre las olas puede convertirse en un deporte profesional, con dedicación y esfuerzo. Quizás desde nuestras playas. Que el ciclo olímpico siga trasformando al surf.