Rotura constante de caños de una red colapsada
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Si bien se trabaja desde Obras Sanitarias, todas las semanas hay pérdidas de agua en algún barrio. Un problema recurrente
Con más de cien años, la ciudad refleja el paso del tiempo y el deterioro que se produce por el propio uso, no sólo del asfalto de las calles sino también en los servicios. Las cañerías de agua, que datan desde que se construyó la ciudad, se ven colapsadas y por eso, se producen roturas de caños constantemente, lo termina afectando el servicio. Si bien se trabaja desde Obras Sanitarias todas las semanas, no se llega a controlar esta deficiencia en las cañerías.
Donde están trabajando actualmente es en calle 574 y 549, donde había importantes pérdidas, por lo que se prevé que recién hoy a la tarde se regularice el servicio de agua. En este sentido, cabe mencionar que muchas veces se trata de estructuras de grandes dimensiones, caños maestros que abastecen a importantes sectores de la ciudad, tanto de Quequén como de Necochea.
Vale señalar que la estructura de cañerías de agua antiguamente era de asbesto cemento, estando en gran parte de la ciudad.
Solo los barrios nuevos para donde fue creciendo la ciudad y la peatonal 83, cuentan con nueva cañería de plástico.
Pero en general las de asbesto cemento, con cañerías viejas, que se fisuran por el mismo movimiento de la tierra, se rompen con las raíces de los árboles, o porque queriendo plantar un árbol, colocar un basurin en la vereda o por alguna conexión clandestina, la gente le da un golpe a la cañería y la rompen.
Sin lugar a dudas es un trabajo muy grande que hay que hacer en toda l la ciudad, teniendo un proyecto presentado en provincia.
Al momento de hacer un arreglo, nunca se cambia el caño entero sino que se reemplaza el tramo que esta roto, se colocan juntas para unir cañería, variando de 50 centímetros o dos metros, dependiendo de rotura, fisura, etc.
Por barrios
Si uno camina por diversos sectores de la ciudad puede apreciar pérdidas de agua, y la falta de mantenimiento que hubo en los anteriores gobiernos municipales, desde décadas atrás.
Por mencionar algunos barrios, cabe indicar que se han roto cañerías en calle 55 y 16, de Barrio Puerto, tratándose de un caño maestro; también hubo pérdidas en tuberías que conducen un importante caudal hacia la Villa Balnearia y a los barrios linderos al 9 de Julio.
También se notó el mismo desperfecto en la intersección de avenidas 2 y 79, en un caño de asbesto cemento de 200 mm de diámetro, teniendo que volver al lugar porque a los pocos días se produjo una nueva rotura a poca distancia del primer arreglo.
Asimismo, hay que recordar otra rotura de otro caño maestro, de 15 centímetros de diámetro, en Avenida 98 y calle 81, donde la tubería sufrió un desperfecto.
Aunque se podría continuar detallando todos los barrios en donde suceden hechos de similares características, vale la pena recalcar la imperiosa necesidad de que se hagan obras nuevas para que cada vez sean menos los sectores afectados.
Caño cloacal a la espera de un arreglo
Con respecto al caño cloacal que pasa por debajo del río Quequén a la altura de la calle 20 llevando los desechos, también ha dejado manifiesto la falta de infraestructura, estando el caño en pésimas condiciones, lo que genera una y otra rotura sucesivas, siendo importante el nivel de contaminación que genera.
Hace quince días se volvió a detectar una nueva pérdida en un sector que había sido reparado con anterioridad.
Si bien, desde el municipio se han realizado los trabajos pertinentes para arreglarlo, no se logra el objetivo final, aunque por otro lado, ya presentaron ante Provincia esta urgente necesidad de arreglar el caño.
Lo próximo a realizar es colocar una junta de tres metros para abarcar más de lo que realmente es la rotura, pero mientras tanto pasa el tiempo, el caño sigue roto y los desperdicios siguen contaminando el curso del río y el mar.